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- Las
Médulas -
Los astures lo conocían y los romanos lo explotaron a
gran escala. El oro del subsuelo del Bierzo fue extraído
por el método de Ruina Montium y cambió el
aspecto de las montañas. Así se creó el paisaje de Las
Médulas, un legado del pasado que es Patrimonio de la
Humanidad y un Espacio de gran interés Natural y
Cultural. Vamos a descubrirlo de la mano de Medulín.
Foto:
Valvanera
La fiebre del oro |
La
tierra roja de Las Médulas habla por sí misma, y lo hace a través de
un divertido personaje imaginario llamado Medulín. Su figura en
forma de picacho acompaña las guías turísticas y es la imagen de
varias campañas publicitarias. Con sencillas explicaciones nos lleva
a entender mejor este paraje insólito. “Fueron las minas de oro más
extensas del Imperio Romano -nos cuenta entusiasmado- situándose en
el suroeste de la provincia de León, en la comarca del Bierzo”.
Sabemos además que los astures con su esfuerzo, fueron la mano de
obra de este yacimiento donde aún se adivinan las zonas de trabajo y
la gran extensión que alcanzó la explotación minera. “Las Médulas
tienen esa forma tan curiosa porque los romanos deshacían la montaña
de arcilla para lavarla y extraer el oro de ella”, explica un
Medulín vestido de minero. Ese era el famoso método de extracción
Ruina Montium que aprovechaba la fuerza del agua a través de
unos canales que podían alcanzar hasta cien kilómetros de longitud.
De esta forma se removieron unos cien millones de metros cúbicos de
tierra, para extraer por el sistema de bateo alrededor de cinco mil
kilos de oro. Todo lo que se puede ver y aprender en Las Médulas ha
dado pie a pedir que este paisaje complete con la clasificación de
Espacio Cultural la que ya tiene desde 2002 de Espacio Natural. Los
trabajos de la mina deformaron el paisaje pero crearon nuevos
ecosistemas que se han conservado hasta hoy. Con mochila y bastón
Medulín nos lleva entre viejos castaños. Este árbol que tanto abunda
en Las Médulas lo plantaron los romanos siendo la principal fuente
de alimentación y proveedor de madera para los astures. En el lugar
habitan otras especies: brezos, madroños, robles y una variedad de
flores tan curiosas como los nenúfares del Lago Somido, que
comparten espacio con una rica variedad de fauna autóctona y aves
acuáticas. Hecho por el cual otro de los humedales del lugar, el
Lago Carucedo, ha sido declarado Zona de Especial Protección de
Aves. Tras este paseo Medulín se despide, no sin antes recomendarnos
algunas visitas. Porque hay un Aula Arqueológica en la entrada de
Las Médulas donde se explican los detalles de esta obra de
ingeniería, también hay un Centro de Interpretación de los Canales
en Puente de Domingo Flórez . Al final sólo nos queda acercarnos a
Orellán y asomarnos a un espectacular balcón o mirador donde
tendremos una visión general de Las Médulas, un paisaje único y
especial. §
Centro de Recepción
de Visitantes: Visitas guiadas oficiales.
Móvil: 619 25 83 55. Tfno/fax: 987 42 07 08.
E-mail:
medulas@ccbierzo.com
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