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SUPLEMENTO SALAMANCA
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CHARO LOPEZ
Charo López vuelve a la ciudad de su infancia para
estrenar una nueva obra teatral: Los Puentes de Madison, junto a Manuel
de Blas y Natalia Garrido, y bajo la dirección de Miguel Narros. Esta
adaptación del libro de R.J. Waller es una de las coproducciones
teatrales que el Consorcio Salamanca 2002 ha preparado para este año.
DE
ESTRENO
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Texto: J.M.López
-¿Qué diferencias más claras notas en la Salamanca
actual con respecto a la ciudad de tu infancia?
-Muchísimas, la Salamanca de mi infancia era una Salamanca más
pequeña, más íntima. Yo estaba descubriendo la vida, y para mí era mi
paraíso particular. Mi Salamanca era una maravilla, pero es que yo la
asocio a la Facultad, a los chicos, a los primeros novios, el colegio...
Pero supongo que ésta me gustará casi más. Hoy llevo muchos años fuera y
cuando vengo veo una Salamanca distinta, más cosmopolita. También creo
que es más divertida, pero es que no he ido ninguna noche por ahí
todavía.
-¿En qué se identifica Charo López con Francesca, el
personaje que interpreta en la obra?
-Somos muy distintas, pero moralmente me identifico con ella porque
es la clase de mujer que ha llegado a una edad en que la familia tiene
su vuelo propio, y su marido no le hace ya muchas cucamonas. Está sola y
representa a la mujer media que, al llegar un momento de su vida, le
apetece bastante tener una historia de amor o una aventura, pero no se
atreve a tenerla. Yo no tengo nada que ver con Francesca pero sé por mis
amigas, mis compañeras o las novelas que leo, lo que es la soledad a una
edad. Eso lo tiene Francesca, lo tengo yo y lo tiene cualquier mujer que
haya llegado a esto. Y ésa es una soledad que socialmente está muy
manipulada y muy incrementada. Al llegar a un momento de la vida se
pierde el prestigio social de la pareja, de ser joven, de ser guapa, de
tener hijos... y empieza a aparecer el mito siniestro y reaccionario de
la mujer sola, mayor, madura. Como si no viviéramos, como si no
comiéramos, como si no hiciéramos el amor. Sucede así y entre todos lo
hemos inventado.
"Me gustaría pensar que con
este personaje me aproximo a las mujeres de mi generación y les propongo
que se atrevan a soñar"
-Frente a su aparente fragilidad, Francesca revela una
gran fuerza interior. En general a ti se te asocia a papeles de mujer
fuerte. ¿Es una fachada o eres realmente así? ¿Dónde reside esa
fortaleza?
-Necesitaría una mañana para contestarte, pero lo voy a hacer breve.
Yo creo que el físico condiciona muchísimo lo que los demás piensan de
uno y cuando se es un personaje público y se tiene tanta relación con
los medios, uno va enredándose en lo que ha pasado, en lo que ha dicho.
Acabas creyéndote en algún momento que eres esa persona fuerte,
entera... No es que yo trate de destruir esa imagen porque sería tonto,
pero es que yo no soy esa mujer. Las mujeres frías, duras y distantes
están en la sociedad instaladas de maravilla, pero yo soy una mujer
bastante apasionada, bastante abierta y bastante extrovertida y llorona.
Todas estas cosas tienen poco que ver con la mujer firme y segura. Me ha
tocado hacer ese papel y a veces lo hago, pero no es de verdad.
-¿Qué te ha aportado el personaje que representas?
-En principio la posibilidad de bajarme de un tipo de papel que hace
tiempo que vengo haciendo en cine, y convertirme en un ser de carne y
hueso, cotidiano y próximo. Pero con toda humildad, también me gustaría
pensar que con este personaje me aproximo a las mujeres de mi generación
y les propongo que se atrevan a soñar. Desde mi punto de vista, no
tienen por qué renunciar a la felicidad, ni renunciar a su propia
libertad cuando se sienten bastante solas.
-¿Aunque eso choque con lo establecido?
-Choca con lo establecido de puertas afuera, por dentro el deseo de
libertad lo tenemos todos. Luego atreverse a vivir la libertad es un
ejercicio para el que no estamos preparados. Todos nos coartamos a
nosotros mismos, tenemos prejuicios, vivimos en un mundo cada vez más
intolerante, más hipócrita, porque se pasa de todo pero todo se tapa...
-Sensualidad, seducción, elegancia, misterio. Son
palabras que siempre salen cuando se habla de ti. ¿Has identificado por
qué?
-La verdad es que no, pero me encanta que lo digan. Son cosas que
salen por casualidad, de manera natural. Pero yo no me encuentro una
mujer misteriosa en absoluto, nada, nada, nada. ∆ |
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