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ABRIL 2005

 ONG 

Almudena Grandes, Federico Mayor Zaragoza y María Galiano en la presentación de la Campaña Pobreza Cero
Foto: CONGDE

 

Todos somos responsables

          Campaña Campaña Pobreza Cero

 

 

 


El planeta entero se rebela en 2005 contra la pobreza. Movilizaciones, actos y conferencias reclamarán a los gobiernos que pongan fin a un mal evitable. Pero para que esta campaña tenga éxito es fundamental el cambio en la mentalidad de los ciudadanos.

En nuestro país la campaña se llama Pobreza Cero y la apoyan 400 ONG agrupadas en la Coordinadora de ONG de Desarrollo (CONGDE). Su objetivo es "exigir que se den pasos firmes en el cumplimiento de los compromisos de los Objetivos del Milenio", en palabras de Pablo Martínez, coordinador de la campaña.

-¿Cómo se va a desarrollar Pobreza Cero?
-Haremos una campaña contra la pobreza que se resume en tres reivindicaciones: más y mejor ayuda oficial al desarrollo, cancelación de la deuda externa de los países más empobrecidos y cambiar las normas del comercio internacional. Para ello la campaña se suma a las convocatorias lanzadas desde este llamamiento mundial y tendrán lugar tres días en los que realizaremos manifestaciones y actos simbólicos: el 1 de julio con motivo de la reunión del G-7 y Rusia, el 10 de septiembre día previo a la Asamblea General de NU para analizar la Cumbre del Milenio cinco años después, y el 10 de diciembre antes de la conferencia de ministros de la Organización Mundial de Comercio. Además de estas convocatorias mundiales, la campaña va a ir realizando diversos actos como el que tuvo lugar el 8 de marzo uniéndose a las mujeres.

-¿Hemos asumido mentalmente que es inevitable vivir en un mundo donde hay pobreza?
-Creo que sí, que estamos más o menos acostumbrados a un bombardeo mediático en el que nos muestran el mundo con unas dosis de resignación. Y uno de los objetivos de esta campaña es transmitir a la ciudadanía que no tenemos que resignarnos con algo que es perfectamente evitable. La situación de miseria que asola a miles de millones de personas en el mundo es causa de nuestra propia organización humana -política, económica y social-. Por lo tanto la posibilidad de erradicar la miseria, disminuir la brecha de desigualdad y conseguir que todos los seres humanos tengan derecho a los derechos humanos fundamentales, es una cuestión de organización humana. Todos los informes e intelectuales coinciden al decir que la erradicación de la pobreza es técnicamente viable y económicamente muy posible, por lo tanto estamos convencidos de que sólo hace falta forzar un poco la voluntad política para que se introduzca como primer punto de la agenda política internacional.

-¿El Primer Mundo debería asumir que somos los que generamos la situación que viven los países pobres y por tanto los que tenemos la responsabilidad de cambiar esa situación?
-Indudablemente. Esto se debe a una combinación de factores, uno de los cuales es el actual sistema económico y la normativa en materia de comercio internacional, que ponen en situación de desventaja a los países que quieren emprender sendas de desarrollo. Aquí entra el concepto de ciudadanía global que se maneja desde hace unos años y donde el ejemplo más válido es el medio ambiente: los recursos geológicos que estamos consumiendo no son propiedad de ningún país. La capa de ozono, los sistemas marinos... son los mismos para todos. Por tanto tenemos que reducir o racionalizar nuestros niveles de consumo.

-¿Crees entonces que los ciudadanos del Primer Mundo tenemos que renunciar a nuestro modo de vida para que el reparto sea más igualitario y se termine la pobreza?
-Sí, pero la renuncia en ningún caso se debe establecer sobre la materia de los derechos ciudadanos, sino sobre bienes como la producción de excedentes. Es indignante que Europa tenga un sistema de subvenciones para la producción de excedentes, cuando simultáneamente millones de personas en el mundo no son capaces de alimentarse. Hay que inducir a la gente a que consuma productos elaborados con justicia y con garantías para los trabajadores, e incentivarla para que realice un consumo más responsable. Tenemos millones y millones de pérdidas en renovación de aparatos eléctricos, juguetes... porque la sociedad se ha girado hacia un consumo insostenible que lo único que está generando es una insatisfacción enorme y fomentando la desigualdad y la pobreza.
/ Marta Iglesias

   

   
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Última revisión: abril 07, 2011. 
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