ntes de las fiestas de
Navidad, pudimos ver y oír en los medios de comunicación que el próximo
verano vendrá el Papa Ratzinger a España, concretamente a Valencia.
Este, por supuesto, no viene solo, sino que le acompaña su séquito
Desde ese mismo instante todo lo que concierne a ese viaje empezó a
moverse hasta que llegue el momento. España financia los gastos
exagerados que ocasiona esta visita y que por supuesto no paga el Papa,
ni la Iglesia Católica, ni los católicos, sino que es el Gobierno
Español y la Comunidad Valenciana la que desembolsará esa gran cantidad
de dinero con los impuestos de todos los españoles.
¿Pero por qué tenemos que pagar ese viaje, si en este país no todos
somos católicos?, ¿por qué no lo paga la Iglesia Católica que es dueña
de tantas posesiones y riquezas y se financia su publicidad, sus
relaciones públicas en el exterior y en resumen se costea su religión?
Sabemos que el Gobierno Español es aconfesional, lo tenemos en la
Constitución , y no debe emplear el dinero de los impuestos de todos los
ciudadanos en costear viajes a ninguna iglesia y menos cuando ésta, está
totalmente subvencionada por dicho Gobierno, cosa que también es
anticonstitucional. Sr. Ratzinger: Venga usted a España si quiere, pero
¡NO CON MI DINERO!
Mª José Navarro Rodríguez.
Málaga. España
Los
lobos de la Iglesia
D
el libro "Los pecados de la
Iglesia" del escritor Hans-Jürgen Wolf, yo hoy voy a entresacar un
párrafo de tremenda trascendencia por el amplio significado que en sí
mismo contiene, mostrando de esta forma el respeto y valor que me
merecen su trabajo y sobre todo su "atrevimiento" al poner bajo la luz
de la verdad, las mentiras de una poderosa Institución que a sabiendas
ha traído confusión a millones de mentes, desconsuelo a millones de
corazones, que ha causado desesperanza y el sentirse perdidos, y ha
contribuido de forma decisiva al desarrollo que al final ha conducido al
mecanismo de presión y mentira, que se autodenomina "Iglesia cristiana".
Y no afirmo esto movido por un corazón apóstata, como es ciertamente el
mío, sino porque es la verdad, la misma que se abriría a cualquier
libre-pensador que con un poco de interés investigara sobre el pasado y
el presente de la institución a la que pertenece, la cual desde muy
pequeños ya nos instruye en que el sólo hecho de dudar de Ella, ya es
pecado, lo que se ha convertido en el mejor mecanismo de asegurarse que
el feligrés no va a pensar, y con ello no va a descubrir.
En el libro "Los pecados de la Iglesia" se reproduce un interesantísimo
informe de tres Obispos al Papa Julio III: "A decir verdad, ya no queda
ni una sombra de la enseñanza apostólica en nuestra Iglesia. Hemos dado
lugar a otra enseñanza y disciplina. Lo más importante es procurar que a
nadie se le permita leer, especialmente en lo que atañe al idioma común,
ni lo más mínimo. Es suficiente con lo poco que se lee en la misa. Todo
aquel que examine concienzudamente lo que suele suceder en las Iglesias,
y lo considere en todos sus detalles, encontrará que nuestra enseñanza
es diferente a la del evangelio, más aún, que es diametralmente
opuesta".
¿No les parece realmente terrorífico? Si sus enseñanzas son
diametralmente opuestas al evangelio, están diciendo que sus intereses
no son el amor, la paz, la unidad o la bondad, por poner algunos, tal
como nos trajo Jesús de Nazaret. Entonces, ¿quiénes son los que se
esconden tras los muros del Vaticano y cuáles son sus intenciones?
Habría mucho que desgranar en este párrafo, me darán la razón, sin
embargo no es mi intención personalizarlo puesto que creo que cualquier
lector maduro podrá y deberá fácilmente tomar sus propias conclusiones
al respecto. Aunque sí me voy a permitir añadir un matiz, y es que
podría asegurar sin miedo a equivocarme, que el contenido del informe de
los tres Obispos, ha sido en el pasado y es hoy día, suscrito por todas
las esferas de la Iglesia que se autodenomina cristiana.
Aunque puedo imaginarme quiénes son los que utilizan el nombre de Cristo
y fundan en su nombre una institución, tras la que se esconden, repleta
de dogmas, ritos, cultos y liturgias sacerdotales, he de decir que no
siempre han estado escondidos, lo cual debería darnos que pensar.
Durante la Inquisición, una época atroz de muerte, torturas y miedo, la
oscuridad representada en la Iglesia, se mostró tal cual es. Pensaron
que su poder les iba a durar siempre. Más tarde las máscaras y las
mentiras les han salvado, pero ¿hasta cuándo?
José Vicente Cobo. Melilla. España.
Educación,
lo primero
A
cabo de
leer el artículo sobre la reforma educativa y la conclusión a la que he
llegado es que es una reforma, efectivamente muy consensuada, es cierto
que se ha tratado de dar cabida a todos los sectores políticos y es
cierto también que la derecha y la Iglesia han centrado gran parte de la
polémica en la asignatura de religión. Pero me sorprende que nadie tenga
en cuenta que una reforma educativa no es para tener contentos a todos
los partidos políticos sino para intentar que el nivel cultural y
educativo de nuestros jóvenes sea mejor. Soy profesora de filosofía en
un colegio concertado, estoy casada y soy madre de tres hijos de 16, 13
y 7 años. Mi experiencia como profesora me dice que el sistema educativo
hace agua por muchos sitios, el nivel de conocimientos de los alumnos
cada vez es más bajo, el interés por aprender o el valor del esfuerzo
son valores que no existen o que están en decadencia. Me importa
relativamente poco a quién tenga que contentar la nueva Ley de
Educación. Creo que nuestros jóvenes no pueden ser conejillos con los
que experimentar las leyes; nuestros hijos necesitan adquirir una
formación que los haga independientes y que los mantenga al mismo nivel
que a los jóvenes del resto de Europa. Por este motivo me desagrada que
se alabe tanto la labor del gobierno por intentar consensuar la ley,
cuando los únicos intereses que lo mueven son los fines electorales y
políticos, exactamente igual que al resto del abanico político, sea del
signo que sea.