-Observando los indicadores económicos -creación de
empleo, exportaciones, inflación-, ¿se podría decir que 2005 va a ser un
año de crecimiento para El Bierzo?
-El año 2005 es un año de tanteo. Es muy cómodo vender en casa, pero
eso se termina. Hay que salir a vender nuestros productos, y
concretamente nuestra provincia tiene mucho que ofrecer. Por
consiguiente durante el 2005 nos quitaremos esa inercia y el año 2006
disfrutaremos del resultado. Por esa razón el programa que tenemos este
año en la Cámara está vinculado a las exportaciones. Estamos también muy
de acuerdo con EXCAL, una oficina de exportación que tiene la Junta de
Castilla y León en colaboración con las Cámaras, que posee un centro
comercial a nuestra disposición en la Comunidad de Madrid, y sucursales
en distintos puntos de Europa. Así en Varsovia, por ejemplo, cualquier
leonés puede disfrutar de esas oficinas donde dispone de contactos
comerciales, intérpretes, etc.
-Y hablando de comercio exterior, ¿cuáles son los
productos bercianos más internacionales? ¿Qué países son sus principales
importadores?
-León tiene una gama muy variada de productos para exportar. En
cuanto a minerales destacaría sobre todo la pizarra, de la que tenemos
grandes reservas y calidad probada. Sin ninguna duda somos los
productores más importantes del mundo en este momento, pero ese tirón
hay que aprovecharlo, hay que abrir nuevos mercados más allá de la
Europa conocida. Así que en ese tema estamos empezando a introducirnos
en la Europa del Este. Y otro de nuestros productos más exportables es
el vino, del que también hay que buscar nuevos mercados.
-¿Qué sectores son actualmente el motor de la economía
berciana?
-Yo, por deformación o porque nadie ha cambiado el chip, sigo
creyendo que es el carbón. Muchos lo dan por muerto, y yo estoy
totalmente en contra. Sigue siendo un producto necesario a nivel
mundial, la única reserva de energía que poseemos como otros países
tienen el petróleo. No podemos olvidarnos del carbón y menos en estos
momentos en los que ya no se puede incrementar más la producción de
petróleo. Por consiguiente hay que mantener lo que tenemos hasta que se
desarrolle otra fuente de energía. Y en ello nosotros no estamos muy
contentos con el trato que se ha dado al Bierzo en las emisiones del
protocolo de Kioto. El 2007 está a la vuelta de la esquina y hay que
empezar a tratar el tema del CO2.
-Hablando del carbón, ¿cómo está afectando al mundo
empresarial de El Bierzo la constante pérdida de habitantes de las
cuencas mineras?
-Mal, porque ha habido una reconversión feroz, para mí demasiado. El
hecho de que todo se concentre en grandes núcleos como Ponferrada,
Bembibre o demás va en contra de la minería. También es verdad que hoy
hay más carreteras, más medios, más vehículos y los desplazamientos se
pueden hacer en poco tiempo. Pero tener gente afín a la mina viviendo en
poblaciones mineras, dispuestos en cualquier momento siempre es mucho
mejor porque se abaratan costes.
-¿Cuáles están siendo las alternativas de inserción
laboral más efectivas para los municipios mineros en crisis?
-De momento la reconversión minera no ha tenido fruto. La población
se ha concentrado en núcleos importantes como Ponferrada, cuyo
crecimiento se debe a la despoblación de zonas como Fabero, Villablino,
Tremor...
-¿Por dónde cree que pasa el futuro de la economía
berciana?
-Cada país o zona tiene que vender lo que tiene, así que nosotros
podemos vender pizarra, alubias, frutas... y espacios para el turismo,
que están a menos del 10 % de ocupación. Porque El Bierzo es un vergel,
con unos ríos maravillosos y un microclima especial. Hay que aprovechar
el turismo y luego todo lo que tenemos, como la mina de acero de Llamas
de la Cabrera. Tenemos que poner nuestros recursos naturales en su
sitio. Porque, ¿quién conocía el vino del Bierzo hace cinco años? Se
decía que era un vino ácido, y hoy día es un vino de primera.
-La futura Ciudad de la Energía, ¿atraerá nuevos
proyectos empresariales?
-Sin duda. La idea es buena porque efectivamente El Bierzo o la
provincia de León tiene ya mucha historia en lo que se refiere a la
energía: llevamos más de cien años produciendo carbón y cincuenta y
cuatro quemándolo para producir energía. Tenemos saltos de agua por
todos los sitios, líneas de transporte... Creo que es francamente
interesante este centro de investigación que se intenta poner en
funcionamiento, donde se podrá averiguar por ejemplo cómo reducir las
emisiones de CO2 y contaminación, algo que ya se está haciendo en otros
países.
-¿Considera suficiente la oferta de suelo industrial que
existe actualmente en El Bierzo?
-Sí, ahora comenzamos a tener suelo suficiente y de hecho hasta que
no se empiecen a llenar los grandes polígonos que hay, tampoco
necesitaremos más. Lo que sí considero es que esos suelos habría que
abaratarlos porque los encuentro un poco caros en algunos casos. Si
algún emprendedor tiene dificultades para arrancar su industria con un
montón de millones a lo mejor se va a otro sitio donde se le ofrezca más
barato. Y en ello incluyo el gasto de los fondos Miner: lo que nos queda
debiéramos gastarlo exclusivamente en asentar a la población, en buscar
alternativa de puestos de trabajo para los hijos de los mineros -ya que
ellos prefieren las prejubilaciones-, y en el reciclado.
-La ampliación de la Comunidad Europea, ¿traerá más
oportunidades o más riesgos para esta comarca?
-Sé que a la larga puede que sea un beneficio, pero de momento tengo
mis dudas. Hemos estado viviendo de unas subvenciones maravillosas, en
el campo y en la minería. A partir de ahora que las ayudas van a ser
cada vez menores o van a desaparecer, ¿qué va a pasar con lo nuestro?
¿ya tenemos la mayoría de edad para gobernarnos por nosotros?, ahí dudo.
Que vaya bien para otros señores de Europa seguro que sí, pero tengo mis
dudas de que España pueda tirar del carro de su propia economía. Es una
apreciación personal. ∆