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Ya tiene un nombre en las
costas gallegas, pero el Real Club Náutico de Panxón tiene además un
ambicioso proyecto en el horizonte: un puerto deportivo de trescientas plazas.
Eugenio Fernández Oubiña no es de Panxón, pero como si lo fuera.
"Es que yo estoy muy integrado. Mi padre vino a veranear aquí cuando yo
tenía un año, y aquí estoy empadronado. Desde que se comenzó a votar en este
país, en el año 78, yo siempre he votado aquí". Esa vinculación se hace
más profunda si hablamos del Real Club Náutico de Panxón, del cual es
Presidente. "Este Club fue fundado en 1961 y el primer Presidente fue mi
padre, que fue el que hizo este edificio -en un principio estábamos en un
edificio que era un antiguo teatro y en el año 69 se inauguró este-. El caso
es que como mi padre era el Presidente a mí me tenían casi como el chico de
los recados. Después fui Comodoro durante muchos años, hasta que en el 80 me
eligieron Presidente". Es la tercera persona que ocupa el cargo "mi
padre murió en el año 75, que fue cuando se eligió a José Manuel Valverde;
en el año 80 me eligieron a mí", y se enorgullece de conocer a todos los
socios del Club, a pesar de que en sólo dos años han pasado de 160 a 267.
"Es que este es un Club bastante familiar, en un principio Panxón era un
núcleo en el que se conocía todo el mundo. Ahora viene mucha más gente, pero
la relación existente sigue siendo buena".
Sin embargo, es posible que dentro de un tiempo sea más difícil conocer a
todos los socios por su nombre, y todo por un proyecto que parece que, por fin,
se pone en marcha: la concesión de un puerto deportivo de 300 plazas.
"Hace doce años que estamos pendientes de esa concesión, que cambiaría
totalmente el Club y también Panxón, ya que es indudable que las 300 plazas
serían para 300 personas de mucho poder adquisitivo que van a pasar más tiempo
aquí". Y es que, al tener un puerto sin abrigo, la mayoría de las
actividades del Club se desarrollan entre junio y septiembre, pero con este
nuevo no habría problemas de fechas. Se mejorarían también las instalaciones.
"No sabemos si ampliaríamos o mejor tiraríamos el edificio para hacer uno
nuevo. El puerto tiene 20.000 m2 de tierra firme y ahí se podría hacer un
edificio más acorde con la nueva situación". El proyecto, que en un
principio era de 150 plazas y luego se dobló, está ya aprobado. "Todo el
mundo está de acuerdo en que hay que hacer un puerto, y ésa es la prueba de
que estamos integrados en Panxón; tenemos a los marineros a favor, y a la
asociación de vecinos, y a los empresarios... nos faltaba el empujón político
y parece que ahora lo tenemos".
La integración con el pueblo es importante y también ha ido mejorando:
"En la época de mi padre teníamos un servicio de mar, unas zodiacs para
llevar y traer a los tripulantes de los barcos. Pues bien, hay una orden expresa
mía de que si hay un marinero y un socio, primero ayudamos al marinero".
Pero el ojo derecho de Eugenio Fernández Oubiña es, sin duda, la escuela de
vela. De ella han salido varios campeones y es un permanente motivo de orgullo
para el Club. De hecho, "a pesar de ser un Club pequeño nos han escogido
para formar parte de la comisión delegada de la Federación de Vela. Hay que
pensar que la Federación más importante en Galicia -después del fútbol,
claro, que eso es un mundo aparte- es la de Vela, la cuarta en número de
licencias en toda España". También participan en la comisión delegada de
la Federación de Moto Náutica, y cuentan con escuela de windsurf, esquí
náutico, buceo y kayak: "Tratamos de desarrollar todos los deportes que
tienen relación con el mar".
Si a esto le sumamos las actividades sociales y fiestas, tendremos una idea
aproximada de lo que significa el Real Club de Yates de Panxón... aunque con
tantos cambios a la vista, es posible que esa idea cambie muy pronto./ Texto:
Elena F. Vispo
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