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Foto: Helen Murray |
MUSICA SIN ETIQUETAS
Junto a los grandes productos de marketing musical,
creados para el consumo masivo, conviven pequeñas joyas que este año
brillarán en la programación musical de Salamanca. Entrelazadas en las
raíces de los pueblos, sumergidas en los barrios urbanos o en conexión
directa con los orígenes que les vieron nacer, llenarán de sonido la Ciudad
Europea de la Cultura.
Texto:
Mar Castaño
Hablamos
del blues heredado de los años 40 y 50 con John Lee Hooker o T Bone Walker a
la cabeza, y del blues moderno resucitado en 1980 por John Landis con su
película The Blues Brothers. Ese blues que volverá a llenar de nuevo
la plaza de Toros de El Castañar (Béjar) con artistas nacionales e
internacionales. Cuatro días -del 8 al 12 de agosto- de música y actividades
complementarias para rescatar el mejor blues que sonará en todo el año. Y en
este espacio que Salamanca reserva a las músicas actuales también hay un
hueco para el jazz, para los pianistas y para las cantantes de jazz,
herederas de Billie Holiday y Ella Fitzgerald. Aquí caben grandes mitos como
Abbey Lincoln (11 de abril) y Carol Sloane (13 de mayo), y también
prodigiosas voces jóvenes, como la de Stacey Kent (28 de mayo), sin olvidar
a Dee Daniels (30 abril) ni a Barbara Hendricks (4 de mayo). Todas estarán
presentes en el Teatro Bretón, al igual que los mejores pianistas de jazz
que hoy ponen música en los locales más emblemáticos de Nueva York. Y no hay
mejores ejemplos este mes que Benny Green (17 de abril) y McCoy Tyner (26 de
abril). Paralelamente el Ciclo Poetas y Malditos traerá hasta
nosotros las letras más cercanas a la realidad, fundidas con la música
actual, como el rock, el rap o el hip-hop, y volverán los ritmos de la
tierra con una nueva edición de Etnohelmántica.
Como
no podía ser de otra manera, la Capital Europea de la Cultura no ha puesto
límites a las expresiones musicales étnicas que llegarán de todas partes del
mundo para ofrecer su música durante el 8 y 9 de septiembre. Grupos que se
han dedicado a recopilar las raíces musicales de su país traerán hasta
Salamanca sus singulares sonidos, cuyas características propias pondrán de
manifiesto culturas muy diferentes, pero unidas entre sí por un elemento
común: la música. Aunque el programa está pendiente de aprobación, echando
un vistazo a anteriores ediciones de Etnohelmántica está previsto que
suenen todo tipo de instrumentos provenientes desde Grecia a Mozambique,
pasando por nuestro vecino Portugal o los cercanos ritmos vascos, gallegos,
canarios, asturianos o de la propia Castilla y León. Cada hora será una
fiesta en un país diferente, los sonidos se sucederán en sintonía, mientras
el cuerpo amoldará sus movimientos a música africana, irlandesa, india,
chilena...
Blues, jazz, rock,
rap, hip-hop... Todo cabe en la ciudad.
Y saltando en estilo a la velocidad de la
luz, aterrizamos en Calle Babel. Como en la famosa torre, aquí la
variedad es la carta de presentación. Estamos ante un espacio cultural que
acoge la multitud de estilos que se generan hoy en día en las ciudades. El
subsuelo donde se esconde el metro, los garitos de copas de última hora, los
locales escondidos en un pequeño barrio... cualquier lugar puede ser una
fuente de inspiración hoy en día. En cualquiera de ellos pueden nacer
cantautores entonando sentimientos colectivos, raperos denunciando
injusticias, reinas del hip-hop destilando agresividad y dulzura, grupos
dispuestos a descubrir la tiranía política o simplemente músicos empeñados a
hacerse oír por encima de todos los ruidos que nos rodean. Y en todo este
entramado tan dispar, en Calle Babel también hay puntos comunes: el
mestizaje, el carácter actual de la música, y el uso de la palabra. |