|
Señor Director:
En los documentos finales de la XVI Cumbre
Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno aprobados y firmados por
los mandatarios no figura ninguna mención a la responsabilidad de las
empresas españolas en los flujos migratorios. La acción de ciertas
empresas multinacionales es causa de que las personas se vean forzadas a
desplazarse y emigrar, tanto a países desarrollados fuera de América
latina como entre sus mismos países. Como muestra, un botón.
Es el caso de la presencia de la empresa española Iberdrola en la
distribuidora Electropaz-Edeser-Cade, en Bolivia. Los empresarios
españoles lograron reducir el personal en un 37.5% con relación a los
650 trabajadores que había antes de la privatización del sector, en
1995. De hecho, el número de trabajadores de sólo 250 planteado como
condición por el grupo español para hacerse cargo de la distribución
eléctrica, revela explícitamente la intención de privilegiar la
flexibilización laboral con relación a otros factores de ajuste, bajo el
supuesto de que esta decisión, garantizaba eficiencia y competitividad a
las empresas. ∆
Pepe Mejía,
periodista.
Responsable del Observatorio de Migraciones de Attac. |