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Texto: Elena F. Vispo
El sexo a debate
L a investigación y la tecnología
acompañan a La Fura desde siempre. "Mucho antes de que la palabra multimedia
estuviera de moda en El Corte Inglés", bromea Carles Padrissa, director junto
a Alex Ollé de XXX. Tampoco aquí se echará a faltar: pantallas de vídeo, una
web para que el público participe, mensajes de teléfono móvil,
videoconferencias en directo... Lo virtual y lo real, la técnica y el cuerpo
se mezclan en XXX.
-¿Qué os interesó del Marqués de Sade?
-Nos interesan muchos aspectos -y otros no tanto-, pero sobre todo que
concibió el libro como una obra de arte. Reivindicó el derecho a fantasear,
buscando la parte desconocida del hombre. Y, como los filósofos de la Escuela
de Frankfurt hablaban de la educación después de Auschwitz, nosotros creemos
que tiene que haber una educación después del once de septiembre, porque es un
hecho que nos ha conmovido a todos y nos ha hecho plantearnos nuestro
desconocimiento del hombre. ¿De dónde viene el problema del ser humano? ¿Por
qué hay gente dispuesta a matarse? Por eso es conveniente buscar lo que hayan
podido aportar los pensadores a lo largo de la historia, sin tabúes, en todos
los aspectos que puedan ayudar a conocer al hombre, que es lo que nos
preocupa.
Como La Fura siempre ha investigado a través del cuerpo humano, ya era hora de
que tratáramos del sexo, que es vital y que a todos, por mucho que
disimulemos, nos preocupa. Queremos analizar al ser humano y todo lo que
influye desde el punto de vista sexual, como por ejemplo que se use cada vez
más para vender cualquier cosa. Y en una sociedad siempre estimulada
sexualmente, ¿qué puede decir Sade? ¿cuál sería su relectura?
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"Creemos que tiene que haber una educación después del once de
septiembre" |
-¿Y qué tiene de actual un texto del siglo XVIII?
-Las obras de Sade son clásicos, siempre tienen vigor. La realidad ha
cambiado mucho, pero aún así hay puntos interesantes, como el derecho a crear
e imaginar lo que quieras. Eso sirve como terapia, hay psicólogos que
aconsejan, por ejemplo, a violadores o pederastas que den rienda suelta a sus
fantasías haciendo películas falsas. Es lo que hacía Sade al fin y al cabo: un
ejercicio de imaginación irreal, sacando la "mierda" que la gente tiene
dentro. Y conocerlo es bueno, sacarlo de una manera virtual; nunca real, que
es donde está el problema.
-El sexo es un tema que no deja indiferente, más si es desde un
planteamiento innovador, y más aún si suena un nombre como Sade. ¿Qué queréis
provocar en el espectador con XXX?
-Si el teatro sirve para algo yo creo que es para aprender o, en nuestro
caso, más bien para vivir una experiencia. Y sólo con que pudiéramos hacer
algo de docencia, valía. Tenemos algo tan bonito como el cuerpo y no lo
sabemos usar; por mucho que nos parezca que ésta es una época permisiva,
estamos a años luz de la cultura sexual que pueda haber en el futuro. Y no
digo que se tenga que tocar en la escuela, pero por lo menos en la
universidad, porque si nos tenemos que educar con las películas porno del
viernes por la noche, vamos mal. Seguro que hay un lugar para que se hable de
esto, para el debate. Nosotros queremos abrirlo, y lo hacemos en nuestro
espectáculo y en nuestra página, donde hemos puesto un chat. Donde sea, porque
todavía desconocemos muchos aspectos. ∆ |