
Pues que bien. Sesenta euros por rascarse la oreja. No me quiero imaginar
el importe de la multa por rascarse las "partes nobles" o sea, los "cataplines",
porque eso siempre supone más distracción al volante que rascarse la oreja.
Y si el poli es del Opus puede llevar el agravante de conducta inmoral, con
lo cual además de la multa habría penitencia.¡Cómo se está poniendo esto del
tráfico! ∆

Pero, ya ven, a pesar de todo nadie sigue las normas. Es evidente que el
hombre es un animal de costumbres, y el móvil se convirtió en un apéndice
más del ser humano. Ya hay quien lo entierran con él y todo. Como los
faraones con sus reliquias. Cuánto progreso... ∆

Y la otra mitad de capullos. Que eso no lo dicen. O sea, que no hay jefe
bueno, más o menos. Pasa como en la mili, que cogían a uno recién llegado
del pueblo, le ponían unos galones de cabo, y parecía un general de
división. Vamos, que se le subían los humos a la cabeza, a la criatura.
Y los jefes lo mismo, como un burro con albarda nueva, igualico, igualico. ∆

Y ya ven, los bancos a lo suyo, que es ganar dinero. Y bien que lo saben
hacer. Da igual la situación nacional, internacional, las crisis, las
guerras, lo que sea. Ellos dan ganancias, ganancias.
¿Será por mérito de sus gestores, por robar con total complacencia del
Estado, porque somos todos tontos? Quien lo sepa que lo diga...
A lo mejor es la suma de todo ello... ∆