...y
los políticos debaten a diario sobre la Santísima Trinidad
en el Congreso. Así nos va, porque mientras los monjes
atienden asuntos de Estado, desatienden lo suyo, que son los
temas del espíritu. Ya notaba yo que desde que no está Aznar
de presidente con sus ministras beatas, mis pecados parecen
más densos que antes. Eso debe ser porque este gobierno reza
poco por todos nosotros. Y si encima los monjes se ponen a
otras cosas, mal vamos.
Yo creo que lo mejor es que cada uno se dedique a lo suyo:
Zapatero a tus zapatos, los monjes a maitines, y las
monjitas a confitar yemas, que no deja de ser una
contribución al patrimonio de la humanidad. Y que no nos
falten. ∆
Los monjes de Silos
rezan a diario por la
unidad de España
Mojar o no mojar,
that’s the question...
Antes sólo eran para adolescentes, pero ahora el
adoctrinamiento se amplía también a los mayores. El mensaje
es facilito: si no follas, no preñas (o no te dejas preñar).
Ya está. Así pretende evitar embarazos no deseados y
enfermedades varias. Y es que la política de Bush es la más
simple del mundo: muerto el perro se acabó la rabia. El
mismo principio se puede aplicar en todos los campos: talar
los bosques para evitar incendios, o matar a todos los moros
para que no haya terroristas. Puestos a eso, yo creo que lo
que pretende es eliminar a toda la raza humana de un
plumazo, y sería el fin definitivo de todos los problemas.
En serio, para mí que se lo ha propuesto. ∆
Bush crea programas
de abstinencia sexual
para adultos
¿Tomadura de pelo
o todo lo contrario?
Nada de nada. Paredes blancas como una patena.
¿Simbolizará la ausencia de inspiración? ¿El vacío
existencial? ¿La mente de Bush? Pues no se rían, quién dice
que lo mejor que podía hacer el artista en cuestión, era eso
precisamente: nada. Puede que en realidad nos haya hecho un
favor, al evitarle al mundo una insensatez mal llamada "obra
de arte", como otras que circulan por el mundo con una
etiqueta colgada con varios ceros. El silencio, la nada, es
una buena opción. Lo decían los indios americanos: abre la
boca sólo cuando tengas algo bueno que decir. Pues que el
mundo del arte y los artistas se aplique el cuento, los
demás lo agradeceremos infinitamente. ∆
Curiosa exposición:
una galería de arte
con paredes vacías
Que
nos pillen confesados...
Madre del Amor Hermoso. Que alguien lo impida,
¡por Dios!. Era lo que nos faltaba. Su propio país se cae a
pedazos y ellos con sus aires de grandeza preocupados por
los asteroides que amenazan la tierra. ¿No sería mejor que
hicieran algo con toda la metralla que les sobró de la
Guerra Fría? ¿Qué pasa con toda la porquería radiactiva que
hay dispersa por el país, oxidándose en las esquinas? ¿Qué
pasaría si todo eso reventase? Y ahora se preocupan de los
asteroides... Con toda la herencia nuclear de la ex Unión
Soviética que debe andar circulando por ahí, un asteroide
debe ser de lo mejorcito que nos podía pasar... ∆
Los rusos, preparados
para crear un sistema
contra asteroides
Será que sobra el dinero...
Y eso como precio de salida, a saber lo que
podría llegar a pagarse por una cosa así. El esnobismo no
tiene precio. Ya me imagino yo al flamante comprador, con su
pelo metido en un sobre lacrado, de vuelta a casa a decirle
a su parienta en qué se ha gastado los euros. "Cariño, me he
comprado un pelo". Luego lo expondrá en el salón de casa, en
un marco con lupa, para enseñarle a las visitas. "Amigos, he
aquí, un pelo". Como quien venera las orejas incorruptas de
Santa Venancia o las criadillas de San Baltasar de la
Sierra. Y encima, le quedará la duda de si el fetiche es
auténtico o le han vendido un pelo de rubia teñida o las
criadillas de un cualquiera. Y es que enseguida se chafa el
glamour. ∆
Se subasta un pelo de
Marilyn por 500 euros
Qué
ricos, los niños...
El ratón Mickey va a perder su tripilla
característica para no inducir a los niños a comer como
lechones. Y nosotros nos preguntamos por qué de un tiempo a
esta parte los dibujos que veíamos de pequeños están en un
proceso de lavado y centrifugado para hacerlos políticamente
correctos. Las escenas de persecución de Tom y Jerry, en las
que se mataban y revivían constantemente, resultan demasiado
violentas. Tampoco pueden fumar ni invitar a su colega a uno
de esos cigarrillos de TNT tan graciosos. Por otro lado,
algún pervertido ha dicho que hay sexo subliminal en
películas memorables, como La Sirenita y El Rey León. Es
demasiado para las mentes sensibles de los niños de hoy.
¿Serán los mismos niños que aguantan sin pestañear delante
de un videojuego en el que un personaje que ellos mismos
manejan viola prostitutas, degüella terroristas islámicos o
le esparce los sesos a un desgraciado con un bate de beisbol?
Tom y Jerry eran angelitos. ∆