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Foto cedida por Asociación de
Empresarias de La Coruña
Son
una nueva manera de ver y vivir el mundo empresarial. La Asociación de
Empresarias de La Coruña es el resultado de una unión ante una
dificultad: la igualdad.
"De
la mujer empresaria valoro su capacidad de sacrificio, su intuición, su
lenguaje humano"
"En
el caso de los hombres el camino es asfaltado y el de las mujeres puede
ser por ‘corredoiras’, sorteando charcos y baches"
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Texto:
Area Veiga
La
revolución nació en Francia. Al amparo de un concepto de asociacionismo
y reforzamiento de la imagen de la mujer en el sector empresarial, Madame
Foaenan creó la primera asociación de mujeres empresarias. Tal
innovación fue reconocida por el estado francés con su máxima
condecoración: la Legión de Honor.
La idea fue filtrándose a otros países y en España, las mujeres
catalanas fueron las primeras en conectar con la nueva idea. Pilar Díaz
Plaja se convierte en presidenta de la primera asociación española de
mujeres empresarias que, desde el primer momento, cuenta con el apoyo del
Sindicato Vertical.
La Asociación de Empresarias de La Coruña nació cuando aún la mujer no
podía trabajar sin permiso de su marido. Elvira Otero se lanzó a la
revolución de ser la Presidenta de esta Asociación, pionera en Galicia. Angeles
de la Iglesia Daviña cogió el testigo y hoy lo sostiene con una gran
dedicación.
-¿Cuáles son los objetivos de la Asociación?
-Los objetivos son los mismos que los de los empresarios
masculinos, lógicamente tenemos los mismos problemas y las mismas
inquietudes, lo que pasa es que el recorrido de la empresaria va por
caminos distintos. En el caso de los hombres el camino es asfaltado y el
de las mujeres puede ser por "corredoiras", sorteando charcos y
baches.
-¿Qué diferencias marca que los empresarios se organicen en una
asociación y las empresarias en otra?
-En principio las organizaciones empresariales masculinas
son también femeninas, porque cualquier persona que pague una licencia
fiscal tiene derecho a estar en las asociaciones empresariales masculinas
a través de su sector particular. ¿Por qué se crea una asociación de
empresarias? Porque al hombre le acompañan unos condicionantes que no son
los mismos que a la mujer. El hombre tiene una mayor libertad de horario,
llega a su casa y tiene la comida preparada, sus hijos cuidados, su
familia atendida... Y la empresaria tiene también la otra empresa: la
familiar. Eso lleva a la necesidad de crear este sector empresarial,
plural y femenino.
-A nivel empresarial, ¿qué cambiaría si se escuchase la voz de la
mujer?
-Cambiaría por un lado el concepto que los hombres tienen
de las mujeres. Se darían cuenta de que la mujer es un ser humano que
tiene unas cualidades distintas, pero que unidas a las de ellos serían
más beneficiosas. Pero eso a su vez tiene que propiciarlo la propia
mujer, actuando y además apoyando a todas aquellas mujeres que por sus
condiciones pueden estar en esos órganos de representación donde tengan
que dejarse oír, pero que a la vez tenga la suficiente autoridad moral
como para que llegue a cambiar la imagen que tenemos de la mujer
empresaria. Tenemos que conseguir que el hombre crea en nosotras al igual
que cree en él mismo.
-¿Qué valoras de la mujer empresaria?
-Su capacidad de sacrificio, su intuición, su lenguaje
humano. Además creo que la mujer es la gran administradora. Llegará un
momento en que la Ministra de Economía de la nación sea una mujer,
porque la mayor gestora, la que hace milagros en la economía, es la
mujer.
-Con la progresiva incorporación de la mujer al mundo laboral, ¿qué
tiene que cambiar en el sistema?
-El sistema va a cambiar por necesidad de rotación, porque
la mujer ahora está mucho más preparada. En este momento la semilla
está rompiendo pero florecerá y lo hará con una fuerza imparable porque
sus conocimientos van a ser mucho más profundos como consecuencia de que
se ha preparado mucho mejor. A la mujer se le ha exigido mucha más
preparación y ha tenido que demostrar que vale. Esto en muy pocos años
va a dar un cambio y espero que en ese momento la mujer sepa aprender de
los errores cometidos con antelación y, como consecuencia, sepa estar en
su sitio y no se sobrepase, que es lo que han hecho algunos caballeros.
-Dibuja un perfil de la mujer empresaria en La Coruña.
-No te podría dar un único perfil porque en este momento
no lo hay. Hay un poso de una empresaria tipo, como yo, que accede a la
empresa por necesidad. Esa es una mujer luchadora que ha ido abriendo
puertas a base de tesón, de arrojo y valentía. Y hay otra mujer más
agresiva, pero más tranquila porque sabe que está en poder de unos
conocimientos que la van a conducir. Yo creo que ahora conviven esos dos
perfiles que si se saben coordinar van a dar un resultado fantástico.
-Un proyecto para el futuro.
-Que se incorporen aquellas mujeres que tienen grandes
conocimientos que es lo que le hace falta a las asociaciones de
empresarias. A lo mejor esta gente no necesita a la Asociación, pero la
Asociación sí las necesita a ellas. Son las que tienen que coger la
antorcha de la experiencia, juntarla con la de la ciencia y contribuir a
que el trabajo que hicimos otras personas, que en el fondo estábamos
mucho menos preparadas, dé sus frutos. ∆
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