ndustrialmente,
no hay queja. A Pasaxe alberga a más de noventa empresas con mercados
variados, y la proximidad con Vigo hace que esté en una posición
envidiable. Las protestas vienen cuando se habla de la situación legal, y
por eso este plan de urbanización está en el punto de mira. Eduardo
Iglesias, Presidente de la Asociación de Empresarios A Pasaxe, es la
cabeza visible de un grupo de empresarios que, preocupados por su futuro y
el del polígono, han decidido implicarse en el proceso y la puesta en
marcha del PERI.
-¿Cómo surgió el polígono de A Pasaxe?
-Esto surgió, como yo digo, por generación espontánea. Más
o menos hace veinte años había la necesidad de suelo industrial. El
Ayuntamiento de Gondomar y la Comunidad de Montes tenían unos terrenos y
dejaban poner naves, de modo que muchas empresas vinieron aquí, como
consecuencia de lo caros que estaban los terrenos en Vigo. Lo que pasa es
que en aquella época no había una legislación de urbanismo como hay
ahora, ni tampoco existía el concepto de parque industrial.
-¿Cuándo se creó la Asociación?
-Esto es una iniciativa de unos empresarios que ya estábamos
establecidos en la zona, y que teníamos la inquietud de promover el
polígono. Convocamos una primera reunión y de ahí nació la Asociación
de Empresarios A Pasaxe, formada por trece socios. El objetivo es
implicarnos para que el polígono llegue a fundarse y salga adelante, y de
momento estamos en la fase de seguimiento del PERI, el plan de urbanismo.
-¿Por qué se ha tardado tanto en hacer ese plan de urbanismo?
-Según tengo entendido, cuando se hizo el plan general de
urbanismo para todo Gondomar, había bastantes discrepancias sobre el
polígono. Lo que hicieron entonces fue sacar adelante el primer plan,
pero dejando de lado el polígono. Después han ido recalificando los
terrenos, con todo el papeleo que conlleva, y al final se ha declarado la
zona como polígono industrial, dividido en dos zonas: una de suelo
industrial no consolidado y la otra como suelo urbanizado. Y ahora lo que
se está haciendo es la redacción del plan.
-¿Cómo valoran la postura del Ayuntamiento?
-La postura del Ayuntamiento, y en esto incluyo a todos los
partidos, es de poner toda la voluntad política. Existe una comisión de
seguimiento del PERI -que se ha hecho por buena voluntad, ya que no
estaban obligados-, y en ella estamos el Presidente de la Comunidad de
Montes, el de la Asociación de Vecinos, yo como Presidente de la
Asociación de Empresarios... Periódicamente tenemos reuniones en las que
se nos informa de cómo va todo.
-¿Cuál es la situación actual del polígono?
-Actualmente hay unas 600 hectáreas, en las que faltan casi todos los
servicios: potencia de luz, corriente, llegada de agua, saneamientos...
-¿La solución a todo eso pasará por el PERI?
-Sí, la realidad es que por primera vez en muchos años está en
ejecución. En teoría habrá dos fases: primero cogerá la parte
calificada como urbanizable, que en su mayor parte está edificada; y
quedarían para el final unas 200 hectáreas, que son monte y que irían
más rápido. El problema es que todo esto requiere un tiempo, pero yo
estoy convencido de que, a este ritmo, este año estará todo el papeleo
resuelto. De modo que una empresa que viniera aquí después del verano
probablemente tendría ya una legalidad, podría presentar su proyecto de
obra, le darían su permiso de construcción. Lo que luego se va a
demorar, y esto es seguro e independiente de que el Ayuntamiento haga su
labor, son las obras físicas del polígono. Porque el problema es que
hacer esas obras cuesta una cantidad de dinero importante.
-¿De dónde saldrá la financiación?
-Ahí es donde yo veo el problema. Porque de momento, aunque el
Ayuntamiento quiera afrontarlo, no tiene presupuesto. Estamos hablando de
urbanizar 600.000 metros cuadrados, y si a esto le sumas que quizás lo
lógico sería hacer una central eléctrica, tener una pequeña centralita
de bomberos, un centro deportivo o de esparcimiento, etc, estamos hablando
de una inversión muy importante.
Los empresarios tampoco podemos pagarlo, y además no considero que
debamos hacerlo. Si esto se hubiera planteado con el parque acabado sería
diferente; pero una empresa que ya está aquí no va a producir más
porque le pongas unas estructuras al lado. Y por otra parte los
empresarios que están en concesión no creo que pongan dinero, porque el
valor añadido pasa al terreno y tú no dejas de ser un usufructuario.
-¿Cuáles serían los pasos a dar ahora?
-En teoría lo mejor que puede pasar es lo que se está haciendo
ahora: el PERI está aprobado y ya se sabe cómo va a ser el parque el
día de mañana. Esto quiere decir que se pueden dar los permisos de
construcción de empresas. De este modo hay una ventaja, que es que a lo
mejor las obras globales no se pueden realizar porque son demasiado caras,
pero sí es posible que se vayan haciendo poco a poco, porque si tú
tienes tu parcela legalizada, seguramente cuando hagas tu nave, aunque
sólo sea por imagen de tu empresa, harás una acera, un aparcamiento,
engancharás con la traída de aguas... y lo mismo algunas empresas que ya
están aquí, por expansión. Todo eso iría cambiando la imagen del
parque a medio plazo, de modo que se facilitarían muchísimo las obras.
-¿Cómo ves el futuro de la asociación de empresarios?
-En cuanto el PERI esté consolidado pretendo convocar a todos los
empresarios, estén o no en la asociación, porque lo lógico es que, si
esto va a ser un polígono para nosotros, controlemos en parte lo que se
va a hacer. Ahora que se tienen los terrenos tenemos que canalizar
nuestras demandas mediante una asociación potente, porque nuestras
carencias las sabemos nosotros mejor que los políticos.
En cualquier caso, yo creo que el futuro es prometedor, porque la
dinámica del gallego es fundamentalmente emprendedora, y con un poco de
apoyo político es fácil sacar Galicia adelante. ∆