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OPINION
La
importancia del Amor a lo largo de los siglos
Ignacio
de Saavedra Lage
E n
cuántas ocasiones se ha hecho un balance del Amor a lo largo de los
siglos? Numerosas obras literarias y filosóficas desgranan el sentido de
este término de maneras diferentes y visiones aparentemente lejanas,
pero desde un mismo punto de partida: la necesidad humana de explicar
qué es y cómo se manifiesta el "arte de amar", como lo definiría Erich
Fromm. Es así como la iconografía más diversa nos ha dejado diferentes
escenas de uno de los sentimientos más primitivos, cuyo nacimiento se
presupone íntimamente ligado al nacimiento del Hombre y, por lo tanto,
previo a la experiencia práctica. Es ahora, en pleno siglo XXI, cuando
mucho ha llovido desde las interpretaciones mitológicas griegas o desde
las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, cuando el Amor parece estar
siendo cuando menos desvirtuado o poco alimentado por esta sociedad
cambiante y frenética. ¿Pero de qué Amor estamos hablando, si es que
éste puede ser utilizado para la interpretación de diversos fenómenos
desligados entre sí? Hagamos un repaso de cada uno de ellos, o al menos
de los más significativos, para tratar de entender la importancia del
Amor en el devenir de los días.
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Quizá una serie de
factores materiales o incluso también los avances
tecnológicos han hecho perder "magia" a lo que antiguamente
se entendía por Amor. |
El amor entre familiares, unidos por lazos de parentesco, cuya
importancia se basa en el continuo trato y respeto entre los miembros.
Bien es verdad que la Historia ha dejado ciertas heridas inexplicables
en lo que a las familias se refiere. En ciertas sociedades, como durante
la época del Imperio romano, era habitual el infanticidio, alcanzando
cotas verdaderamente desorbitadas, que ciertos autores como César Vidal
han reflejado en sus obras. A grandes rasgos, el amor familiar sería,
probablemente, el punto de partida de este sentimiento.
El amor romántico, ciertamente sugerente y
atractivo en el mundo de la literatura, entendido como una mezcla de
deseo emocional y sexual, difícilmente merece una explicación mayor que
las propias vivencias que cada uno haya podido tener. Bien es verdad que
en determinados casos, y en ciertas culturas más que en otras, este tipo
de amor ha sido intencionadamente confundido y sustituido por la mera
atracción sexual desprovista de cualquier vestigio de cariño o deseo
emocional recíproco entre las partes. Estaríamos, por lo tanto, en otra
pirámide diferente de patrones sencillamente distintos, cuya explicación
bien merecería otro artículo.
En el campo del Amor a una deidad, conocido como devoción, podríamos
explicarlo como la atracción de carácter místico a un determinado Dios,
en las religiones politeístas a varios. Se trata de un amor limpio y
puro que consistiría, como en todos los amores, en la entrega de las
mejores acciones y el cumplimiento de una serie de pautas que las
diferentes religiones entiendan en su doctrina. Actualmente, al menos en
España, el Catolicismo, a fuerza de ciertas agresiones y como
consecuencia directa del cambio en los valores de los jóvenes, se está
viendo afectado de una pérdida de fe e interés -sobre todo en los más
jóvenes- que debería recuperarse.
Hoy en día, el Amor ha cobrado una impronta completamente diferente a la
de siglos pasados. Quizá el cambio haya sido producto de una serie de
factores materiales o incluso también a los avances tecnológicos que han
hecho perder "magia" a lo que antiguamente se entendía por Amor. Sea
como fuere, yo prefiero quedarme con un antiguo mito contado por Platón
que decía que cada uno de nosotros debemos buscar a la otra mitad que
perdimos a causa de un rayo lanzado por Zeus. Y es que el Amor es
esencial en el mundo en el que vivimos. Cada uno lo interpretará como
quiera, como lo sienta o desee, pero todos y cada uno de nosotros lo
llevamos dentro. Y eso es, a fin de cuentas, lo relevante. ∆ |