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Foto: Ayto. Salamanca |
SALAMANCA 2002
TODO CULTURA
Dicen que a la tercera va la vencida. Y cuando, tras
dos intentos fallidos, se aprobó la candidatura de Salamanca 2002 como
Ciudad Europea de la Cultura, el pensamiento generalizado fue: ya era
hora. Como méritos no le faltan, a la ciudad sólo le restaba el
reconocimiento de lo que sus habitantes y visitantes viven como una
evidencia: Salamanca es Patrimonio de la Humanidad, ciudad humanista,
cultural y universitaria, enclave histórico y literario y, como reza su
eslogan, lugar de encuentros y saberes. Pues claro que era hora.
Pasear
por la capital charra es una experiencia sensorial. Especialmente para la
vista, que se regala con el color dorado de la piedra de Villamayor,
materia prima de los monumentos de la ciudad. Pero también para el oído,
que se agudiza para captar las conversaciones de pasada: inglés, alemán,
francés, holandés, chino... Todo porque Salamanca es históricamente un
lugar de encuentro y debate cultural, y lo será aún más este año gracias a
sus congresos y foros; mientras, en la calle la cultura es cosmopolita y
habla en todos los idiomas. Aquí nació la primera gramática castellana, y,
aún sin conocer el dato histórico, muchos estudiantes o turistas
extranjeros vienen aquí a practicar nuestro idioma. Tal avalancha de
culturas tiene también su contraparte, ya que los españoles aprovechan la
estancia para practicar lenguas que de otro modo quedarían más lejanas.
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Foto: J.M.López |
No es raro tampoco escuchar
castellano con acentos del Sur. La relación de Salamanca con América viene
de antes de su descubrimiento, ya que aquí se estudió y recomendó el
proyecto del viaje de Colón a las Indias. Más tarde se desempeñó un papel
importante en la organización política, administrativa, religiosa y
cultural del nuevo continente; incluso, sensible ante la violencia de la
colonización, Francisco Vitoria elaboró en el siglo XVI el Derecho de
gentes, precedente de lo que hoy conocemos como derecho internacional. Hoy
en día, numerosas universidades latinoamericanas siguen el modelo de
estudios salmantino.
La cultura está en la calle, pero se nutre principalmente de la
Universidad. Los más de 45.000 estudiantes son fuente de riqueza y de vida
para la ciudad, y continúan con una tradición estudiantil que se remonta
al siglo XIII. Sus 121 titulaciones aseguran la producción de científicos,
técnicos, pensadores y artistas, al igual que se ha hecho siempre.
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Foto: Consorcio Salamanca 2002 |
Tanto los que ya tienen la
suerte de vivir en Salamanca como los que han programado una estancia lo
más larga posible, tienen este año la oportunidad de moverse por una
ciudad que, contando con una base cultural importante, ha echado el resto.
Junto a los antiguos monumentos que hacen merecido el título de Patrimonio
de la Humanidad, nuevas infraestructuras vienen a sumarse al paisaje: el
Centro de Artes Escénicas, el Centro de Arte, ambos de nueva construcción,
o la rehabilitación del Teatro Liceo son ejemplos de las obras acometidas
para este 2002, que dejarán convertida la ciudad en un recinto cultural
completo. Todo ello para dar escenario a un programa que cuenta con música
(clásica y actual), teatro y danza, exposiciones, encuentros y congresos,
audiovisuales, ediciones especiales y un circuito cultural que se extiende
por la provincia.
Los actos de esta Capitalidad Europea durarán todo el año y se recordarán
en la historia de la ciudad por varios motivos. Porque reconoce la
importancia de siglos de historia como motor de desarrollo. Porque es
fuente de riqueza, turismo e intercambio cultural. Porque los nuevos
edificios han cambiado el paisaje, dejando claro un antes y un después de
2002. Y sobre todo porque, en los albores del siglo XXI, no viene mal
hacer balance, potenciar las bases ya existentes y dar un salto hacia el
futuro. Salamanca 2002 lo ha hecho, y ya estamos viendo los frutos.
/ M. Castaño. |