Reto informativo
Supo
definitivamente que lo suyo era el periodismo a los 17 años, tras su
paso por Radio Bierzo (Cadena Ser). Fue la confirmación para comenzar
las clases en la Universidad Complutense de Madrid, que enlazó con el
Master de RNE, trabajos varios y el doctorado. Su interés por la
política internacional y los temas humanitarios le han acompañado en
todos sus trabajos, incluso cuando en 1997 entra en el canal 24h de TVE.
Tras unas oposiciones, su destino se liga definitivamente a la
televisión pública donde trabaja en diferentes programas hasta que hace
poco más de medio año le 'fichan' para La 2 Noticias. Tras charlar con
él, se ve que este informativo le va como anillo al dedo a este berciano
interesado en contagiar al público la misma pasión informativa que le
recorre a él.
-Tu
nombramiento parece ser el avance de una renovación en los periodistas
televisivos. ¿Qué aporta esta nueva generación, que ha crecido viendo el
medio?
-Más que una nueva generación, lo que veo es una nueva forma de
contar la actualidad. Buenos ejemplos de ello son Pedro Piqueras o
Lorenzo Milá. El primero acaba de llegar a Tele 5 con un tipo de
información más social y menos política, mientras que Milá llevaba diez
años con su estilo en La 2 y ahora presenta la segunda edición del
telediario en La Primera.
-¿En qué se
concretaría esa nueva manera de contar las cosas?
-Pues en un tipo de información que intenta llegar más a la gente,
primero en la forma de contarlo y luego en los contenidos. Se habla de
temas más sociales, de denuncia, derechos civiles, libertades... aunque
por supuesto la política siga en la portada de los periódicos todos los
días.
-La 2
Noticias parece encajar con tu estilo de entender la información, pero
¿qué le debes a los que te precedieron y qué crees que puedes aportar tú
a este noticiario?
-La base principal son Fran Llorente y Lorenzo Milá, porque como primer
director y presentador marcaron un estilo, un tipo de informativo que
nosotros hemos de mantener. Y eso es fundamental: ser fieles a ese
espíritu. Luego ha ido pasando más gente que, siguiendo la misma
fórmula, ha intentado traer dentro de su propio estilo algo diferente.
Por mi parte, la intención es aportar naturalidad a lo que a mí me toca
transmitir. Contarlo como se lo contaría a un amigo o a alguien de mi
familia, de una forma que se entienda a la primera.
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"Hay una nueva forma
de contar la actualidad. Se habla de temas más sociales, de
denuncia, derechos civiles, libertades..." |
-Queréis
hacer cambios en el contenido del telediario, ¿en qué sentido y por qué?
-No sé hasta qué punto serían cambios radicales, pero sí queremos
introducir informaciones más cercanas a las nuevas tendencias. Se trata
de apostar por las nuevas tecnologías, que se supone que serán el camino
que marcará nuestro futuro, no sólo a la hora de comunicarnos sino
también de hacer un trámite. La intención es atraer al público joven e
indagar cuáles son los temas que les gustan, más allá del ocio y los
videojuegos. Y todo ello sin desdeñar la información del día a día
porque la juventud es el futuro, el mañana, y tiene que estar enterada
como cualquier otra generación de qué es lo que está pasando.
-Precisamente los jóvenes son espectadores difíciles de atraer hacia los
informativos, ¿por qué?
-Según mi experiencia, hasta hace pocos años la gente de mi edad
veía un tono muy institucional en algunas informaciones. Por eso yo
pienso mucho sobre cómo contarles la información de manera atractiva.
Por ejemplo, ¿cómo le cuentas a un joven un tema de interés político
internacional? Pues a lo mejor haciéndole entender que ese hecho nos
afecta a todos, que puede tener muchas repercusiones en nuestro país, en
nuestro futuro. No todo es ocio, hay que lograr que la juventud se
interese por lo que está pasando. Desde luego, todo un reto.
-Vuestro
estilo desenfadado, ¿es entonces para atraer nuevo público o para
transmitir que las noticias forman parte de la vida cotidiana?
-En realidad yo soy la voz de un equipo, en el que hablamos y discutimos
mucho las cosas. Qué damos, dónde y cómo lo enfocamos. Intervengo en
todo el proceso pero mi responsabilidad final es contarlo como todos
hemos decidido que queremos hacerlo. Soy sin duda el final de una
cadena, de un equipo muy amplio. Ahora, que a la gente le parezca que lo
cuentas bien y que le llegue ya es otra historia que escapa de las manos
de cualquiera.
-Hay dos
temas que valoras especialmente: la información internacional y la
humanitaria. ¿La descontextualización de las noticias internacionales
nos impide ver la trascendencia y reflexionar sobre lo que vemos?
-En un informativo habitual se retoman temas y no existe el tiempo
suficiente para contarlo bien. Por eso cuando un tema merece la pena
nosotros recortamos otras informaciones, o lo contamos de otra manera
para recordar los orígenes, contextualizando a menudo para intentar
explicarlo mejor. Esa es nuestra intención.
-Y sobre lo
social, ¿cómo lograr que los dramas humanitarios despierten interés en
una sociedad acomodada?
-Simplemente contándolo de tal forma que se demuestre que vivimos en
un mundo global donde todo nos puede afectar. La sequía y el hambre en
un país que no ofrece recursos que el Primer Mundo pueda explotar,
siempre es una información olvidada. Pero todos vivimos en un mismo
mundo, donde todo nos puede influir y afectar directa o indirectamente
más tarde o más temprano. Todos somos humanos y tenemos que echarnos una
mano. No nos tiene que importar sólo el cambio climático en España sino
cómo afecta a los polos, los desiertos o el Amazonas. Todo nos afecta y
ésa es la globalización real, la otra... habría que verlo. Todo lo que
tiene que ver con recursos naturales o derechos de la humanidad, eso sí
que nos afecta a todos.
-¿Qué retos
a corto plazo te planteas como profesional del periodismo?
-Tener la posibilidad de trabajar en lo que me gusta, que ya es de
por sí algo importante, y trabajar con libertad. Ahora mismo desde luego
estoy viviendo las dos cosas.
-Dime tres
noticias referentes al Bierzo que te gustaría poder comunicar algún
día...
-Que se conserven intactos patrimonios como Las Médulas, donde las
cercanas explotaciones a cielo abierto dañan la vista. La segunda tiene
que ver con la explosión urbanística demoledora que ahora mismo está
viviendo Ponferrada. Todo el mundo se merece una vivienda mejor y que
avancen sus condiciones de vida, pero me gustaría que se respetara el
entorno, porque parece que se están acabando los campos. Por último, que
se redujesen significativamente los atracos y los accidentes, al igual
que en el resto de España. ∆