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Tras la
creación de una Sociedad Anónima con capital mixto -Turgalicia-, nació
el Centro Superior de Hostelería compuesto en una parte por capital de la
Xunta y por otro por empresarios del sector. El siguiente paso fue
estudiar la línea a seguir para la formación de los alumnos. Viendo que
ya existía Formación Profesional, el Centro creó un ciclo de nivel
universitario. Para acceder a él hay que tener COU o haber terminado FP2.
Con el objetivo de garantizar que el alumno conozca bien la profesión y
que tenga un nivel standard de calidad para que pueda desarrollarse, los
candidatos a ocupar una plaza en el Centro son sometidos a pruebas de
idiomas, un test psicotécnico, una entrevista personal, así como pruebas
de habilidad de cálculo. Juan Carlos Somoza, Director del Centro, resume
las opciones de estudios que ofrecen. "En la formación que
impartimos tenemos tres opciones. Una que dura dos años, que es
Certificado de Elaboración y Gestión en Cocina. Cada año escolar son
ocho meses en la Escuela y tres meses de prácticas. En los meses de
escuela el tiempo se divide en una semana de teoría y otra de práctica.
Después está el diploma de Gestión de Empresas Hosteleras, que es un
título propio de la Universidad de Santiago de Compostela. Dura tres
años, en los cuales se estudian todas las herramientas de gestión dentro
de la hostelería. La estructura del curso es también de ocho meses de
escuela y tres de prácticas. Al cabo de estos tres años, los alumnos
tienen dos opciones: por una parte pueden continuar en el mundo laboral o
pueden volver al Centro para hacer el segundo ciclo, que son dos años y
que equivaldría a una licenciatura con título propio de la Universidad
de Santiago. En estos dos años lo que buscamos es una Escuela de Gestión
donde la metodología es diferente. Trabajamos en el desarrollo del
alumno".
La
filosofía de esta escuela es la combinación de teoría y práctica.
Estar varios años estudiando sin mantener un contacto real con el medio
de trabajo puede generar grandes carencias.
La filosofía de esta escuela es la
combinación de teoría y práctica. Estar varios años estudiando sin
mantener un contacto real con el medio de trabajo puede generar grandes
carencias. "Los alumnos deben conocer bien las técnicas a nivel
práctico. Deben conocer las herramientas de gestión y por otra parte
tenemos esos cursos prácticos en la empresa que permiten estar en
contacto con la realidad. Un tercer pilar, para mí fundamental, que forma
parte del desarrollo integral, es el trabajar con las actitudes del
alumno. El Centro Superior de Hostelería de Galicia es una Escuela con
clara vocación hacia la industria de servicios, y hay aspectos como la
presencia, el comportamiento, la puntualidad o la higiene que son
fundamentales. Podríamos llamarlos códigos éticos de cada una de las
profesiones".
Otro de los grandes objetivos de esta Escuela es actualizar a los
profesionales del sector que están en activo. Una división dentro del
Centro se encarga de la Formación Continua o Consultoría.
Un criterio que marca pauta en el Centro Superior de Hostelería de
Galicia es la calidad. El nivel de exigencia con los alumnos es alto, por
este motivo las instalaciones y la preparación de los diferentes
profesionales que imparten los conocimientos son cuidados al máximo.
Sobre una superficie de 54.000 m2, cinco edificios se reparten los
servicios: laboratorio de idiomas, aulas de informática, cafetería, un
edificio con restaurante, gimnasio, hotel-residencia. El número de
alumnos por clase se reduce a una media de 24, lo que constituye una
población de 390 alumnos que permite desarrollar, sin ningún tipo de
carencia la metodología teórico-práctica.
En España la hostelería está considerada una de las primeras
industrias. En Galicia, la demanda de hosteleros cualificados aumenta cada
año, demostrando que es un sector en auge. Por ser un sector relacionado
tan directamente con el turismo, el profesional hostelero debe tener unos
conocimientos amplios sobre idiomas y culturas extranjeras, por ello en la
Escuela de Hostelería, el segundo año de prácticas es fuera de casa.
Empresas de Francia, Inglaterra u otros países aportan al alumno el punto
de madurez necesario para completar su desarrollo. "Antes de que vaya
el alumno, nosotros vamos a visitar las empresas y fijamos con ellos
objetivos puntuales. No se trata sólo de que vaya a la empresa, sino de
que el alumno tenga un programa preestablecido y con unas funciones a
desarrollar".
La
demanda de hosteleros cualificados aumenta cada año, demostrando que es
un sector en auge.
La hostelería es una opción con un amplio
futuro, pero también es un sector que requiere gente muy preparada.
Ofrecer un servicio de calidad no sólo depende de tener unos buenos
servicios sino también de una base adquirida a través de un buen método
de preparación. ∆
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