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Foto: Valvanera |
Lidia Pérez
Secretaria Comarcal de UGT
FUERZA
VIVA
La fuerza de Lidia es evidente. La
tiene y la ejerce. Pero también es evidente su capacidad dialogante, su
necesidad de escuchar al que tiene al otro lado y sobre todo, su
preocupación por los derechos de los trabajadores, algo a lo que ha
dedicado más de siete años de su vida a pesar de su juventud.
Desde el 14 de diciembre de 2002, Lidia Pérez es Secretaria Comarcal de
UGT. Fue elegida líder sindical en una zona donde el mayor problema es
la reconversión minera.
-¿Qué aportas a la lucha sindical, un mundo hasta la
fecha mayoritariamente masculino?
-Aporto trabajo e ilusión, cosas que podría decir cualquier
compañero. Personalmente, creo que aporto otra forma de ver las cosas,
más abierta. Creo que las mujeres buscamos más la igualdad, posiblemente
en aspectos que a ellos les pasan más desapercibidos.
-¿Cuál ha sido la mayor dificultad con la que te has
encontrado y a qué has tenido que recurrir en esos momentos?
-El tema sindical es muy complejo y ahí creo que he querido abarcar
demasiadas cosas. Mi necesidad de llegar a todo y todos me ha complicado
las cosas. Mi recurso es tener una agenda muy ordenada, donde tengo un
montón de citas al día y procuro llevar organizadamente. Por otro lado
como decías, este es un mundo muy masculinizado y ver a mujeres en
cargos representativos -no sólo a nivel sindical sino de organizaciones
empresariales o sociales- es algo poco común. Así que, en ocasiones he
vivido dificultades al ser la única mujer en una reunión.
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Este es un mundo muy masculinizado y
ver a mujeres en cargos representativos es algo poco común.
Así que, en ocasiones he vivido dificultades al ser la única
mujer en una reunión. |
-¿Te han tratado alguna vez como a una "mujer florero"?
-Dentro de mi sindicato, no. Mis compañeros me apoyan y además
nos conocemos desde hace mucho tiempo. Pero sí he escuchado en algunas
reuniones con otras organizaciones o fuera del sindicato eso de: ¡qué
suerte tenemos con que esté una mujer en la reunión!. Personalmente no
le doy demasiada importancia. Lo dejo ahí a nivel de comentario. Luego,
cuando empezamos a hablar las cosas cambian. Creo que forma parte de la
educación que muchos hombres han recibido, así que nunca me lo he tomado
como un insulto.
-¿Qué problemática específica tiene el trabajador
berciano y cuál crees que sería el camino a emprender?
-La comarca del Bierzo ha sido siempre una zona donde la industria
principal ha sido la minería del carbón. Es un sector que está sufriendo
sus reconversiones, está perdiendo empleo, existen prejubilaciones y a
cambio, no se están generando nuevos puestos de trabajo. Todo ello
conlleva despoblación en zonas mineras como Fabero, Bembibre, Toreno,
localidades donde el sustento de las familias era la minería. Al
cerrarse las minas estas poblaciones han tenido que desplazarse a
Ponferrada o fuera de la provincia en busca de servicios (colegios,
centros de salud, etc.)
A eso hay que añadir los problemas de cualquier trabajador en estos
momentos: precariedad, contratos temporales, jornadas de trabajo más
amplias de lo que deberían ser... Cuestiones que hacen que los
trabajadores/as tengan muchas dificultades a la hora de conciliar su
vida familiar y laboral. Una solución para el Bierzo sería la
reconversión del sector minero y esperamos que esto desencadene una
reindustrialización que consiga fijar la población de toda la zona.
-Dime una cosa, ¿cómo es Lidia Pérez fuera de su
despacho?
-Soy bastante alegre, extrovertida. Me encanta dialogar con las
personas. Amante de una buena conversación aunque la otra parte no
comparta mis opiniones. Me gusta entablar debates para conocer otros
puntos de vista. Soy amiga de mis amigos y aunque te dije que era
extrovertida, reconozco que a veces soy un poco tímida. Cualquiera que
me conozca te dirá que no paro un momento y continuamente estoy pensando
cosas.
-¿Tu responsabilidad alguna vez te ha obligado a
renunciar a algún aspecto personal importante?
-Muchas veces. Aceptar este trabajo supone sacrificar muchos fines
de semana. Hacer horas extra por reuniones, movilizaciones, huelgas,
concentraciones, manifestaciones, etc. Todo ello te obliga a sacrificar
tiempos personales pero te compensa el hecho de que lo haces todo por
convicción, crees en lo que haces. Por otro lado tienes a tus seres
queridos que a veces te recriminan lo poco que estás con ellos, pero
como te ven feliz con lo que haces pues la cosa no va a más.
-¿Te consideras una mujer fuerte?
-Intento serlo y ante las dificultades te confieso que me crezco. Me
motivan por dentro las cosas aunque no vayan tan bien. Intento trasmitir
fuera optimismo y tomarme los problemas con tranquilidad, pensarlos bien
siempre que se pueda.
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Eso
de "yo tengo la razón porque soy hombre" no lo consiento. |
-Si te perdieras, ¿en qué lugar del Bierzo te
encontraríamos?
-En el pueblo de mis padres en San Adrián de Valdueza, un pueblo
semiabandonado en la montaña. No voy mucho porque allí desconectas de
verdad: no hay cobertura de móviles pero a cambio encuentras silencio,
montañas, pájaros. Es el lugar ideal para perderse, pero no lo digas muy
alto porque podría llenarse de gente y sería una pena.
-¿Qué es lo que nunca entiendes de un hombre por mucho
que te esfuerces?
-No entiendo por qué a veces intentan imponer su opinión sólo porque
al otro lado tengan a una mujer. Eso de "yo tengo la razón porque soy
hombre" no lo consiento. No consiento que me manden callar. Pero no sólo
a mí, a nadie. Todo el mundo tiene el derecho de exponer sus ideas y
nadie debe callar sólo por el hecho de que alguien le diga: "¡tú qué
sabes de esto!". Si es algo que no sé, de acuerdo. Si es algo que
conozco, sobre lo que tengo una opinión, y me mandan callar porque sí,
te aseguro que por ahí no paso.
-Dentro de esa agenda que tienes tan organizada,
¿encuentras tiempo para hablar con la mujer que llevas dentro?
-Aprovecho momentos de silencio durante el día, como por ejemplo
cuando conduzco. Pero sobre todo por las noches. Tengo por costumbre al
acostarme hacer un balance de la jornada y aprovecho para pensar nuevas
ideas y proyectos de futuro.
/ M.H. |