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Mejor prevenimos

Mientras la siniestralidad laboral disminuye en el territorio español, la construcción continúa provocando un alto número de accidentes, particularmente mortales. Para reducir esas cifras, en Asturias se crea el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales, que dirige Manuel Bautista Couto Noriega. Fotos: Fusión

La Administración debe informar, asesorar, vigilar, y si fuera necesario, sancionar. Pero la salud del trabajador es responsabilidad del empresario.Dadas las características de la construcción, parece difícil conseguir que las cifras no sean necesariamente superiores a las de otros sectores, sin embargo se pueden conseguir, como poco, importantes mejoras. En nuestra Comunidad Autónoma, tras la aprobación del Decreto 32/2000 de 13 de abril, aparece en el mapa institucional el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos, un nuevo instrumento administrativo y técnico nacido a raíz del Pacto Institucional por el Empleo entre FADE, UGT, CC.OO. y el Gobierno del Principado. El 30 de noviembre de 2004 se aprueba la Ley que lo constituye como un organismo autónomo, y se definen sus funciones, que son en líneas generales: fomentar una cultura de la prevención de riesgos laborales, potenciar la investigación científica y técnica, y asesorar las acciones dirigidas a mejorar las condiciones de trabajo, la seguridad y la salud de los trabajadores.
Sin embargo, pese al esfuerzo por reducir los accidentes, la siniestralidad aumentó ligeramente en 2005 con respecto al periodo anterior, según el resumen estadístico que presenta el Instituto. Y en lo que llevamos de año, la situación no parece haber mejorado sustancialmente. Para el director del Instituto de Prevención de Riesgos Laborales, Manuel B. Couto Noriega, los datos no son buenos, teniendo en cuenta sobre todo que han aumentado mucho las actuaciones, en forma de más subvenciones para mejorar el parque de maquinaria, más visitas a empresas, y otras fórmulas. "El año pasado apreciamos un estancamiento en los accidentes graves y mortales, que indica que los puntos negros siguen sin estar solucionados -comenta Couto-. Y es realmente preocupante. Pensamos que hay cierta relajación por parte de un sector del empresariado, que una vez cumplidas las obligaciones formales, como tener un servicio de prevención, documentación y repartir cascos y botas, ya no está avanzando más. La propia patronal, la Federación Asturiana de Empresarios está preocupada. Ellos, como organización están muy comprometidos con este tema".

Los accidentes leves aumentan en las cifras generales. Para comprender mejor lo que reflejan los números, hay que tener en cuenta que el estudio de los accidentes leves es más difícil, dado que se deben a causas muy variables. La minería asturiana, por ejemplo, arrojará un balance de accidentes mucho más elevado que el resto de la minería española, sin embargo, la mayor empresa minera de Asturias, HUNOSA, tiene los mejores sistemas de prevención de toda la minería estatal. Parece una contradicción pero tiene una explicación sencilla: los accidentes que se declaran son los accidentes con baja, y en HUNOSA, cualquier trabajador que se accidenta en el interior de la mina, aunque sea una herida menor, tiene tres días de baja para reponerse. Son los denominados "tres días de botiquín" en la jerga minera. De modo que fácilmente se puede concluir que HUNOSA no tiene más accidentes leves que las minas privadas en Cangas de Narcea, pero sí declara más, con lo que hace aumentar la estadística.
Los accidentes que realmente son difíciles de ocultar son los graves y mortales, que son el punto más preocupante de la siniestralidad.

Manuel B. Couto Noriega: "Patronal, sindicatos y administración: en el Instituto todos tienen la misma capacidad de proponer, de decidir y de resolver "
Manuel B. Couto Noriega

Director del Instituto de Prevención de Riesgos Laborales

¿Cómo debe protegerse el trabajador que realiza una soldadura? ¿Qué efectos tienen sobre la salud los ruidos o las vibraciones? ¿Qué deben tener en cuenta aquellos que manejen sustancias peligrosas? ¿Cómo utilizar correctamente las máquinas y qué riesgos implica su manejo? Como en todo, la experiencia es un grado. Por eso los jóvenes, que lógicamente son los que menos tiempo llevan en el puesto de trabajo, bien por desconocimiento, bien por imprudencia, son los que más a menudo sufren accidentes. En este caso el Instituto se decanta por establecer estrategias específicas.
La precariedad laboral también es un factor a tener en cuenta. La mayor profesionalización del sector ayudaría a reducir las cifras. "Yo siempre hago una comparación -explica Couto-, cuando uno duerme en su casa y se levanta por la noche para ir al baño, puede caminar a oscuras y no tropieza, sin embargo cuando duerme en un hotel si no enciende la luz lo más fácil es que tropiece. Conocer los lugares de trabajo da un mayor nivel de seguridad".
Para ello trabajan mano a mano patronal, sindicatos y administración pública. Ya en el año 2000 se firmó a petición de los sindicatos el acuerdo de concertación con el anterior gobierno. En la anterior legislatura este proyecto no llegó a culminarse, pero era una responsabilidad que había contraído el gobierno y en la actual se ha llevado a término. Se ha promulgado una ley del Instituto y un desarrollo reglamentario. Actualmente, en este organismo un tercio de los votos corresponden a la patronal, un tercio a los sindicatos y un tercio a la Administración. "Todos tienen la misma capacidad de proponer, de decidir y de resolver", explica Couto.
En cualquier caso, no se debe perder de vista que la Ley de Prevención de Riesgos sitúa la responsabilidad de velar por la salud del trabajador en el empresario. El papel de la administración es informar, asesorar, vigilar, y en último caso, sancionar si fuera necesario. Actualmente, hay dos líneas establecidas que abordan medidas concretas: "La primera, la de renovación de equipamientos, a la que el Principado contribuyó con el plan Renove, y otra dentro del plan Preven, que es una idea muy interesante para la formación de los trabajadores del sector de la construcción", explica Manuel B. Couto. Además se están desarrollando unas aulas móviles que se trasladarán a los lugares de trabajo para brindar información con más comodidad. También se están impartiendo en la Fundación Laboral cursos intensivos y específicos de prevención para el sector de la construcción.

La formación es esencial. Por eso la Ley de Prevención de Riesgos la contempla como obligatoria: todo empresario, cuando contrata a un trabajador, debe formarlo e informarlo sobre los riesgos que existen en el puesto de trabajo. Y si cambia los métodos, la maquinaria o la manera de trabajar, tiene la obligación de actualizar la formación y la información.

"Hay cierta relajación por parte de un sector del empresariado, que una vez cumplidas las obligaciones y repartir cascos y botas, ya no está avanzando más"

Los problemas aparecen a la hora de la práctica. En muchas ocasiones esta formación deja mucho que desear, el trabajador no está bien informado sobre los requerimientos de su puesto de trabajo. El Director del Instituto de Prevención de Riesgos Laborales explica el caso de empresas que tienen bien evaluados los riesgos, establecen un plan de prevención, tienen los instrumentos necesarios; sin embargo por descuidar la formación se produce un accidente.

El hecho de que se trate de una gran empresa, pequeña o mediana, no establece grandes diferencias en este tema, ni ofrece mayores garantías. "Desgraciadamente el mal planteamiento aparece en todos los sectores -se lamenta Manuel B. Couto-. Una empresa grande posiblemente tenga un departamento de formación o un responsable específico para la prevención que pone un vídeo, entrega un folleto y le pide al trabajador que firme un documento. Pero cuando realizamos una intervención en ocasiones comprobamos que el trabajador no está aplicando aquello que teóricamente se le dijo, y cuando le preguntamos no sabe responder sobre cuál sería la forma de actuar correcta. Nosotros hablamos de formar de la misma manera que se hace en la escuela: se muestra un conocimiento, pero hay que garantizar que la otra persona lo asimile para que luego lo pueda aplicar".
Sólo así, comenzarán a bajar las cifras, y el accidente laboral se convertirá en algo excepcional, y no cotidiano. ∆

   

   
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Última revisión: abril 07, 2011. 
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