
Me gustaría saber en qué argumentos sólidos basa tal acusación el insigne
diputado de la noble oposición, Sr. Acebes. Y me gustaría saber por qué los
españoles de a pie, o sea, los que mantenemos con nuestros impuestos a todo
este circo ambulante, tenemos que soportar a individuos como éste que cada
vez que abren la boca sube el pan y que, además, en este caso concreto, ha
dejado tal huella de incompetencia, mentira e incapacidad para cualquier
cargo público, que mejor estaría calladito y escondido detrás de sus
"legionarios". ∆

Tanto revuelo con la clase de religión y ya ven, un 79% estudiando esas
historias diseñadas por el Vaticano para justificar su existencia. ¿Dónde
está el problema? Tal vez en que los alumnos no se creen nada de lo que
estudian, en que su formación religiosa no va más allá del timbre que
anuncia el final de la clase. Pero eso no es problema de nadie, tan sólo de
lo rancio, inverosímil, ilógico y poco práctico de la asignatura. ∆

¿Lo ven? La Iglesia tratando de promover la continencia, o sea, la castidad,
y las chicas empeñadas en deshacerse pronto de la dichosa "telita", que tan
poca cosa es y tanto da que hablar. O sea, como Acebes. Además, empiezan a
cogerle gusto a practicar primero con el amigo, así no hay compromiso, sí
señor. ¡Quién pillara estos tiempos con la cantidad de amigas que yo tenía!
∆

Y la última en legislación surrealista... "los gatos deben ir por la calle
con cadena..." Pero ¿han visto Uds. gatos por la calle paseando con sus
amos? Yo nunca, lo juro. Es más, es contrario a la naturaleza del gato.
¿Pretenderán entonces ponerles cadenas a los gatos callejeros, de barrio? Me
gustaría verlo, sí señor, será todo un espectáculo. Será algo así como
pretender que Acebes diga algo coherente. Ni con un milagro... ∆