|
| |
SUPLEMENTO GALICIA
- JUNIO 2003
|

Foto cedida por C.R.D.O. Valdeorras |
DENOMINACION DE ORIGEN VALDEORRAS
"En aquel mundo de una pieza
se presentaba el vino como un poder elemental. Los granos de la uva parecen
tumorcitos de luz; mantienen condensada una fuerza extrañísima que se
apodera de hombres y animales, y los conduce a una existencia mejor. El vino
da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y
enseña a los pies la danza. El vino es un Dios sabio, fecundo y danzarín.
Dionysos, Baco, son un rumor de fiesta perpetua que cruza como un viento
caliente las hondas selvas vivas". Ortega y Gasset. |
|
Tentación líquida
N o fue una manzana lo que consiguió
relegarnos a todos del paraíso por los siglos de los siglos. Las manzanas son
frutas inofensivas. Ni la propia maldad humana podría elevarlas al nivel de
culpables. La historia vengó a Adán tentando a las Evas con vino, pero esta
vez sin infierno incorporado. Al final, el paraíso no era tal paraíso y la
tentación no era sólida sino líquida. Y se preguntarán entonces: ¿Cuál es el
pecado original? La respuesta llega al lector desde un fondo negro sobre el
que se imprimen unas letras blancas: Vinos de Valdeorras. Pecado original.
Pero discutamos ahora otro problema. ¿Otorgaremos a los vinos de Valdeorras el
honor de ser el pecado original, o por el contrario le otorgaremos el
privilegio de ser uno de los siete pecados más importantes conocidos hasta la
fecha? Que cada uno, en conciencia, lo sitúe donde le parezca oportuno.
La Denominación de Origen Valdeorras, otorgada el 31 de julio de 1957, y
reconocida por Orden Ministerial del 24 de febrero de 1977, se asienta en la
parte nororiental de la provincia de Ourense y abarca los municipios de:
Larouco, Petín, O Bolo, A Rúa, Vilamartín, O Barco, Rubiá y Carballeda de
Valdeorras. En esta zona de Galicia uno puede pecar en blanco o en tinto. Es
decir: Godello o Mencía. Estas tierras no eran tierras de Godello de no ser
por el empeño de unos viticultores, que encontraron en la innovación el motor
de su aventura. Los vinos elaborados a partir de esta variedad poseen un color
amarillo pajizo de matices verdosos, con aromas francos e intensos, recordando
alguna variedad a manzana. La graduación media se sitúa entre los 12 y los
12´5 grados. Si pasamos a los tintos tendremos que hablar de monovarietales de
la variedad Mencía. Son vinos que llaman la atención por su color rojo-cereza
oscuro. De capa media, sus matices violáceos hablan de juventud, y su paso en
boca es elegante y distinguido, envolviendo el paladar con un velo
aterciopelado que engloba una variada gama de sensaciones originales y
placenteras.
Si has caído en la tentación probando los vinos acogidos a la Denominación de
Origen Valdeorras, vuelve a hacerlo. La única forma de redención es la promesa
de no renegar jamás de lo bueno conocido.
/ Texto: Marta Malde |
| |
|