Revista Fusión

 Subscripción RSS

FUSION también eres tú,  por eso nos interesan tus opiniones,  tus reflexiones y tu colaboración  para construir un  mundo mejor

Recibe nuestras noticias en tu correo

 


 

SUPLEMENTO GALICIA 

Feria de A Ramallosa en 1936

 

BREVE HISTORIA DEL VAL MIÑOR

Texto: Juan A. González 

Las primeras señales de vestigios humanos de que disponemos en el Val Miñor las encontramos en Donas-Gondomar, donde se encontraron modelos de piedra llevados a cabo por una sociedad cazadora que aprovechó la llegada de climas cálidos tras la Glaciación de Würm y la aparición de manadas de mamíferos que probablemente recorrieron las sierras y montes del Val Miñor.
Los vestigios de la época megalítica son también abundantes, ahora tan sólo quedan las referencias toponímicas, pues la mayoría de los dólmenes o monumentos funerarios fueron saqueados y destruidos a lo largo de los años. Pero si hemos de destacar algún vestigio debemos hablar de los "Petroglifos", grabados en piedras y rocas al aire libre con diversos motivos que se interpretan como fases lunares, ríos, animales, hombres, armas, espirales o laberintos. Estos restos se multiplican por las parroquias de los tres ayuntamientos.
A Cultura Castrexa (Cultura de los Castros) se caracterizó por la aparición de asentamientos humanos fortificados y situados estratégicamente en la parte superior de pequeñas montañas, en lugares de fácil protección y desde los que se controlara buena parte del territorio que los rodea. Estos asentamientos se denominan Castros y son muchos los ejemplos que tenemos en el Val Miñor.
En el siglo I a.C. los romanos comienzan la ocupación del noroeste de España. Será en el año 137 a.C. cuando se desarrolla la expedición de Décimo Junio Bruto y pronto habrá un intercambio de culturas dirigido por los romanos. Aquellos castros van a ser ocupados por los nuevos pobladores y allí instalarán sus cuarteles y en muchos de ellos sus pueblos. Este contacto produjo una serie de cambios de gran trascendencia. Tras la campaña de Bruto llegará una nueva oleada capitaneada por Julio César, que se situó en lo que ahora son villas como Baiona o Panxón.
Los pueblos germánicos dejarían también su huella en el Val Miñor, sobre todo debido a la importancia que la vecina ciudad de Tui tuvo como capital del reino visigodo de Witiza.

La época medieval se caracterizará por significar el comienzo de la distribución actual del Val Miñor, la población se fue asentando definitivamente en villas como Baiona, Panxón o Gondomar. Será en el año 1452 cuando Juan II concede al puerto de Baiona la capacidad para importar y exportar mercancías, lo cual dará el empujón definitivo de cara al crecimiento de la actual villa. Veinte años más tarde Pedro Madruga (Pedro Alvarez de Sotomayor) se apodera del Monte do Boi (actual Castelo de Monterreal) en detrimento del control que sobre el mismo tenían los Reyes Católicos. No pasaría mucho tiempo sin que los monarcas recobraran su antigua posesión con un terrible ataque.
La Arribada de la Carabela Pinta, al mando de Martín Alonso Pinzón, en el puerto de Baiona el diez de marzo de 1493 después de pisar por primera vez tierras americanas abrirá el paso del Val Miñor a la Edad Moderna, y se convertiría Baiona en el primer lugar de Europa en conocer la existencia de un Nuevo Continente.
Un nuevo acontecimiento histórico de importancia tendrá lugar en Baiona en octubre de 1585, cuando el corsario Sir Francis Drake parte desde Plymouth con el objetivo de inculcar una operación de castigo a la armada española que se preparaba para atacar las Islas Británicas. El siete de octubre de ese año Drake se encuentra a la altura de las Islas Cíes con el punto de mira puesto en Baiona, ese día desembarcarán unos 1.500 británicos en el Barrio de O Burgo. La reorganización de las tropas españolas bajo el mando de D. Diego Sarmiento de Acuña, el Conde de Gondomar, y el temporal que se avecinaba hizo desistir a Drake de sus intenciones de atacar Baiona.
La figura del Conde de Gondomar marcará la Edad Moderna del Val Miñor, su figura representaría uno de los personajes de mayor relevancia en la política española y europea de los siglos XVI y XVII. Ya en el siglo XIX se destacan varios episodios de importancia relacionados con la Guerra da Independencia de 1808, entre los que destacan la rendición del destacamento francés que ocupaba Monte Real.
La Edad Contemporánea en el Val Miñor se caracterizaría por varios hechos significativos. En primer lugar a mediados del siglo XIX comienzan las oleadas de emigrantes a América, más concretamente a Cuba, Argentina y Uruguay. Estas salidas masivas aumentarán a lo largo de los primeros decenios del siglo XX. Pronto estos miñoranos asentados en el Nuevo Mundo echarán sus ojos a sus lugares de nacimiento. Así las muchas asociaciones de emigrados en América invertirán sobre todo en educación, pues la consideran decisiva para el despegue de la comarca y de Galicia.
La Guerra Civil de 1936 dejó una honda huella entre los habitantes del Val Miñor, aunque no hubo una guerra con enfrentamientos entre ejércitos sí hubo muchos muertos y familias desechas por el conflicto. La represión de los vencedores sobre los vencidos fue durísima.
En los años setenta se da comienzo a una etapa que cambiará completamente la fisonomía y la economía del Val Miñor, se trata de su conversión en centro atractivo del turismo y área dormitorio de la ciudad de Vigo. ∆

 

   

   
INDICE:   Editorial Nacional, Internacional, Entrevistas, Reportajes, Actualidad
SERVICIOS:   Suscríbete, Suscripción RSS
ESCRÍBENOS:   Publicidad, Contacta con nosotros
CONOCE FUSION:   Qué es FUSION, Han pasado por FUSION, Quince años de andadura

 
Revista Fusión.
I  Aviso Legal  I  Política de privacidad 
Última revisión: abril 07, 2011. 
FA