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HABLAR
CON EL CUERPO
Sus manos se mueven con
elegancia mientras habla. En su cabeza circulan las ideas de forma
ordenada, sin grandilocuencias, con tesón. Su voz se percibe con fuerza,
como un creador que ha realizado una apuesta y necesita demostrar todo lo
que puede hacer por conseguirla. Es Alfonso Ordóñez, coreógrafo,
bailarín y actualmente director del nuevo Centro Coreográfico de
León. Un proyecto ambicioso que salta las fronteras geográficas de
la provincia y lanza su oferta a nivel nacional.
"A
veces un gesto, una mirada, un movimiento es danza en sí mismo"

Foto: Pau Ros
"La
danza no es imitar una serie de movimientos, sino que a veces se trata de
procesos creativos donde debes crear de la nada"
"Un
centro coreográfico debe tener como aspiración aglutinar parte del
sector de la danza, no sólo a nivel local sino también a nivel
nacional"
"Sólo
existe un centro de este tipo en Valencia"
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Foto: Manolo S. Urbano
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-Te encontrabas en Barcelona y acababas de disolver tu propia compañía
de danza, con la que habías trabajado casi quince años. ¿Qué pensaste
cuando recibiste esa llamada desde León ofreciéndote este proyecto?
-Sí, cierto. A principios de este año acababa de dejar la
compañía Danat Dansa junto a Sabine Dahrendorf -que también
colabora en la dirección artística de este proyecto- y esa oferta, en ese
momento, nos vino muy bien. Aunque también te digo que lo acogimos con
cautela porque veníamos sin infraestructuras, sin un equipo creado... y
había que empezar desde cero. Así que nos hemos marcado un plazo, un
"año cero" y vamos a ver qué pasa.
-¿Qué objetivo os habéis trazado con la puesta en marcha de este
Centro Coreográfico, que será el segundo del país?
-Tengo que empezar diciendo que ésta es una iniciativa del Área de
Cultura del Ayuntamiento de León. Ellos fueron los que me llamaron a
Barcelona para poner en marcha todo esto. Durante el verano realizamos
audiciones para analizar qué nivel y qué tipo de interés había en León
por el tema. Esta es una zona difícil porque en danza contemporánea no
existe casi nada y un Centro Coreográfico debe tener como aspiración
aglutinar parte del sector de la danza, no sólo a nivel local sino también
a nivel nacional. Centros de este tipo sólo existe uno en Valencia. Nuestra
idea es proporcionar un lugar donde la gente tenga la posibilidad de
plantear sus capacidades de cara a una formación profesional dentro de la
danza. Que tenga la posibilidad de participar en diferentes compañías y
luego, si hay un núcleo potente, incluso se podría crear una compañía de
danza contemporánea. Por otro lado también pretendemos dinamizar un poco
lo que es la danza en León, pero no ya desde el punto de vista pedagógico,
sino de exhibición. Que puedan venir aquí compañías de otros lugares de
España o de otros países a ensayar sus producciones, estrenarlas.
Apostamos por el intercambio. Pero eso ya son pretensiones más a largo
plazo.
-Lanzar un proyecto así, cuando lo que flota en el ambiente son
protestas por la falta de presupuestos, parece ir un poco contra corriente.
-Es cierto, si no existe un apoyo real es muy difícil sacar algo
así adelante. No se trata de tener acceso a una buena matrícula e
inscripción, sino de optar a unos buenos profesores que también tienen que
cobrar por su trabajo. O si invitas a una compañía debes tener en cuenta
que tienen que tener un mínimo de comodidades... Todo esto debe estar
resuelto. En este sentido, el Ayuntamiento ha dado el primer paso pero se
tienen que adherir otras instituciones para que esto funcione.
-¿Qué tipo de formación se recibe en este Centro Coreográfico?
-Principalmente danza contemporánea, intentando también potenciar
la capacidad individual de cada persona y descubriendo cómo se mueve. Y
ello complementado con otras clases como shiatsu, un yoga más rápido que
el tradicional, artes marciales, danzas tradicionales... Todo esto dirigido
a enriquecer la preparación para que tengan más recursos y más
alicientes. La danza no es sólo una imitación, ornamento o artificio de
una serie de movimientos, sino que a veces se trata de procesos creativos
donde debes crear de la nada. Para poder hacer esto antes tienes que
nutrirte de muchas cosas.
-Como coreógrafo y profesor, ¿qué es lo que más te interesa inculcar
a tus alumnos?
-Primero sinceridad en cuanto al compromiso de querer bailar. Hay
que trabajar con el cuerpo y con la mente, pero el cuerpo es muy exigente.
La memoria del cuerpo es más rígida que la de la cabeza. A medida que pasa
el tiempo hay como una especie de marcha atrás debido a la falta de
movimiento, educación... te vas haciendo más rígido en todos los
sentidos, por eso la decisión es algo básico. Ten en cuenta que van a ser
seis horas de trabajo y eso es mucho. Por último, una buena dosis de
paciencia hasta que lleguen los resultados.
-¿Cuál sería la edad ideal para adherirse a este proyecto?
-Edad mínima 17 años y sin límite hacia arriba. Gente que haya
tenido relación con la danza en algún momento de su vida, que esté
formada y sobre todo que sepa a lo que se enfrenta. La danza es muy exigente
y necesita mucha constancia. Por otro lado, no tenemos ningún patrón. Lo
bueno que tiene la danza contemporánea es que no exige un arquetipo de
bailarín, es algo muy abierto que abarca más cosas que el propio plano
físico. A veces un gesto, una mirada, un movimiento es danza en sí mismo.
-Dime un sueño para el próximo milenio.
-Dos cosas: Tener un espacio en condiciones -que se está
construyendo en estos momentos- donde se pueda trabajar bien (hasta que
funcione nuestra sede, todo se está canalizando a través del área de
Cultura del Ayuntamiento de León). Y luego que en esta ciudad hubiese una
capacidad para entender que al igual que si se apoya el deporte, se ven
resultados, en la danza pasa lo mismo. Hacen falta soportes reales para
obtener buenos resultados. ∆
Información e Inscripciones:
Centro Coreográfico de León. Ayuntamiento de León. Concejalía de
Cultura. Tfno. 987-895 663. Fax: 987 895 758/759.
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