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- Las
Edades del Hombre -
La ciudad de Ponferrada es hasta final de año sede de
Las Edades del Hombre. Esta es una exposición de alto
nivel, donde destacan el valor artístico y religioso de
las piezas que la componen. Para verla se ha diseñado un
recorrido espectacular: la Basílica de la Encina y la
Iglesia de San Andrés unidas por el Puente de las
Estrellas, como alegoría del Camino de Santiago.
Foto:
Valvanera
Una oportunidad irrepetible |
Ponferrada, la excepción
Pocas veces nuestros ojos han podido recrearse en contemplar
exposiciones de arte sacro tan representativas como la que acoge
estos meses la capital berciana. Desde el año 1988 Las Edades del
Hombre se han celebrado en distintas ciudades de Castilla y León.
Este año le ha tocado a Ponferrada, y en sí mismo el acontecimiento
es inusual. Es la primera vez que se realiza en una ciudad que no es
sede episcopal, la primera vez que se dedica al Camino de Santiago,
y la primera también que la muestra se puede ver en dos iglesias
distintas. Estas son la Basílica de la Encina y la Iglesia de San
Andrés, que han sido habilitadas para la ocasión y enlazadas por un
pasadizo construido expresamente para esta ocasión.
El
camino
El
lema “Yo Camino” ha servido de inspiración para el desarrollo de la
muestra. Bajo esta sugerente expresión se intenta relacionar el
concepto de la vida del hombre como un camino, con un sentido de
principio y fin. En esta ocasión Las Edades del Hombre han querido
recrear el Camino de Santiago, desde Roncesvalles hasta Santiago de
Compostela, a lo largo de los siglos. Por eso cada una de las obras
escogidas tienen su lugar en esta exclusiva colección, que se sigue
a través de ocho capítulos. Títulos como El Cansancio del Camino,
Palabra Compartida o Testigos del Camino, nos llevan a
entender mejor toda la exposición, de una forma visual y
explicativa.
Piezas únicas
Un
total de 131 obras y objetos de arte religioso brillan con luz
propia y son el alma de Las Edades del Hombre 2007. Durante todo el
verano y hasta el mes de noviembre los visitantes pueden ver en
Ponferrada piezas tan valiosas como la arqueta de San Genadio, un
Cristo cósmico anónimo del siglo XII, o un tapiz de Francisco
Geubles elaborado en torno al año 1571. Estos son sólo algunos
detalles de una muestra que presenta novedades y cambia de roles
para futuras ediciones. En su realización se han tenido en cuenta
varios objetivos: que no se repitan obras que hayan participado en
otras exposiciones y que se hallen en templos del Camino de
Santiago.
Puente de las estrellas
De
entrada causa impresión. Quién nos iba a decir que en esta
exposición podríamos seguir la estela de un cielo estrellado y
sentirnos peregrinos del camino, fuera del espacio y el tiempo. Un
puente elevado une los dos lugares de la exposición desde la
Basílica de la Encina hasta la recién recuperada Iglesia de San
Andrés. Este es un recorrido con fotografías de iglesias, monumentos
y vídeos que se proyectan a ambos lados del pasadizo. Las imágenes
se acompañan con música y sonidos de pueblos que crean un ambiente
que sorprende al visitante. Este es uno de los capítulos más
atractivos de la exposición. De paso obligado, nunca mejor dicho.
Centenario de la Encina
El
año que viene, en 2008, Ponferrada celebrará el centenario de la
Coronación de la Virgen de la Encina. Este ha sido uno de los
motivos por los que la capital berciana ha sido elegida para acoger
esta edición de Las Edades del Hombre. La patrona del Bierzo le ha
dado protagonismo una vez más a una ciudad que venera con pasión
esta imagen religiosa. A “La Morenica”, como se conoce también a la
Virgen de la Encina, le acompaña una bella leyenda. Su talla fue
traída de Tierra Santa y escondida de las invasiones musulmanas.
Siglos más tarde los templarios la descubrieron en el interior de
una encina, y así fue como esta virgen adoptó el nombre del árbol
donde había sido encontrada.
Una
visita programada
Excepto los lunes no festivos, puedes acercarte a ver Las Edades del
Hombre cualquier día de la semana. Los martes, miércoles, jueves y
viernes abren de 10 a 14 horas de la mañana, y de 16 a 20 horas de
la tarde. En cambio los fines de semana y los festivos el horario es
ininterrumpido de 10 de la mañana a 20 horas. La entrada es
gratuita, pero es posible contratar un guía para un máximo de veinte
personas. Por 35 € ofrecen una entretenida visita de una hora y
cuarto de duración. Lo que no se permiten son guías de grupos que no
sean los oficiales de la exposición. Y no apures hasta el último
momento porque la admisión de público termina 45 minutos antes del
horario de cierre. § |