
Me esfuerzo todos los
días por acercarme al horizonte utópico de la independencia y honestidad ética. |
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En Castilla y León
el Defensor del Pueblo recibe el nombre de Procurador del Común, institución creada hace
casi seis años por las Cortes de Castilla y León. Su objetivo es defender los derechos
de los ciudadanos frente a la actuación de la Administración, Autoridades o
Funcionarios. Esta Comunidad añade dos funciones más a la antes mencionada: defensa del
Estatuto de Autonomía y tutela del Ordenamiento jurídico castellano y leonés.
Precisamente estas últimas competencias son las que a Manuel García Álvarez más le
preocupan al considerarlas no suficientemente definidas y delimitadas por la Ley y
"eso siempre produce ciertos riesgos e inseguridad".
Hubo unanimidad a la hora de elegir a este asturiano -profesor de Derecho Político en la
Universidad de León- para hacerse cargo de esta novedosa Institución. Buscaban a alguien
con marcada independencia política, una buena reputación ética en su trayectoria
profesional y con ciertas dosis de luchador. Así que Manuel García Álvarez, después de
pensárselo mucho, aceptó el reto. "Me esfuerzo todos los días por acercarme al
horizonte utópico de la independencia y de la honestidad ética. Después de estos años
creo que tomé la decisión correcta, por lo menos a nivel personal. Desde el punto de
vista de la Institución la valoración creo que tendrían que hacerla los ciudadanos. Hoy
ya se me han disipado mis dudas iniciales. La Institución del Procurador del Común es
muy útil además de todo un reto a nivel personal".
Aunque para muchos ciudadanos la figura del Procurador del Común es aún desconocida, son
muchas las quejas y reclamaciones que llegan hasta aquí. "Las reclamaciones que más
se repiten -nos comenta- son las referidas a la Función Pública (oposiciones, concursos,
traslados); Urbanismo (licencias de obra) y a los ruidos". Le gusta aportar abundante
información sobre los temas que van saliendo. Explica que cada Defensor regional se
enfrenta a problemas distintos derivados de las circunstancias que en ese lugar se viven.
Castilla y León tiene, por ejemplo, un número muy elevado de ciudadanos mayores de 65
años. Eso nos conduce al tema del estado de las residencias y los asilos en esta
Comunidad. "Hemos realizado varios estudios sobre ello. Personalmente inicié una
actuación de oficio que aún no ha finalizado y a raíz de mis investigaciones se
cerraron algunas residencias. En términos generales el estado de los edificios es
aceptable aunque atendiendo a elementos estéticos y arquitectónicos, muchos de ellos
tienen más carácter hospitalario que de residencia. Además muchos de los que se
encuentran en núcleos urbanos tienen problemas de espacio -no disfrutan de áreas de
esparcimiento-. También poseen deficiencias desde el punto de vista de la seguridad
(extintores, detectores de humos). Existe una carencia importante de plazas públicas, que
en la actualidad no llegan a un mínimo de cinco plazas por cada cien habitantes mayores
de 65 años, lo que ocasiona una larga lista de espera. He sugerido la construcción de
nuevos centros de titularidad pública que permitan el ingreso de ancianos con menos
recursos económicos. Objetivo que -según me han contestado- está contemplado en el Plan
Regional de Personas Mayores para el próximo año".
A Manuel García no le gusta posar para las fotos, tiene gesto tímido pero afable. No
obstante, es fácil encontrarle en las páginas de los periódicos, siempre al lado de los
problemas. "Sinceramente no busco aparecer en los medios de comunciación, son más
bien los medios de comunicación los que vienen a la Institución. He de confesar que son
ustedes para mí de gran ayuda y colaboran con la eficacia de las tareas que el Procurador
del Común tiene asignadas. Lo que ocurre es que al mismo tiempo que son de ayuda tienes
que tener cuidado para no cometer pecados de demagogia".
Por último, y relacionado con el tema de la violencia juvenil, el Procurador no puede
ocultar su preocupación. "He asistido a varios entierros de chicos que han muerto a
causa de heridas producidas por arma blanca. Me preocupan los jóvenes violentos que
actúan con esa sensación de impunidad que les hace creer que nunca pasa nada. En este
sentido he realizado gestiones incluso fuera de mis competencias. Es un tema sobre el que
me mantengo atento".
Decididamente le gusta su trabajo y se le nota en la cara. En medio de la conversación no
puede ocultar su alegría. Le acaban de entregar dos premios como reconocimiento a su
labor con los desfavorecidos. |