Revista Fusión

 Subscripción RSS

FUSION también eres tú,  por eso nos interesan tus opiniones,  tus reflexiones y tu colaboración  para construir un  mundo mejor

Recibe nuestras noticias en tu correo

 


 

SUPLEMENTO CASTILLA Y LEON - DICIEMBRE 2003

Garra en la pista

MARTA DOMINGUEZ
-ATLETA-

MARTA DOMINGUEZ

Los fieles seguidores del atletismo tienen grabada en la retina la actuación de Marta en los 5.000 en los Campeonatos del Mundo de París del pasado agosto. A 50 metros de la meta parecía que sería la cuarta, pero esta mujer indómita no se rindió y a base de coraje y esfuerzo fue ganando puestos hasta alcanzar la medalla de plata. La carrera refleja el carácter de esta atleta que no se doblega nunca. Pura casta palentina en la pista.

 

 

 

 

 

 

 

"Prefiero sufrir 4 segundos en la pista antes que estar toda la vida sufriendo al recordar esa carrera"

 

 

 

 

 

 



"Aunque intentan que no se vea, al final siempre sale el machismo en el deporte. Sobre todo en los espónsores y en los organizadores de las competiciones, que no pagan igual a los hombres que a las mujeres del mismo nivel"

Texto: Marta Iglesias
Foto: J.M. López


La primera vez que hablé con Marta Domínguez fue hace dos años y me llevé de ella la misma impresión que hoy: la de una mujer con una determinación de hierro, muy competitiva, vital, risueña, sacrificada, hiperactiva, perfeccionista y con un único objetivo claro, el de ganar echando lo que haga falta. Y para colmo, su vitalidad es contagiosa, porque cuando terminas de hablar con ella deseas llevar ese esfuerzo a tu vida.
-Tú, al igual que otras mujeres deportistas del momento, has conquistado varios títulos mundiales, cosa que antes no ocurría. ¿Ha llegado la hora de las mujeres?
-Hace ya rato que ha venido (risas). Lo que pasa es que quizá en estos últimos años, no solamente en atletismo sino en el deporte en general, pues sí que es verdad que a las mujeres se nos oye más y se nos tiene mayor reconocimiento. Ahora mismo en el plano deportivo estamos en igualdad de condiciones para ser las mejores, igual que los hombres.

-¿Qué crees que significaría para las mujeres deportistas no tener que demostrar constantemente su valía?
-Yo creo que significaría un salto muy importante, porque las mujeres siempre tienen que estar demostrando. Un hombre consigue un resultado un año y ya vive del cuento toda la vida. Las mujeres tienen que estar año tras año para decir que estamos ahí, ni siquiera para vivir del cuento los años venideros sino para decir que estamos ahí todavía. Entonces yo creo que sería un salto cualitativo y cuantitativo importante en todos los sentidos conseguir la confianza de la sociedad y de los medios. Y esto afianzaría nuestra autoconfianza, porque ahora mismo parece que no estás ni tú misma segura de lo que has conseguido y dices: tengo que demostrar otro poco, tengo que competir otro poco más para que la gente se fije en mí.

-¿Cómo percibes el machismo en el deporte?
-Intentan que no se vea mucho, pero al final siempre sale. Las federaciones y el Comité Olímpico siempre suelen dar las mismas ayudas económicas y ahí no se ve mucho machismo, pero cuando un esponsor se fija en un deportista cuando es hombre le interesa más y le paga más que a una mujer por ser mujer. Ahí se ve reflejado. Luego los organizadores de las competiciones tampoco pagan a los hombres igual que a las mujeres del mismo nivel. Se ve en pequeños detalles, pero al final sale a la luz. Aunque digan que el hombre es igual que la mujer no es cierto todavía.

-¿Qué valores te reporta el atletismo?
-Yo intento ser siempre la mejor persona posible, porque puedes correr mucho pero si luego no eres una buena persona a mí no me sirve de nada. Eso es lo primero y ser fiel a la gente que quiero, mis compañeros de entrenamiento, mis amigos, mi entrenador, mi mánager... Luego están valores como tener capacidad de sacrificio y amor propio, cosas que he ido ganando poco a poco gracias al deporte.

-¿Qué has sacrificado para estar donde estás?
-Yo empecé a practicar atletismo de muy joven y con 14 años ya entré en las becas que daba la Federación Española. A partir de ahí compaginas tus estudios, sabes perfectamente que debes estudiar pero que tienes una vía profesional de escape que es el atletismo. No es que haya renunciado a salir con mis compañeros de colegio o de instituto, sino que yo me iba a competir por ahí, tenía otro tipo de relaciones. No dices que no a una cosa sino que dices sí a otra. Renuncias a relaciones con gente, tienes que comer de una determinada manera... pero cuando no lo has conocido no te cuesta tanto. En cambio dices que sí a otras cosas que la mayoría de gente tampoco ha conocido.

-¿Cómo se transmite en tu vida cotidiana ese coraje que te vemos en la pista?
-(Risas) No me gusta perder en nada, desde jugar cualquier pachanga de fútbol o baloncesto a preparar un pastel. Me gusta hacerlo todo bien y no darme nunca por vencida. Si me pongo a cocinar algo y no me sale, no tiro la toalla. Hasta que no me sale no paro. Y lo hago en cualquier ámbito de la vida.

-¿Por qué necesitas ganar?
-Porque me siento bien. Estoy acostumbrada a dar lo máximo, y cuando lo doy y luego gano estoy orgullosa de lo que he hecho, después de haber trabajado durante mucho tiempo. En esos momentos me siento satisfecha porque he hecho lo que tenía que hacer.

-No haces nada a medias...
-No, yo cuando hago algo lo hago bien. Si no, no lo hago.

-Cuando llegaste a los Mundiales de París con malos tiempos, la gente en general y la prensa en particular no confiaba en ti. ¿Cuáles son los mástiles a los que te aferras y en los que confías, por encima de los resultados obtenidos, que es lo que se suele valorar?
-Primero en mi amor propio. Cuando quieres demostrar al mundo y llevarle la contraria pues sacas la fuerza de donde no la hay. Y luego también tengo mucha fe en mi entrenador porque me dijo que iba a estar bien y yo le creí. Los entrenamientos iban cada vez mejor, pero no era mi mejor momento de forma. Pero sí que es verdad que cuando te encuentras un poquito mejor y la mente quiere demostrar al mundo que puedes hacerlo, pues al final sale el sol por donde tiene que salir.

-La plata de los 5.000 en los Campeonatos del Mundo de París la conquistaste a golpe de sufrimiento, ¿es ésa tu mejor baza?
-Tengo muchas cualidades buenas y malas, como todo el mundo, pero una de las buenas es que tengo una capacidad de sufrimiento muy grande. Me puedo estar muriendo en la pista y puedo sacar el último cartucho de mi cuerpo. Cuando no quieres ser cuarta dices 'tengo que dar un poquito más', sufres un poco más durante décimas de segundos y luego vas a tener momentos de gloria durante toda la vida. Prefiero sufrir 3 ó 4 segundos en la pista antes que estar toda la vida sufriendo al recordar esa carrera.

-Veo que tienes la cabeza muy fría en las competiciones.
-La gente entendida del deporte dice que no solamente hay que tener buenas piernas, buenos músculos, buen corazón; hay que tener la cabeza bien amueblada, como se dice en el argot atlético. Hay que tener la mentalidad bien fría para saber cómo reaccionar y saber lo que quieres. En momentos duros de carreras en las que parece que ya no se puede más, siempre la mente puede un poco más. Entonces hay que darle mensajes positivos para que se lo crea. ∆

   

   
INDICE:   Editorial Nacional, Internacional, Entrevistas, Reportajes, Actualidad
SERVICIOS:   Suscríbete, Suscripción RSS
ESCRÍBENOS:   Publicidad, Contacta con nosotros
CONOCE FUSION:   Qué es FUSION, Han pasado por FUSION, Quince años de andadura

 
Revista Fusión.
I  Aviso Legal  I  Política de privacidad 
Última revisión: abril 07, 2011. 
FA