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Detener
el instante

Enrique del Rivero despierta envidia en las personas que le
conocen, porque, ¿quién no quisiera vivir viajando, fotografiando
lugares y convirtiendo todas esas experiencias en solicitadas guías de
viaje? No en vano, él asegura que realizar una publicación en su
conjunto más que un trabajo es un placer. |
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Uno de sus últimos trabajos fue realizar una
guía de rutas por el sur de Francia para El País-Aguilar, y ahora se encuentra
inmerso en una guía de Salamanca. Pero Enrique del Rivero es sobre todo un gran
conocedor de nuestra comunidad, puesto que ha realizado fotografías de todos los
parajes naturales que la forman. Son las suyas unas fotografías de gran belleza,
que impactan tanto por el colorido como por los encuadres. Unas fotos que lleva
en los genes, ya que su arte lo heredó de su tatarabuelo, su bisabuelo y su
abuela, pero que completa con sus propios textos. "Me siento más a gusto
haciendo fotografías. Escribir me parece una actividad dificilísima, sobre todo
a la hora de enfrentarte a la página en blanco".
Texto: Marta Iglesias / Foto: E. del
Rivero-De ti se conocen sobre
todo las guías sobre monumentos y naturaleza...
-A nivel profesional hago paisajes, monumentos, alguna escena costumbrista,
rural, alguna fiesta... todo relacionado con el mundo del turismo. A nivel
personal me gusta el retrato y la fotografía experimental. Cada elemento tiene
sus características, pero en realidad lo que fotografías es la luz, que es
cambiante. Entonces un monumento, aunque parezca una cosa estática, no es lo
mismo fotografiarlo por la mañana, por la tarde, de día o de noche. Y lo mismo
pasa con la naturaleza, sólo que aquí además influye la estación en la que te
encuentras.
-Conoces España y parte del extranjero, ¿cómo consideras a Castilla y León en
lo que a espacios naturales se refiere?
-Castilla y León es una de las zonas más diversas de toda Europa. Nuestra
extensión lo dice todo: vivimos en un territorio que es más grande que muchos
países como son Portugal, Bélgica u Holanda. Y es una zona que -por suerte o por
desgracia- está bastante despoblada, lo que hace que la naturaleza se haya
conservado muy bien, sobre todo en la orla montañosa que rodea nuestra región.
Podría darte un listado interminable, pero por ejemplo desde los Picos de Europa
a la Montaña Palentina en el norte, la Sierra de Gredos en el sur, la de la
Demanda en el este y las Arribes del Duero en el oeste, solamente con esos
elementos pues ya completaríamos un mosaico increíble de ecosistemas y paisajes.
-¿Los habitantes de la comunidad valoran sus espacios naturales?
-Cada vez se están valorando más porque está cambiando el concepto que hemos
tenido los castellano-leoneses de nuestro turismo, de nuestro entorno. La gente
cada vez acude más, la propia administración se está preocupando de proteger, se
están declarando muchas zonas como espacios naturales protegidos y creo que eso
está cambiando la conciencia medioambiental.
-Si tuvieras que acompañarnos en un paseo en función de tus gustos, más allá
de lo que nos muestran las guías, ¿a dónde nos llevarías?
-Es difícil, porque como hemos dicho tenemos una región inmensa, extensísima
y muy variada. Como soy de Burgos, a mí sentimentalmente me atraen zonas de la
provincia que conozco desde que era niño, así que elegiría tres lugares de aquí
que se podrían extender luego a toda la región. Yo animaría a la gente a visitar
un bosque en Las Merindades como el Monte Hijedo que es un robledal
impresionante que hay en el límite con Cantabria; luego un pequeño paseo por el
cañón del Ebro que es una garganta serpenteante de casi 600 m. de desnivel, y
acabaría durante el otoño en un bosque de hayas de la Demanda, uno de los
lugares más hermosos que se pueden contemplar en la naturaleza española. ∆ |