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Vivir en
las nubes

Foto: Valvanera
Desde las alturas, el mundo que conocemos se ve más
pequeño y los problemas más sencillos. El silencio lo inunda todo y te
sientes como una pompa de jabón mecida por el viento. Así describe el
piloto leonés Felipe Sánchez un viaje en globo. Flotando a varios metros
uno se pregunta qué es más real, vivir con los pies en la tierra o soñar
con la mente en el cielo.
"Desde arriba te ves casi al margen de
los problemas. Todo lo percibes más sencillo y las prisas
desaparecen" |
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Hace ocho
años Felipe decidió probar el globo. Tenía saturación del parapente y buscaba
nuevas emociones en el aire. El cambio le sorprendió: de planear pasó a flotar,
de dirigir a dejarse, de la adrenalina de la velocidad a saborear la droga de la
paciencia. Todavía sigue enganchado.
-¿Qué atrae de volar en globo?
-Pues la tranquilidad que tienes ahí arriba y el reto de que es algo que no
se puede dirigir, no tiene volante. Es como navegar sin timón, tienes que
meterte en unas corrientes invisibles que debes encontrar y hacerlo se convierte
en un incentivo.
-Vienes del mundo del parapente. ¿Qué diferencia hay con el globo?
-Es totalmente diferente, el único punto común es que te mueves por el aire.
A la hora de volar en parapente, ala delta o cualquier perfil similar lo que
haces es planear, puedes dirigirlo, con sus limitaciones lógicas. En el globo
no, tú estás flotando, estás ahí, a merced de las corrientes de aire, como una
pompa. El único control que tienes es subir y bajar, y debes ir encontrando esas
corrientes invisibles que te tienen que llevar a donde tú quieres ir, que casi
nunca se consigue.
-¿Por qué las ganas de volar han estado siempre presentes en el hombre, como
incluso llega a representar Ícaro en la mitología?
-Yo creo que es un poco el querer separarte del suelo, desvincularte un poco
de la tierra y perderte. Está muy relacionado con hacer realidad tus sueños.
-¿Qué valores deportivos destacas en los viajes en globo?
-Quizá la paciencia, porque muchas veces estás sobrevolando una ciudad con
un viento de 2 Km/h y para ir a donde quieres tienes que estar ahí aguantando,
porque con ese viento es como ir a la pata coja. También cultivas el tomar
decisiones con anticipación y la claridad de ideas porque tienes que pensar
hacia dónde te vas a dirigir, prever qué va a pasar y qué harás a continuación.
Tienes que tomar decisiones muy anteriores, porque las reacciones de un globo
son muy lentas.
-¿Cómo se ve la vida desde arriba?
-Se ve muy tranquila, casi al margen de los problemas. Es como si te
metieras en una burbuja y vieras las cosas por encima, porque literalmente lo
estás. Y todo lo percibes como más sencillo, más fácil. Las prisas desaparecen y
todo es más sosegado. Te abstraes y tus problemas personales desaparecen. Y eso
es también lo que engancha, que estás como en una nube.
-En globo y demás deportes aeronáuticos se está a merced del aire, ¿cómo se
siente uno en un medio que no puede dominar?
-Más que dominar el aire, lo que tienes es que respetarlo. El globo es muy
seguro, pero para volar en él hay que elegir unas condiciones atmosféricas
óptimas. Si viene un frente o se avecina mal tiempo, el globo hay que aparcarlo
para otro día. Y ahora mismo hay muchos medios para prever el tiempo. Aparte de
TV, radio y prensa, en Internet hay información puntual de vientos, nubes... Se
trata de estar un poco pendiente de cómo se mueve el tiempo a tu alrededor.
-Pese a que parezca lo contrario, ya que estás muy condicionado por el
entorno y muy dependiente del tiempo atmosférico, ¿por qué te sientes más libre
en ese medio?
-Por lo que te comentaba de que te sientes un poco al margen de todo, de los
problemas. Por otro lado también sientes la libertad porque dependes de ti
mismo, de cómo manejes el globo y te muevas en ese medio.
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Foto cedida por F. Sánchez |
-¿Podrías vivir sin volar?
-Por supuesto, pero me tendría que adaptar y sería dificilillo. Aunque si no
hubiera más remedio siempre buscaría una forma de volar, si no es en globo en
otra cosa. Pero una vez que lo has probado es como una necesidad.
-¿Qué te sugieren las siguientes palabras?
Libertad. Por si no lo sabías, el globo se puede utilizar de dos formas:
cautivo, que es atado con cuerdas, o en vuelo libre.
Soledad. Hay veces que el vuelo se complica, no sabes ni cuándo ni dónde vas a
poder aterrizar. Si además el compañero que tiene que hacer el rescate no
responde por la emisora y el móvil no tiene cobertura, la soledad es espesa.
Silencio. Cuando tengo la suerte de pinchar las nubes -atravesar la capa de
nubes que cubre el suelo- y sólo ves el algodón de las nubes y los picos más
altos, incluso el ruido del quemador me suena a silencio./
Marta Iglesias |