os
lo cuenta Gilda Silva Andrade en una entrevista distendida. Ella es la
capitana y una de las veteranas del equipo.
-¿Cómo
definirías el juego y el ambiente entre las jugadoras del Gesdinor
Bembibre?
-El ambiente al principio era difícil porque la mayoría de la gente
era nueva en el equipo y hasta que nos fuimos conociendo nos costó
habituarnos. Pero al final hubo una relación muy buena, y en el
vestuario nos apoyábamos como una piña. Con ello intentamos que el juego
siempre sea en equipo, y está comprobado que en el momento que nos
despistamos y vamos por nuestra cuenta pinchamos. En cambio, cuando
jugamos como equipo se nota después en el resultado.
-¿Qué
representa para Bembibre el ascenso de vuestro equipo al baloncesto
profesional?
-Es algo inexplicable. Yo creo que nadie hubiera apostado por ello,
ni siquiera nosotras mismas esperábamos este ascenso. El hecho de ganar
el primer año que jugamos esta fase y además fuera de casa, fue todo un
reto. Pero lo conseguimos. Normalmente el equipo que juega en su propio
campo gana la fase; el favorito es el equipo de casa.
-¿A qué
debéis la victoria que os dio el ascenso: a la resistencia física, el
buen juego de equipo, la fortaleza mental... ?
-Es un conjunto de todos esos factores. Porque la verdad es que este
año la entrenadora se ha esforzado mucho y nos ha metido muchísima caña,
muchísima. Después de una liga de casi nueve meses hemos llegado a una
fase de tres días a tope, y eso lo hemos notado al final en la
resistencia.
-¿Con qué
ánimos os enfrentabais al partido contra el Ibaizabal, tras perder
anteriormente 64-56 frente al Universidad de Oviedo?
-Pues acabamos el partido con ese mal sabor de boca que te queda después
de la derrota. Empezamos a hacer cuentas y a pensar un poco en lo que
había que hacer y lo que no a partir de entonces, pero siempre en
positivo. En ese momento me dije a mí misma: "nos quedan dos partidos
más y lo tienes que dar todo". Así que te levantas al día siguiente
convencida de que es otro día y que vas a ir a por todas.
-¿En qué
lugar se sitúa la mente para que no pesen los resultados anteriores, a
la hora de ganar?
-Yo te puedo hablar de mí personalmente. Hay momentos que estás en
el campo y el ambiente que hay en el pabellón puede llegar a ser
tremendo. Pero estás tan concentrada en el juego y en lo que tienes que
hacer, que no oyes nada. Es increíble pero es una concentración tal que
no captas más allá. Y sólo te surge en ese momento.
|
"Intentamos que el juego
sea en equipo. Está comprobado que cuando vamos por nuestra
cuenta pinchamos" |
-El reto
era grande: ganar por doce puntos de diferencia, y en la primera mitad
eso quedaba lejos. ¿De dónde salió la fuerza necesaria para cambiar el
marcador?
-Pues el hecho de ir por debajo del marcador en el primer tiempo no
era porque notáramos que el equipo contrario fuera superior a nosotras.
Más bien era por fallos que habíamos tenido, aunque es verdad que
nuestro rival era y es un buen equipo. A partir de ahí ajustamos algunos
fallos que habíamos cometido y la defensa resultó ser la clave de todo.
Además en el banquillo recibimos mucho apoyo.
-¿Qué
recuerdo personal guardarás siempre de ese partido que os dio el
ascenso?
-Yo creo que la última falta personal que cometí. Ya llevaba tres
faltas, y con la cuarta sabía que me lo jugaba todo, pero aún así bajé
la mano con todas las ganas del mundo y pensé: ¡esta canasta no la
metes! Luego, el último tiro libre lo tiraron a fallar para así coger el
rebote y meter dos puntos que les daban a ellas la victoria, así que
cuando cogí ese rebote agarré el balón y pensé "mi tesoro".
-¿Qué
diferencia fundamental dirías que existe entre el juego de un equipo de
baloncesto femenino y uno masculino?
-La diferencia... yo diría que hay muchas, y no tanto por el juego
en sí, sino más bien por el aspecto económico. En el juego masculino se
recibe mucho más apoyo, en todos los sentidos. En cambio una mujer
siempre tiene que pelear mucho más para conseguir algo.
-Por
último, ¿qué grado de afición hay en El Bierzo a este deporte? ¿Vuestro
ascenso puede animar a más jugadoras a practicarlo?
-Este año la gente que nos ha venido a ver ha sido fiel y nos ha apoyado
en los encuentros. Aunque con los últimos resultados y lo que hemos
conseguido este año la gente va a responder mucho más. Muchas personas
nos paraban por la calle, y eso nos da ánimos. En cuanto a gente que se
anime a practicarlo, en Bembibre tenemos un equipo que todavía está en
la categoría de infantiles. No tenemos cantera que nos reemplace y eso
es una pena, pero hay que seguir luchando por mantenerse.
-¿Y qué
aspiraciones tienes para el próximo año con el equipo?
-Pues hacer nuestro juego igual o mejor que este año. ∆