ste mes enviamos a la basura la
permanente actitud del PP, durante el año que lleva como oposición, que sólo
se basa en descalificar, crear crispación, insultar y no apearse del rencor
y la mala leche originada por su derrota electoral, algo que increíblemente
todavía no aceptaron.
Todo ello es una muestra de su verdadero talante democrático, de su herencia
del lado más oscuro de Aznar y, de paso, de su pobre muestra de inteligencia
y visión de futuro, porque con dicha actitud no sólo no le están haciendo
ningún bien a la España que tanto dicen defender, sino que se están
hundiendo cada vez más en un pozo de amargura y de tensión interna que va a
acabar fracturando el partido.
Si ésta es la forma en que diseñaron su oposición, si ésta es su estrategia,
es evidente que se olvidaron, como hizo Aznar, de que el pueblo español
pide, demanda, necesita, otra cosa.
Estamos hartos de déspotas, de políticos autoritarios, de engreídos que se
creen "dioses" y poseedores únicos de la verdad.
Lo dicho, el único lugar que se merecen es la basura. ∆