|
Investigación,
recuperación y divulgación de conocimientos prehistóricos: ése es el
objetivo con el que nació Paleorama. ¿Su atractivo? Convertir la
arqueología en una ciencia práctica al alcance de todo el mundo. De esta
manera organizan cursos donde se aprende a curtir pieles, encender fuego con
dos palos o fabricar arcos.
Antonio
Gutiérrez y Manuel Luque pusieron en marcha Paleorama, en el año 95,
para dar salida a sus inquietudes prehistóricas. El primero es
profesor de educación física -"pero interesado por la antropología, he
hecho viajes, expediciones, tengo mucha formación en temas de técnica de
supervivencia. Una cosa es mi profesión y otra mi pasión"-; el segundo,
arqueólogo. De unir las ideas de ambos nació un nuevo proyecto, que
desarrolla sus actividades fundamentalmente en el pueblo y las cuevas de
Atapuerca (Burgos). Uno de sus apartados es Primitivos, cursos de entre
4 y 7 días de duración eminentemente prácticos, donde enseñan cómo
encender fuego con dos palos, cómo se trabajaban el hueso o las fibras
vegetales, cómo tallar sílex, hacer cestería... Un conjunto de actividades
que eran propias del hombre en la prehistoria para su autosubsistencia.
Antonio Gutiérrez nos indica que, a través de estas actividades, "una
de las cosas que la gente acaba conociendo del mundo de la prehistoria es lo
inteligente, lo astuto, y lo hábil que era el hombre de esa época. La gente
se da cuenta de que era muy perceptivo y muy observador". Entonces, ¿las
nuevas tecnologías nos hacen menos perceptivos? "Yo creo que las nuevas
tecnologías nos hacen más torpes. Hay unos aspectos de nosotros mismos que
no conocemos hasta que no nos ponemos en situación". Aunque para asistir
a los cursos sólo se pide como requisito indispensable ser mayor de edad, el
perfil de las personas que acuden es gente joven, curiosa, interesada en temas
culturales, que a la vez quiere pasar unos días agradables en un entorno
natural y conociendo gente de su misma onda. "Lo que sí te digo
-completa Antonio Gutiérrez-, es que un 60-70% son mujeres. Yo creo que las
mujeres sois más curiosas para las cosas, os interesáis más".
Pero esto es sólo una pequeña parte de Paleorama. También realizan
talleres de prehistoria en los centros escolares, hacen visitas interactivas
por las cuevas de Atapuerca para niños y mayores, realizan reproducciones
arqueológicas para museos o colecciones -han hecho toda la sala de
prehistoria del Museo de Melilla-, y tienen ya entre manos nuevos
proyectos, como el Centro de Interpretación de Lerma (Burgos) y el Parque
Prehistórico de Atapuerca, "un proyecto de la Junta de Castilla y
León, pero iniciativa nuestra". Con todo ello la arqueología se acerca
más al público general: "La arqueología ha tenido siempre un halo de
ciencia muy elitista, pero siempre ha faltado la idea de transmitir a la
gente, que es donde nosotros estamos metiendo el dedo en la llaga, en la
divulgación de la arqueología, fundamentalmente de la prehistoria".
Prehistoria al alcance de todos. ∆
|