a
diversidad de intereses hace de Gabarrón un artista imprevisible. Que se niega a
plegarse a las exigencias de las modas o el mercado. Que no se ata a ninguna
técnica o material, sino que investiga, crea, pinta, modela, e incluso "rehace"
casas, como en el Barrio del Color de Valladolid. Quizá esa libertad le ha sido
útil a la hora de crear imágenes universales.-¿Qué le aporta la
libertad creativa, el no atarse a nada a la hora de afrontar una obra?
-Es la conquista de la libertad creadora la que hace a un investigador como
yo obtener resultados libres frente a la moda del estilo o de lo que se lleva
para el mercado. Siempre realizo lo que quiero, rompo mucha obra que no me
termina de gustar y estoy fuera y poco preocupado por el momento loco llamado
vanguardia.
-A los 22 años comenzó a exponer fuera de España. ¿Sigue siendo
necesario que un artista se vaya para que le reconozcan?
-Yo fui fuera de nuestro país porque me ahogaba. Necesitaba ver y constatar
mis ideas, mis obras e incluso mi yo, con otros artistas e intelectuales y con
otro tipo de sociedad. Yo creo que eso es siempre bueno, en cualquiera de los
tiempos.
-A pesar de esa internacionalidad, no ha perdido su relación con
Valladolid, básicamente a través de la Fundación que lleva su nombre. ¿Qué
balance hace a los diez años de andadura?
-Mi relación con Valladolid es siempre de hogar, de amigos, de familia y el
lugar donde quiero vivir. Estos diez años han sido en el ámbito personal de
evolución y de tolerancia con mis ideas y con mi obra. En cuando a la Fundación,
creo que fueron tiempos claros de que una fundación privada puede hacer muchas
cosas por la sociedad y aportar un grano más al esfuerzo colectivo que hace
tener mayor identidad a una ciudad o una comunidad.
-Su obra ha estado presente en grandes eventos internacionales, que
tienen en común unos valores de fraternidad, de concordia entre los pueblos...
¿Qué importancia tiene en su obra la capacidad de transmitir mensajes, de
generar símbolos? ¿Tanta como el valor artístico?
-Mi obra está hecha de iconos, digamos que funcionan como un jeroglífico y
quizás esto pueda hacer que la obra sirva como transmisor de ideas a diferentes
gentes de diferentes países. El valor artístico de una obra no tiene que ver con
esa capacidad de transmisión.
-Los galardones y las muestras de reconocimiento abundan en su
currículum, pero ¿qué significa contar con el Premio Castilla y León de las
Artes?
-Yo creo que es el premio más íntimo, el premio que te dan en tu casa y eso
siempre tiene un emotivo valor. ∆