
Parece ser que todo aquello que nace del derecho democrático, del libre
pensar, de la capacidad de evolucionar hacia nuevas concepciones de la vida,
de la relación, de la espiritualidad, no entra en la mente del Papa ni de
sus allegados. Es lógico si tenemos en cuenta que su supervivencia depende
de la imposición de los dogmas por el miedo, la amenaza y la permanente
psicosis de vivir o morir en pecado, algo tan surrealista que nunca nadie
pudo comprobar qué efectos tenía más allá de la vida. Además, las verdaderas
ideologías del mal, como la nazi, por ejemplo, siempre fueron apoyadas por
la Iglesia, o sea, que éste no debe ser el caso. ∆

Este sí que sabe de negocios con el mal, sin embargo que
poco lo nombra la Iglesia, que poco o nada denuncia sus asesinatos en nombre
de la libertad y la paz mundial.
Pero, claro, el emperador Bush es católico, practicante, de los de la Biblia
en la mano. Lo suyo no son actos malignos, son sólo opciones políticas,
aunque cuesten miles de vidas. ∆

Otro que tal. Vecino del Vaticano, puerta con puerta. Tampoco habla mucho de
él la Iglesia ¿No? Bueno, será porque utiliza los mismos métodos que la
Curia, que los cardenales. Funciona por decreto, y quien se oponga o le
critique es tachado de comunista. ¿Cuánto le costará, en liras, cerrar la
boca de los cardenales? Buena pregunta, sí señor.

Mejor hablemos de otras cosas menos "divinas", aunque muchos opinarán que no
hay nada más "divino" que un buen par de tetas.
De todos modos parece ser que éstas sobrepasaban lo permisible. Lesionar a
un cliente de un "tetazo" no es cosa que se vea todos los días, aunque éste
exagera un poco al decir que le provocó "angustia mental". ¿La angustia
proviene del golpe o de que no para de soñar con semejantes monumentos a la
lactancia? A saber... ∆