
Foto: Valvanera
Castilla y León ejerce un poderoso
atractivo a la hora de elegir un lugar de vacaciones. Un año más los
resultados en plazas ocupadas la sitúan entre las mayores receptoras en
turismo de interior y en concreto hacia un destino rural. Las
conclusiones son un claro beneficio para la economía
de toda la Comunidad.
El viajero
encontrará variedad de culturas, un patrimonio histórico-artístico
inigualable, buena gastronomía y una extensa infraestructura hotelera. |
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Como en casa
L as apuestas más importantes para
potenciar el desarrollo rural en Castilla y León inciden de lleno en el
sector turístico. La afluencia de visitantes podría ser el motor que
ayudaría a crear empleo y a mantener el aumento de población en zonas
castigadas por el éxodo rural. De hecho, las cifras de los últimos años
hablan en términos positivos para una de las regiones más visitadas del
país. Anteriores tópicos de atracción turística del tipo "sol y playa"
están siendo sustituidos por un destino más relajado. En ese sentido
Castilla y León es un auténtico paraíso de refugios naturales y paisajes
contrastados. Cada uno elige dónde quiere pasar sus días de vacaciones.
En cualquier caso encontrará variedad de culturas, un patrimonio
histórico-artístico inigualable, buena gastronomía y una extensa
infraestructura hostelera. El crecimiento está siendo imparable en lo
que a equipamientos de turismo rural se refiere. A mitad de año en
Castilla y León había aumentado el número de visitantes en un 8,58 %
respecto al año anterior. Sin embargo en ese mismo período de tiempo las
estadísticas comparativas hablaban de un incremento del 16,64 % en
oferta de plazas de turismo rural. Es por eso que a pesar de ganar
adeptos, el mayor número de establecimientos repercute en un descenso
del porcentaje de ocupación de los mismos. Pero las medidas para
fortalecer al sector ya están en marcha y las subvenciones europeas
aportan ayudas a los grupos de desarrollo rural que hay en Castilla y
León. Los objetivos de programas como Leader y Proder, van siempre
dirigidos a potenciar los recursos naturales de la zona y a fortalecer
la economía y el nivel de vida de sus habitantes. La ventaja que tienen
estos servicios y alojamientos es que están abiertos en todas las épocas
del año. Además contribuyen a mantener el patrimonio arquitectónico y
cultural de la zona. El resultado es que Castilla y León sigue siendo la
preferida por los viajeros y la provincia de León es la que cuenta con
un mayor número de alojamientos de este tipo. Además, el turista que
viene por primera vez, repite en sucesivas ocasiones. El secreto está en
el trato, para que el cliente sepa que puede sentirse como en casa.
Escapadas rurales
En unas cortas vacaciones o un fin de semana podemos elegir lugares tan
atractivos como el Lago de Sanabria en la provincia de Zamora. Las
opciones de practicar deportes al aire libre son muchas y variadas en
este paraje natural. Más al norte de la provincia de León hay rincones
entre montañas que ofrecen también descanso y valles hermosos para hacer
senderismo. En el Valle de Laciana y el Valle de Luna la Asociación
Cuatro Valles ha trazado rutas que son muy visitadas, sobre todo en los
meses de estío. Si llegamos hasta los valles más profundos del Parque
Regional de Picos de Europa, podremos ver un espectáculo de las cumbres
más altas desde el Mirador del Tombo, en Valdeón. Y cerca ya de la
vecina Cantabria en Tierra de la Reina entra la Ruta Vadiniense, uno de
los caminos de Santiago que procede de la costa y entra por Potes para
adentrarse en León. La senda nos lleva por laderas y pueblos llenos de
encanto hasta el embalse de Riaño con el Pico Yordas como telón de
fondo. Cambiamos de paisaje por completo para llegar hasta los páramos y
valles palentinos, y en Buenavista de Valdavia nos aguardan bosques y
praderas con enebros, brezos y también colmenares. La miel de la
Valdavia es muy conocida en esta zona donde la apicultura se ha
convertido en un recurso más de aprovechamiento tradicional. ∆ |