Mar Nogueira
Sánchez, Directora
del Centro de Documentación de Artes Escénicas de Galicia, Santiago de
Compostela.
"La mujer gallega está ante
el mismo reto que cualquier otra mujer que se encuentre en otra sociedad
de similares características a la nuestra. Por lo tanto, no diferente a
cualquier otra mujer del ámbito español, europeo y de parte del ámbito
americano. Si te refieres a mujeres que son similares a mí, es decir, que
estamos incorporadas al mundo del trabajo, que tenemos responsabilidades
de dirección y que trabajamos en el ámbito de la cultura, me encuentro
con los mismos problemas que se puede encontrar cualquier profesional a
estas alturas del desarrollo de los tiempos. ¿Cuáles son esos problemas?
Todavía hay que seguir luchando por temas de discriminación. Creo que
esa discriminación sigue existiendo. Muchos de los avances que también
se han producido dependen mucho de las actitudes personales, y me refiero
tanto a las actitudes que mantengan los hombres como a las actitudes que
mantengan las mujeres. Creo que hay determinadas fórmulas feministas que
están absolutamente obsoletas, que fueron necesarias en un momento pero
que hoy no son necesarias. Del mismo modo que creo que en este mundo y en
mi propio entorno sigue habiendo mucho hombre machista. Lo que ocurre es
que a mí me da igual. Mi actitud ante todo esto es la coherencia, saber
lo que soy, saber dónde estoy, saber que soy capaz de sacar proyectos
adelante y tratar de jugar con lo serio y con lo frívolo. Muchas veces se
trata de una lucha muy personal, porque tienes que hacer análisis muy
personales para adaptarte a tus propias situaciones, pero las luchas
personales hacen una lucha del conjunto". ∆
"Todavía
hay que seguir luchando por temas de discriminación"
Emma Tato Machado,
Empresaria y vocal de la Asociación Galega de Axuda ó Sáhara, Porriño.
"El reto es la superación del
día a día. Viéndolo desde mi punto de vista como empresaria, estoy
metida en una sociedad muy machista en la que superar el día a día
cuesta muchísimo. El hombre aún tiene escrito que las mujeres sólo
pueden acceder a ciertos puestos. Es como si la figura del hombre tuviese
más credibilidad que la de la mujer. El reto está en intentar conseguir
la igualdad, que te respeten, que te admitan como mujer ante los negocios,
que puedas ser igual o incluso mejor que ellos. Hay negocios y mundos que
son para la mujer específicamente, pero hay otros mundos donde domina el
hombre desde siempre. Para entablar una conversación por motivos de
trabajo tienes muchas veces que utilizar todas las artimañas habidas y
por haber para poder igualarte, porque no es fácil, y no porque no
puedas, sino porque ellos no te ven capacitada, creen que tienes que estar
en otro mundo y no en éste. Esto te hace formarte un caparazón y por
muchos nervios que tengas, asumir que tienes que pelear y subir".
∆
"El
reto está en intentar conseguir la igualdad, que te respeten, que te
admitan como mujer ante los negocios, que puedas
ser igual o incluso mejor que ellos"
Juani Alonso, Coordinadora
de la ONG Ayuda al Mundo Necesitado, Baiona.
"Estamos bajo la importancia
de la sociedad: el qué dirán, las habladurías, el entorno. Aún no
estamos capacitadas para enfrentar la vida como en las grandes ciudades
porque aún tenemos miedo a todo cuanto nos rodea. El reto es romper ese
miedo y hacerle frente a la sociedad. Por mí misma me encuentro retando a
todo lo que se me ha puesto por delante y a las habladurías. La sociedad
nos pone impedimentos y hay que romperlos. Te puedo asegurar que si yo
muchas veces no hubiese roto esos impedimentos lo hubiese mandado todo a
paseo, porque la mujer gallega mira mal lo que hace otra mujer. La clave
está en tirar para delante y no importarnos lo que digan". ∆
"El
reto es romper el miedo y hacerle frente a la
sociedad"
Chus Lago, Alpinista.
"Sobre todo mujer", Vigo.
"El reto es la igualdad. Quizá en Galicia un poco más, porque
hay mucho medio rural, donde me imagino que no se creerán lo de la
igualdad y tardarán un poco más, porque cuentan con ese aspecto tan
importante que es el pertenecer a un ámbito cultural cerrado y con peso.
En la ciudad todo se diluye más, todo el mundo tiene donde apoyarse sin
ese peso educacional tan fuerte.
Es una cuestión de formación, pero no vale que la mujer o el hombre lean
una revista. Estamos en el siglo XXI y todo se ve en las pelis... pero en
el día a día sigue habiendo discriminaciones en todas las cosas. Por
ejemplo, tú llegas a un simple ayuntamiento a rellenar un formulario y
pone Don en vez de Doña. Mientras esto no se empiece a cambiar, ya desde
los colegios, no se va a ninguna parte. Individualmente puede llegar uno,
pero los otros no llegan. Es un cambio mucho más profundo y no solamente
de "ellas". Hay un cambio que es desde el interior, y creo que
todo el mundo lo asume y es consciente de él, pero a la hora de ponerlo
en práctica te encuentras con un montón de barreras". ∆
"Vas
a rellenar un formulario y pone Don en vez de Doña. Mientras esto no se
empiece a cambiar, ya desde los colegios, no se va a ninguna parte"
Rosa Fontaíña,
Responsable de las Vocalías de la Mujer de la Federación Vecinal
Eduardo Chao. Vigo.
"Hay días que te marcan
dependiendo del momento que estés viviendo y las circunstancias a nivel
de trabajo. Desde hace tiempo vengo diciendo que se debe necesitar algo
más contundente en relación con el maltrato y el poco interés que tiene
la mujer para los mandatarios y parece que para la sociedad también, dada
la poca alarma social que causan todas las muertes de mujeres que ha
habido ya durante este año y en años anteriores. Pienso que el reto
ahora mismo es la igualdad. Con la igualdad se solucionarían todos los
problemas de la miseria, del maltrato, de la feminización de la pobreza y
de un montón de cosas. Tenemos que marcarnos ese reto a la igualdad, pero
la igualdad real de trato, de condiciones en los trabajos y de todo.
Dificultades hay las de siempre, con bastante hipocresía y doble moral a
la hora de tocar el tema. Ahora mismo, la mujer está en inferioridad de
condiciones en cualquier sitio en el que esté. La sociedad quiere seguir
manteniendo a la mujer donde estuvo hasta ahora, quiere que siga siendo la
de siempre y mantiene los mismos esquemas y la misma cultura que se marcó
desde siempre. Estamos en una sociedad que aplica unos valores solamente
cuando le conviene, porque realmente, esos valores no los practica la
gente que está todos los días diciéndonos que tenemos que
conservarlos". ∆
"El
reto ahora mismo es la igualdad. Con la igualdad se solucionarían todos
los problemas de la miseria, del maltrato, de la feminización de la
pobreza..."
Esperanza López
Maquieira, Presidenta de la Asociación
de Mujeres Rurales Os Pazos, Villagarcía.
"Yo creo que el reto de la
mujer gallega es salir adelante, salir del pozo donde está metida, porque
aunque subimos algo o tratamos de hacerlo, aún estamos muy abajo. Tiene
que tratar de salir en la vida laboral, salir a nivel de interior, de
matrimonio y en todos los aspectos; tratar de superarse, porque en
realidad lo que se hizo hasta ahora fue un grano de arena en la playa. La
mujer tiene que romper la forma de pensar del hombre y luego mentalizarse
de que no pasa nada. Hay muchas mujeres en el rural que tienen miedo y
dicen "si hago cualquier actividad a mi marido a lo mejor le parece
mal o se me va". No pasa nada, los maridos salen a hacer sus cosas y
nosotras también podemos salir a hacer las nuestras. Hay que romper ese
punto de miedo que tiene la mujer a que se rompa algo dentro de la pareja,
no tiene por qué. Lo principal a cambiar es el punto de vista del hombre,
porque por mucho que nosotras hagamos, como él no cambie nos va a costar
muchísimo más. Yo tampoco pretendo enfrentar las mujeres a los hombres,
el objetivo es participar ambas partes en todo". ∆
"Lo
que se hizo hasta ahora fue un grano de arena en la playa. La mujer tiene
que romper la forma de pensar del hombre"
Mª Carmen Mijares,
Presidenta de Madro (Madres en defensa de jóvenes drogodependientes),
Vigo.
"Hasta el año 91 fui ama de
casa y me sentí realizada con lo que hice. Eduqué a cuatro hijos, los
coloqué en el mundo laboral, tuve un hijo que ya murió por problemas de
droga y en ese año fundé esta Asociación, de la cual soy la Presidenta.
Me siento realizada y con ganas de trabajar y te aseguro que cada día se
trabaja más. Estoy haciendo lo que me gusta, soy emprendedora. La mujer
cada día va ganando más terreno en el mundo del trabajo, de hecho hay
muchas mujeres en puestos importantes. En ese sentido estamos ganando.
Ahora la lucha está en que la mujer gallega pueda realizarse. Yo conozco
a muchas mujeres a las que les encantaría hacer cosas y que no pueden por
falta de recursos, también sabemos que en el mundo del trabajo hay muchas
trabas que te impiden realizarte. Yo no puedo hablar de esta manera, me
propuse una meta y la he cumplido, y cada día estoy abriéndome más
campo y consiguiendo más cosas, pero en muchos casos me siento
desmoralizada porque en la labor que realizo me llevo más disgustos que
alegrías. La mujer puede conseguir lo que se proponga en cualquier
sector: política, directoras de bancos, juezas... Se ha abierto mucho el
abanico para la mujer y estamos demostrando que estamos capacitadas para
tener puestos importantes". ∆
"Se
ha abierto mucho el abanico para la mujer y estamos demostrando que
estamos capacitadas para tener esos puestos tan importantes"
Marilar Aleixandre,
Escritora (novelista y poeta) y profesora de Didáctica de Ciencias
en la Facultad de Educación de Santiago. La Coruña.
"Para mí "la mujer
gallega" no existe (de la misma manera que no existe el "hombre
gallego"), sino que hay diferentes mujeres, diferentes
personalidades, diferentes problemas individuales. Para las mujeres
gallegas un reto fundamental es consolidar los avances que se han
producido en las últimas décadas en el terreno de la igualdad de
derechos entre mujeres y varones en cuanto a acceso a la educación y a
distintas profesiones, en cuanto a la independencia económica. En este
siglo que está acabando y que algunas personas han llamado el siglo de
las mujeres, el machismo está dejando de ser bien visto y -poco a poco-
hay hombres que empiezan a compartir las tareas domésticas con sus
compañeras. Las mujeres pueden decidir cuándo tener hijos y cuántos, y
esto es algo nuevo. Digo que hay que consolidar este progreso porque,
según las circunstancias, cosas que parecen ganadas en un momento
histórico pueden volver atrás. Las mujeres gallegas tienen aún muchos
retos por delante hasta llegar a una plena igualdad. Para empezar el paro
es mucho más alto entre las mujeres, lo que quiere decir que hay empresas
que a la hora de elegir entre una mujer y un varón optan
sistemáticamente por el segundo. Además las mujeres ganan menos y ocupan
puestos de menor categoría. Parece que tenemos que estar demostrando todo
el tiempo que valemos para cada trabajo, algo que a los hombres se les
supone. No hay un entramado de servicios sociales que permita, como en
otros países europeos, hacer compatible el trabajo con el cuidado y
disfrute de los hijos, de forma que las trabajadoras que tienen hijos
soportan un enorme coste personal. En vez de promover una buena red de
guarderías públicas, de comedores escolares, algunas autoridades hacen
recaer en las mujeres la responsabilidad de los cambios demográficos.
Las mujeres gallegas leen más que los hombres y aunque nos gustaría que
también los hombres leyesen, las escritoras tenemos un reto específico:
contar historias hermosas que enganchen a nuestras lectoras y hagan que
sigan devorando libros". ∆
"Las
mujeres gallegas tienen aún muchos retos por delante hasta llegar a una
plena igualdad"
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