arece que
esta multitarea de la Cofradía de Pescadores se le ha contagiado al
Patrón Mayor. Conseguir hablar con Jesús López no es nada fácil, porque
cuando no está en una reunión está de viaje para asistir a una; por las
tardes sale a faenar y vuelve bien entrada la madrugada. Por ejercer de
Patrón Mayor no se cobra un duro, pero el trabajo se multiplica y este
hombre no para un momento. Menos mal que en las oficinas de la Cofradía
atienden amablemente y, por fin, posibilitan el milagro: un rato tranquilo
con el Patrón Mayor, para charlar sobre el puerto pesquero de Baiona.
-¿Esta Cofradía es muy antigua?
-Data de 1938. Antes existía, pero no como Cofradía de Pescadores, y
estaba más enfocada hacia los intereses de los grandes armadores. Hoy es un
colectivo de marineros y armadores.
-Me imagino que habrá habido grandes cambios desde su creación.
-Muchos. Hoy los marineros están organizados, antes no había
organización. Existe una Federación Nacional, una Federación Provincial y
se está proyectando una Federación Gallega. Hace dos meses hubo una
reunión en Madrid y se vio el enorme potencial de los pescadores, pero
también que somos los más sufridores. Muchas cosas nos perjudican pero
nunca hay una huelga de la marinería. Por ejemplo, la subida del gasoil nos
afecta muchísimo.
-¿Qué tipo de pescadores hay en la Cofradía de Baiona?
-Pesca de bajura y del día. Somos una de las pocas lonjas en las que
sólo se subasta pescado del día. El potencial más grande que tenemos es
el percebe, el pulpo y la lubina. Y en la playa tenemos diversidad de
almejas y la coquina, que es muy apreciada.
-¿Cuáles son los problemas concretos de este puerto?
-En estos momentos son los permes para las embarcaciones, las
licencias de pesca. La Consellería está reestructurando el tema, para que
las embarcaciones no puedan ir a todo lo que quieran. Y tratamos de evitar
la masificación, porque se han dado permisos a muchas embarcaciones. Ahora
no se trata de aumentar la flota, sino de renovarla, de modo que si se
quiere un barco nuevo hay que desguazar uno viejo que esté en activo. No se
puede construir si no es en estos términos, para evitar la
sobreexplotación.
-Uno de sus logros más recientes es la nueva lonja.
-Aún no está a pleno rendimiento, en enero estará totalmente
informatizada. Esto quiere decir que se subasta a viva voz, como en las
lonjas tradicionales y si quieres un producto tienes que estar allí; pero
los nuevos sistemas permitirán que se pueda comprar desde cualquier lugar
donde haya un ordenador.
-¿Se puede vivir del mar todavía?
-Muchísimas familias lo hacen, aunque se vivió mejor de lo que se
vive. Yo mismo trabajo todos los días en la mar. Salimos por la tarde y
regresamos bien entrada la madrugada.
-¿Los jóvenes se siguen dedicando a la pesca?
-Hoy en día hay barcos españoles, sobre todo de compañías vascas, en
todos los mares del mundo. Y la mayoría de los pescadores de esos barcos
son gallegos, muchos del puerto de Baiona. La gente joven está acostumbrada
a un dinero más fácil, y no quiero decir que no se trabaje, pero se
prefiere estar cuatro meses en la mar y dos meses en tierra con dinero en el
bolsillo. En cambio en la pesca de bajura tienes que estar los 365 días del
año, aunque luego no puedas salir todos. La pesca ha flaqueado muchísimo,
las ganancias disminuyen, y la juventud opta por no quedarse aquí.
-¿Desaparecerá entonces la pesca de bajura?
-No, porque yo creo que dentro de unos años ya no habrá tantas
embarcaciones y las que queden vivirán bien. Espero por nuestro futuro y el
de nuestros hijos que nunca desaparezca.
-¿Cómo ve el mar en el futuro?
-Pues un poco negro, como se suele decir. Pero hay que ser optimistas, y
hacer que la juventud vea que esto no puede ser la hartura de hoy y el
hambre para mañana. Tenemos que cuidar los recursos que tenemos, y ahora
nos estamos dando cuenta de que las vedas que hacían nuestros abuelos,
aunque no tenían estudios de biología, eran unas vedas fundamentales.
-¿Cuanto tiempo lleva como Patrón Mayor?
-Va a hacer tres años, pero alrededor de la Cofradía llevo muchísimos
años. Con decirle que mi padre también fue Patrón Mayor de la
Cofradía... Hace unos años, cuando la Cofradía iba muy mal y casi se
deshace, yo entré en una gestora porque no quería que desapareciera. Y
ahora me ha tocado ser Patrón Mayor.
-¿Y cómo se compagina todo este trabajo con salir a faenar?
-Bueno, es así. El que algo quiere algo le cuesta. Yo no tengo
dedicación exclusiva a la Cofradía, ni cobro por ser Patrón Mayor. Pero
no me gustaría que la Cofradía desapareciera, porque si llega ese día el
marinero lo tendría que sentir mucho. Hay quien dice que es una
institución arcaica, pero no es verdad porque presta un gran servicio. La
gestión de la Cofradía es impresionante, y el trabajo que eso supone sólo
lo sabe el que está dentro. Ahora mismo tenemos a cinco personas trabajando
en estas reducidas oficinas y están todo el día a tope. Entonces hay que
sacrificarse, alguien tiene que ser. Me tocó a mí ser Patrón Mayor como
le tocará a otro, o a los que estuvieron antes./