ealmente me llena de
gozo saber que la Iglesia tiene esta otra parte que somos los que nos
apegamos a la Teología de la Liberación o nos hacemos llamar
Progresistas. Hace poco mi esposo comenzó a leer "El Código Da Vinci" y
me comentaba lo que se habla sobre el Opus Dei. Me llamó la atención
leer sobre ellos, pues no creí hasta donde podía y pueden llegar. Me dio
asco, cólera... Yo sabía que existía esta secta, pero nunca imaginé
cuánto poder posee. Ahora comprendo mejor por qué nunca se van a lograr
esclarecer muchas muertes impunes en mi país, como los mártires
jesuitas, Monseñor Romero, el Padre Rutilio Grande, las monjas y muchas
más.
Es una lástima que en mi país, El Salvador, como en casi toda América
Latina, este tema no se ventile abiertamente dentro de las iglesias. En
mi país hubo un cese al fuego, pero es mentira que acabó la guerra
civil. Y nos fueron a poner a un Arzobispo Opus Deista que está mano a
mano, con los empresarios que gobiernan el ESA, los que en el pasado
fueron los llamados oligarcas o terratenientes.
Por lo que optamos muchos salvadoreños como yo es emigrar, quizás somos
cobardes, pero es bastante difícil comprometerse.
Si la mayoría de empresas están en manos de todos estos señores, y
aunque en sus discursos baratos hablan de los Acuerdos de Paz, no ponen
en práctica nada de lo acordado. Mi esposo y yo somos periodistas, mi
esposo es hijo de un político de Centro Izquierdo, y que lucharon para
El Conflicto Armado. Cuando yo entré a trabajar en una Telecorporación
muy reconocida en mis país y famosa por ser instrumento del Partido
ARENA (partido de derecha), tuve varias críticas, no por mi trabajo,
sino por estudiar en la UCA (Universidad que administran los Jesuitas),
mi jefe me llamaba UCASTRA y me tenía recelo porque mi esposo era hijo
de este político que mencioné. Mi jefe era un fiel creyente de Escrivá
de Balaguer. Así que pasé una dura experiencia en el período que laboré
allí, pero acabó reafirmando mi fe, y mis creencias. Salvadoreña. Londres. Inglaterra
Es
con gran satisfacción que navegando en Internet, tomo conocimiento del
Banco Mundial de Mujeres. A través de la publicación de Fusión, yo como
mujer y especialista en Recursos Hídricos, en mis análisis de manejo de
agua para consumo humano he llegado a la conclusión que el papel de la
mujer en la economía del agua es fundamental. En el análisis
socioeconómico de los países subdesarrollados y siendo el agua el eje de
los efectos ambientales y el desarrollo sostenible, uno no se imagina el
rol de la mujer, y eso no lo digo sólo por ser mujer sino que esto ya ha
sido reconocido en todos los foros internacionales hasta la fecha. Por
todo eso deseo desde este mi pequeño país que siga adelante y si de
alguna manera puedo ayudar desde aquí puede contar conmigo.
Saludos atentos y reitero mis deseos de mucho éxito por el bien de todas
las mujeres de este mundo.
Atentamente Elena Benítez Alonso.
San Lorenzo. Departamento Central. Paraguay
S
i me permiten una
sugerencia, me gustaría proponer a George W. Bush (actual Presidente de
los Estados Unidos de Norteamérica) como futuro candidato al Premio
Nobel de la Paz. En sus años de mandato, Bush se ha distinguido por su
extraordinaria dedicación a labores humanitarias en todo el mundo. Ha
sido el único ser vivo capaz de discernir la línea divisoria entre el
bien y el mal, que (amén de otros méritos) le hacen merecedor de este
prestigioso galardón. Fiel a la política de embargo sangrante al pueblo
cubano, Bush ha conseguido pacificar la región de los Balcanes y
favorecer la democracia en Afganistán. También ha invertido miles de
millones de dólares en la masacre palestino-israelí, además de liberar
pueblos como Somalia y recientemente Irak (creando en todos ellos
grandes expectativas de crecimiento económico).
Sospecho que esta humilde petición no tendrá eco entre los miembros del
jurado, pero aún así me van a permitir una sugerencia más. Condecoren a
Bush y envíenlo, por favor... ¡A la Luna! Experimenten con la mente de
este asesino en serie y eviten a la humanidad una catástrofe mayor.
Servidor y la sufriente mayoría de la especie les quedaríamos muy
agradecidos. Además podrían aprovechar la ocasión para conceder el gran
premio honorífico al equipo de científicos organizadores de la misión...
No me hago ilusiones, pero si no fuera Bush ¿podría ser el terrorista de
Sharon? Cándido Arrieta Lotsagabia. Gipuzkoa
E
l euroahorro ¿?
Hace días escuché en el telediario que en Cataluña (y posiblemente en
otras comunidades) se estaba estudiando, o más bien barajando, la
posibilidad de implantar una nueva medida para evitar que algunas
personas acudan al médico porque no tienen otra cosa mejor que hacer, y
dicho sea de paso (aunque no con esa única finalidad) conseguir más
dinero para financiar la sanidad pública. Se trata de cobrar un euro
(como algo simbólico y sin valor, al fin y al cabo solo son 166,66 pts)
cada vez que vayamos al médico. Yo pensé: esto del euro debe estar
poniéndose de moda: por el mismo precio te compras una hamburguesa y una
Coca Cola en el Mc'Donalds.
Aunque claro, me parece un tanto injusto que sólo lo apliquen en materia
de sanidad. Lo podrían implantar también en la escuela: aquellos niños
que molesten en clase y a los que no les guste estudiar que paguen un
euro (es dinero malgastado el que utiliza el Estado en esos futuros
obreros sin estudio) y que sus padres también paguen por no haber sido
capaces de educarles correctamente. De esa forma habría más dinero para
la educación y la escuela quedaría limpia de niños sin interés por la
cultura...
¡También pueden cobrarnos otro euro cuando vamos al paro! De esa manera
evitaríamos las largas colas, el agobio... y ese dinero para el fondo
del Estado que si no sabe en que utilizarlo ya sabrá como fundirlo.
Aún así tengo muchísimas más ideas para ganar dinero: podrían hacer
algún tipo de bono: por cinco euros un bono de siete consultas médicas,
o podrían pasar el cestillo mientras esperamos largas horas el retraso
que lleva el médico. Por cierto, si lleva retraso me cobrarían la mitad:
0´50? ¿Y si no quedo satisfecha me devolverían el dinero?
Permítanme ya para terminar que les agradezca, señores políticos, esa
gran idea. Gracias a ella he decidido estudiar medicina, siento
curiosidad por saber cuándo tengo que diferenciar una enfermedad
importante para acudir a especialistas o cuándo es algo insignificante
que se me pasará en unos días. Les pediría una cosa: ¿Podrían sacar una
lista en la que aparecieran claramente los motivos o las causas por las
que podemos acudir al médico? Hay muchas cosas que no me quedan claras,
pero de momento aprenderé a diferenciar un catarro común de una gripe y
un simple dolor muscular de un cáncer para no molestar a mi médico de
cabecera con mis achaques. Sólo acudiré cuando verdaderamente sea algo
importante. María Vázquez. Talavera. Toledo. España