
Pues me da que son muchos, demasiados, diría yo. No sé
qué pensarán los políticos al respecto, pero deberían meditar sobre su
credibilidad, sobre su gestión, sobre su endiosamiento, porque si los
jóvenes dan la espalda a la política es gracias a los políticos.
Además, se supone que los jóvenes de hoy son los pilares del futuro, ¿no?
Pero bueno ¿acaso a los políticos les importa el futuro...? ∆

Hablando de políticos... ¿será por cosas así por lo que los jóvenes están
hartos? Puede que sí.
Pero Aznar, desde su pedestal de "dios", mira estas cosas con indiferencia,
como que no van con él, vamos. El está destinado a cosas superiores, como
corregir el rumbo político de Sudamérica, apoyar a Bush en la salvación de
la humanidad y velar por la integridad moral y física de España. ¡Qué suerte
tenemos...! ∆

Y mientras los "dioses" se ocupan de sus asuntos, los de a pie, los
mortales, se preocupan de cosas más banales, como el sexo, por ejemplo.
Según esta noticia somos los que más nos preocupamos por el asuntillo ese
del polvete. Claro, es lógico entonces que tal preocupación sea incompatible
con el interés por la política, porque entre la clase política femenina no
abundan precisamente las tías buenas.
Creo que los partidos deberían reflexionar al respecto. Ambas cosas no
tienen por qué estar reñidas. Digo yo. ∆

Hombre, está bien que no nos agobiemos con lo de la gripe aviar, pero
tampoco hay que pasarse en el sentido contrario.
Además, encontrarse una paloma enferma en la calle, hacerle el boca a
boca... ¿no hay que estar un poco pasado? ¿Quién le dijo a la buena señora
que el boca a boca funcionaba con los pájaros? ¿No es un poco asqueroso?
Y digo yo... ¿Por qué no dicen nada de la salud de la paloma teniendo en
cuenta que la señora tenía la gripe? ∆