Esa es la idea que se le ha ocurrido a un
alcalde de una ciudad italiana. Viendo que su población
crecía peligrosamente a lo ancho, ha puesto en marcha un
plan contra la obesidad. Y créanme que éste sí va a
funcionar. Lo hará porque hay por medio una compensación
económica interesante: cincuenta euros a las mujeres que
adelgacen tres kilos al mes y lo mismo para los hombres que
adelgacen cuatro. El factor económico supone un incentivo,
eso seguro. ¿Demasiado gasto para las arcas públicas? No
tanto, si tenemos en cuenta lo que le cuestan al Estado las
enfermedades cardiovasculares y otras directamente
relacionadas con la obesidad. Y más que van a costar en el
futuro si hacemos caso de lo que auguran los expertos.
Yo creo que en este pueblo lo que están haciendo es una
inversión de futuro. Saldrán ganando. §
Dinero a
cambio
de bajar kilos
Ellas se llevan la fama...
...Y ellos cardan la lana. Ellos son los más
cotillas. Estamos en la era de la desconfianza. Las
relaciones están cogidas con pinzas y cualquier detalle
basta para sospechar que hay una tercera persona con la que
el cónyuge ha entablado relación. Ese es el principal motivo
de suspicacias, tan antiguo como el mundo. Y el teléfono
móvil es el mejor cómplice posible para estas hazañas... o
el más indiscreto, según se mire, porque de los encuestados,
todos, ellos y ellas, confesaron sospechar que su pareja
espía sus SMS. Y son muchos los que admiten tener un
teléfono alternativo, desconocido para su pareja, para
tratar asuntos para los que requieren absoluta intimidad.
¿No es encantador? §
La mitad
de los usuarios
de móvil espían los mensajes de
su pareja
Miénteme, miénteme mucho...
Si a usted no se le da bien mentir, si lo
pillan siempre, si inventa las peores coartadas del mundo,
ya no tiene que preocuparse. Pague y alguien lo hará por
usted. Ya no hay que devanarse los sesos buscando qué decir
para evitar una cita engorrosa o para justificarse ante la
propia pareja cuando uno se toma un tiempo del que no quiere
dar explicaciones. Tampoco hay que aguantar la tensión de
que lo pillen a uno en un renuncio. Para mentir a gusto y
sin complicarse la vida, lo recomendable es acudir a un
profesional. La empresa lo hace todo menos falsificar
papeles. Desde un módico precio de 19 euros, si la coartada
es sencillita: una llamada de teléfono en el momento
oportuno, un e-mail, un envío, facturas del restaurante
donde acabas de tener una inaplazable reunión de trabajo,
etc. ¿No es emocionante? La mentira se va profesionalizando.
La idea habrá sido de un mentiroso con visión para el
negocio, que ha hecho de su habilidad una forma de ganarse
la vida. ¿Qué dirán sus hijos cuando les pregunten en el
cole? Mi papá es mentiroso profesional. Qué vergüencilla,
¿no? §
Empresas
especializadas en mentiras
Ocio aprovechado
Estupenda manera para promover la natalidad.
El experimento ya funciona en una provincia rusa, donde
animan a los empresarios a que colaboren. Claro que para
faltar por tal motivo, algún justificante habrá que
presentar para que no se confunda con vulgar absentismo
laboral: muy fácil, al cabo de nueve meses tiene que haber
un nacimiento. Así se justifica que el día de asueto fue
bien aprovechado y que, además, se logró una preñez. Después
del parto, y con el bebé en brazos, pueden pasar a recoger
nada menos que un premio en artículos para el hogar, a
elegir entre una tele, una lavadora o similares. Es que el
tema de la baja natalidad es un problema, y los gobiernos no
saben qué inventar para animar a las parejas a repoblar el
mundo. Esperemos que no se lo propongan a Solbes, por favor,
que el hombre ya está al borde del colapso. No contentos con
el cheque-bebé, nos faltan los premios de barraca de feria
al que acierte en la diana. El perrito piloto, vamos. §
Día libre en el trabajo
para hacer el amor
Disimulado aburrimiento
Si usted está en una tribuna de oradores y
ve que la concurrencia comienza a bostezar, no se lo debe
tomar mal, porque según uno de esos estudios inverosímiles
que hacen siempre en alguna universidad de Estados Unidos,
las personas que bostezan no se aburren ni se duermen, sino
que están poniendo mucho interés en mantener la atención. ¿Y
por qué es tan contagioso? El estudio dice que es un
mecanismo de grupo para mantenerse alerta antes de enfrentar
un peligro. Piense en eso si puede cuando todos sus oyentes
empiecen a bostezar, tratando desesperadamente de enfriar su
cerebro para que continúe prestando atención. Los expertos
dicen que debería tomarlo casi como un cumplido, pero ¿a
usted qué le dice el sentido común? §
Bostezar,
síntoma
de interés
Influencias del e-mail
Hay que ver hasta dónde llega la dependencia
informática. O la extravagancia. O ambas cosas. Argumentan a
favor que en chino @ significa "lo queremos", y que usarlo
en el correo electrónico es una muestra más de amor por su
bebé. Pero el argumento no convence a las autoridades, que
lo ven como una rareza evidente. ¿O no lo es? ¿Cómo se
pronunciaría semejante cosa? ¿Cómo se lo explicarán a sus
abuelos? ¿Cómo firmará en su futuro DNI? Al menos, será un
nombre políticamente correcto, acorde con los tiempos. Quizá
sea el primer chino andrógino... Cuántas posibilidades se
abren. §
Una
pareja china quiere llamar a su hijo @
¿Cómo dices que se llama...?
Lo de antes es casi tan raro como esto otro.
Como sus padres se conocieron gracias al célebre buscador,
qué menos que hacerle un homenaje así con su primer retoño.
Ante semejante ola de extravagancias, las autoridades ya
están tomando medidas. Dicen que los niños podrían padecer
secuelas psicológicas y problemas de identidad. ¿Qué pasaría
si Yahoo y Google se sentasen juntos en el mismo pupitre del
colegio? A saber. En Venezuela están vetando nombres como
Superman, Batman, Mileidy, Audio, John Wayne, Apolo Tres, y
otros. Los padres, que quieren ir de originales. A lo mejor
el trauma infantil lo acaban teniendo los que tengan la
desgracia de llamarse José o Antonio. Acabarán siendo los
raros entre tanto niño "moderno". Imagínense preguntarle a
un chaval en el parque: ¿Y tú, criaturita, cómo te llamas? Y
que conteste: Emepetrés González.
Qué corte, ¿no? §
Un niño
mexicano
llamado Yahoo
Lo mejor, lo tenemos en casa
Aquí tampoco nos quedamos
cortos en rarezas, aunque eso sí, somos menos modernos. En
Burgos, un pueblo llamado Huerta de Rey pretende entrar en
el Guinnes por tener en el censo la mayor confluencia
conocida de nombres extraños. Y sí, son extraños. Ahí van
algunas perlas: mujeres como Orencia, Sinclética, Tenebrina
o Basílides. Ellos se llaman Canuto, Filogonio, Hierónides,
Fudesindo, Onisiforo, Floripes, Usicinio. Preguntar el
nombre a un censado en ese pueblo es exponerse a un susto
como Burgondófora o Arandillas. Nos preguntamos si se lo
toman como una gracia o una condena, y si lo piensan
mantener durante las futuras generaciones. ¿Las autoridades
no creen que estos niños pueden tener secuelas psicológicas?
¿Qué puede pasarle a una niña que en cuanto cobra conciencia
se entera de que se llama Burgondófora? Jesús, qué trauma. Y
en la vida cotidiana ¿no se les traba la lengua?
Burgondófora, Burgondófora, Burgondófora. Para
profesionales. §