-A
principios del mes pasado, las reservas del Programa Mundial de
Alimentos de la ONU se encontraban a su nivel más bajo en treinta años.
¿Cómo se ha llegado a esta situación?
-Probablemente tiene mucho que ver por una parte con la subida de
los precios de los alimentos y por otra con la disminución de la
financiación. Esta alerta es un factor preocupante, sobre todo ahora que
se avecina la peor crisis para muchos lugares del África Subsahariana,
concretamente para los países del Sahel. En esta zona a partir del mes
de junio se agotarán las reservas de la última cosecha y no se cosechará
hasta el próximo otoño. Es el periodo de máxima escasez de alimentos y
además cuando este año los campesinos acudan al mercado, encontrarán
alimentos que han duplicado su precio. Ante esto las familias
encontrarán tres soluciones: emigrar a otros países de la zona o de
Europa, reducir el número de comidas que se toman por día -ya lo estamos
viendo en Mauritania- o bien a través del endeudamiento. Desde AcH
estamos ya movilizando a los donantes para conseguir financiación con la
que poner en marcha actividades de dinero por trabajo, distribuciones de
suplementos alimentarios generalizados y de raciones alimentarias a las
familias con algún niño desnutrido.
-¿Está
influyendo en esta situación la demanda de cereales para producir
biocombustibles?
-Efectivamente el tema está provocando un aumento de precios de los
alimentos básicos. Gran parte de las cosechas se están destinando a la
producción energética, por tanto lo dedicado a alimentación es menor y
sube de precio.
-¿Qué
prioridad ocupa el hambre en las agendas políticas, si es que este tema
se puede considerar un tema político y no humanitario?
-Pese a que el hambre es percibido por la sociedad española como la
primera preocupación global, los gobiernos no siempre van en la misma
línea. No obstante, España se está desvinculando de otras prioridades de
cooperación más relacionadas con vínculos históricos -con América Latina
concretamente- para reconocer que el problema más acuciante está en
África. Se ha reforzado mucho la financiación de estos países y se les
está poniendo en primera línea, algo muy positivo.
-¿El cambio
climático está influyendo ostensiblemente en la agricultura?
-Tenemos algunos ejemplos de desastres naturales que son más
recurrentes ahora con el cambio climático, pero sobre todo donde
encontramos mayor impacto es en África con el avance del desierto y la
disminución de lluvias. El tema es especialmente difícil en países
situados al sur del Sáhara. De todas maneras hay todo un debate
científico que tenemos que seguir con atención y cautela.
-Erradicar
el hambre era uno de los Objetivos del Milenio. A este ritmo, ¿cuándo
podría hacerse realidad?
-Hay previsiones de NU que calculan que harían falta unos cien o
doscientos años más. Si no se ponen en marcha planes de choque desde ya,
va a ser muy difícil alcanzar el primero de los objetivos del milenio. §