as
ganas de contagiar el deseo de aprender de una forma dinámica y
divertida es uno de los motores de Ramón Núñez. Poesía, pintura,
escultura, escritura, ciencia, música... todas son piezas que forman el
puzzle que denominamos cultura. Dividir el conocimiento es a su
entender, uno de los mayores daños que se le ha hecho a la humanidad.
Por ello, desde la dirección de la Domus, la Casa de las Ciencias y el
Aquarium de La Coruña, Moncho -como cariñosamente le llama todo el
mundo- apuesta por la cultura como un "todo indivisible".
-¿Bajo qué idea dirige la Domus, la Casa de las Ciencias
y el Aquarium?
-El objetivo principal es conseguir que la gente se divierta
participando en actividades en que se implica el pensamiento y la
cultura. Evidentemente, existen muchos enunciados concretos para este
objetivo general, como activar la curiosidad al sorprender, provocar el
pensamiento al descolocar, agradar al visitante ofreciéndole
experiencias de aprendizaje y de placer estético e intelectual, y
comunicar valores de solidaridad con la humanidad y respeto al planeta.
Todo ello, en un ambiente de trabajo con un equipo formidable, pasándolo
bien con nuestra profesión y asumiendo la responsabilidad que implica el
saber que estamos gastando dinero público, pues como se sabe nuestra
financiación corre a cargo del Ayuntamiento de La Coruña.
-¿Qué compromiso ha realizado Ramón Núñez con la
cultura?
-El hacer sentir a la gente que la cultura es un todo
indivisible, y que por tanto sin ciencia no sólo no hay progreso, sino
tampoco humanismo. La ciencia es imprescindible para comprender el
mundo. En el mundo de hoy el analfabetismo científico es puro y simple
analfabetismo, y por tanto algunos que se creen intelectuales -de
ciencias o de letras- quizás no lo sean. Una persona culta necesita de
la ciencia en igual medida que necesita de la poesía, el arte o de la
música. El mayor daño que se ha hecho a la humanidad es fragmentar el
conocimiento en áreas de aprendizaje con una finalidad supuestamente
productiva.
-Frente a la situación mundial que se está viviendo,
¿puede ser la cultura, y lo que aporta ,un "arma" para crear un nuevo
movimiento?
-Cuando trabajábamos en el proyecto de la Domus, el arquitecto
Arata Isozaki me dijo una frase que en ese sentido me impresionó:
"Quizás el futuro del hombre esté en estas ideas que defendéis en La
Coruña". Esas ideas eran viejas ideas, pues ya estaban en los filósofos
griegos: cosmopolitismo, humanismo, valores universales,
responsabilidades globales... creo que la auténtica cultura ciertamente
nos hace avanzar en esa dirección.
-¿Cómo se podría definir la oferta cultural de Galicia
en este momento?
-Mi opinión se ha de basar forzosamente en la perspectiva que
tengo al ser una persona que vive en La Coruña. En este sentido creo que
gozamos de una situación privilegiada si nos comparamos con ciudades
europeas de nuestro tamaño. No se trata solamente de museos científicos,
aunque eso ya sea muy importante. La oferta cultural que existe en el
ámbito de la música es también relevante, y tanto los museos como las
fundaciones ofrecen una variedad de exposiciones e iniciativas notables
en ámbitos artísticos, tanto en lo que respecta a pintura como teatro,
cine y otras. Por experiencia sabemos que es muy difícil organizar
conferencias u otras actividades en los museos sin que coincidan dos o
tres cosas en el mismo día.
-¿Qué apuesta habría que hacer para poder ofrecer un
sistema de aprendizaje mucho más atractivo de cara al usuario?
-Yo creo que lo más importante es buscar aquellos temas que
interesan a la gente. La sociedad en que vivimos nos ofrece todos los
días un gran número de novedades que estimulan nuestras ansias de
conocer y comprender. Queremos saber qué tipo de tratamiento es mejor
para nuestros residuos urbanos, queremos saber si hay algún riesgo (que
no lo hay) en las antenas de telefonía móvil, queremos saber las
ventajas de la investigación con células madre, las propiedades de los
alimentos transgénicos y en qué casos nuestras hijas pueden tomar la
píldora "del día después". Por supuesto, también queremos entender el
mundo y usar los productos y artefactos de nuestros días como Internet,
el reproductor de MP3 y al mismo tiempo disfrutar con el cine, la
comida, la música y todas las artes. La apuesta para interesar a la
gente ha de ser, sin duda, una que integre todas las facetas del
conocimiento humano.
-¿Hacia dónde se encamina el futuro de Galicia?
-Me imagino, para mucho antes de lo que pensamos, una Galicia
poblada por personas de muy diversa procedencia, que integrará a chinos,
magrebíes, subsaharianos y otros, y que irán aportando nuevos "genes
culturales" a nuestro patrimonio. Hemos de procurar que el mestizaje,
genético y cultural, que va a producirse, sea enriquecedor para todos.
-En Galicia, ¿qué queda por descubrir?
-Tantas cosas... quizás el valor que tendrían en esta tierra
tantos gallegos que hicieron y hacen cosas grandes por el mundo
adelante. Y la capacidad que tienen las ciudades para hacer de motores
de una comunidad. Creo sinceramente que el potencial de las personas se
multiplica en las agrupaciones urbanas, y de ello estamos sobrados de
ejemplos, tanto en el presente como a lo largo de la historia.
-¿Qué objetivo le gustaría conseguir?
-¿Me dejas responder con el "Imagine" de John Lennon"?: "...nothing
to kill or die for..." Imagínate un mundo donde no hubiera nada por lo
que morir ni por lo que matar. Que nadie vuelva a morir ni matar por la
patria, ni por su fe,...
-Cierre los ojos y sueñe el año 2003. ¿Cómo es ese
sueño?
-A nivel general reitero el sueño anterior. Sería maravilloso
que no hubiese muertes violentas. A escala personal, me conformo con que
las personas a las que quiero envejezcan un año más de forma
satisfactoria. "De hoxe un ano, con salud".