
…los artistas recuperaron su
papel de cabecillas de la rebeldía, la reivindicación y el inconformismo.
Por ello quedaron fuera del círculo de amistades de Chemari y sus
secuaces, por ello se les echó a patadas del Congreso, por ello los
Premios Max de teatro ya no cuentan con el beneplácito de Fraga,
dinosaurio del franquismo... |
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ABRIL 2003

NO ME LO LLEVA EL
CUERPO
POR MARTA F. MORALES
Tenía pensado dedicar la página de este mes a otro tipo de menesteres,
pero tal y como se están poniendo las cosas últimamente, se impuso un
cambio de planes. No puede una ponerse en plan optimista y contar lo bien
que va todo cuando nos encontramos con engendros como los siguientes
(cuando ustedes lean esto, los engendros ya serán otros, pero no muy
distintos, me temo): una violación, con la subsiguiente transmisión de
infecciones varias y embarazo, a una niña de nueve años; la intención del
patriarca sumo del gobierno de España (que no de los españoles) de
convertirse en líder mundial cueste la sangre que cueste; las
declaraciones de otro patriarca llamando a un asesinato brutal "simple
pelea de enamorados"; el inicio de un programa de televisión donde doce
mujeres y tres hombres se van a convivir ante las cámaras con la firme
intención de encontrar al amor de su vida (¿alguien se ha fijado en la
proporción?); la retirada de los fondos para la entrega de los Premios Max
en Galicia por parte del gobierno regional justo después del lío de los
Goya... A esto añadan las atrocidades que hayan ido surgiendo desde que yo
tecleé este artículo hasta que ustedes lo han leído, y tendremos un
panorama más o menos claro de hacia dónde caminan la (in)cultura, la
política y la zoociedad que nos rodean.
Vayamos por partes: ¿se acuerdan ustedes de Rosa, la niña nicaragüense
preñada de odio misógino a los nueve años de edad? Pues bien, no contentos
con hablar de ella sin cesar, marcando el estigma a fuego y olvidando al
criminal que la agredió, sus gobernantes y médicos le dicen a la criatura
que, a pesar de que la ley lo contempla para este supuesto concreto, de
abortar, nada. Cuando sus padres deciden que se le practique una
interrupción del embarazo digan lo que digan los mandamases de la iglesia,
van y los excomulgan. Sepan que desde entonces se han recogido firmas,
25.000 de las cuales se entregaron el día 5 de marzo en la Nunciatura
Apostólica de la Santa Sede en Madrid, de personas que, como yo misma,
gritaron "yo también quiero ser excomulgada". Porque estoy de acuerdo con
que Rosa haya abortado, porque me indigna que Doña Ana Botella todavía
dude a la hora de opinar sobre el tema y diga que es "una circunstancia
excepcional", porque creo que los machos supuestamente célibes de la
sotana y las hostias no tienen ningún derecho a decirnos a las mujeres si
debemos crecer y multiplicarnos o no.
Respecto al camarada presidente, que cada vez me da más miedo con ese ego
inmenso sobre sus zapatos con alzas, decirles que por mi parte, no es más
presidente mío que de los congoleños. No le voté, creo que no me
representa y su política me parece retrógrada, violenta, egoísta y muchas
cosas más que rozan con el fascismo. Palabra dura, pardiez. Pero ¿cómo
llamar a quien no escucha la voz de su pueblo más que cuando le interesa,
niega a la oposición el derecho a replicar en el Parlamento, pone y quita
ministros sin dar explicaciones, dirige telediarios con batuta de hierro,
chupa del bote de los contribuyentes para casar a su hijita del alma,
reprime a los adolescentes, engaña a las madres trabajadoras diciendo que
les da un dinero que en realidad ya era suyo, etcétera, etcétera,
etcétera...?
Sobre la (in)cultura, ¿qué contarles? La última gran novedad, que ojalá
haya desaparecido por falta de audiencia cuando salga esta revista, es la
del harén de Antena 3. Doce hembras para tres varones, ¡ahí queda eso! Y
Paula Vázquez, que lo mismo lidia a un toro enfurecido por falta de suero
en la Isla de los Famosos, que a un chulo de tres cuartos en Gran Hermano,
que a doce mujeres peleando por cazar marido. La pobre, ¿no le darán algún
día una tertulia literaria, o algo, para redimirla ante el público que no
tiene encefalograma plano? Pero ella parece una apuesta segura, no como
los actores y actrices progres de este país, que últimamente se nos suben
a la parra por menos que canta un Bush. Ante la perspectiva de las bombas
destrozando niños iraquíes, los artistas recuperaron su papel de
cabecillas de la rebeldía, la reivindicación y el inconformismo. Por ello
quedaron fuera del círculo de amistades de Chemari y sus secuaces, por
ello se les echó a patadas del Congreso, por ello los Premios Max de
teatro ya no cuentan con el beneplácito de Fraga, dinosaurio del
franquismo que debe de estar encantado con el tinte que están tomando las
cosas por Madrid (aunque el color de sus playas no le debe de hacer tanta
gracia).
Acabo antes de que el cabreo me haga pasarme de las líneas permitidas. ¿A
alguien le parece lógico que el subdelegado del gobierno en Tarragona siga
en su puesto después de decir que el femicidio de Gloria Sanz a manos de
su novio fue "una pelea de enamorados"? La diosa nos libre del concepto
del amor de este personaje. Y líbrenos también de otro gobierno como éste
tras las próximas elecciones, de muñecas de plástico peleando como gatas
en la tele, de la educación represiva del no al botellón y sí a la
vigilancia de los jóvenes por policías-chivatos de paisano, de la
criminalización constante del extranjero, de la censura escondida tras el
nombre de la decencia, de Ana y los siete, de preocuparnos más por la
novia de Felipe que por el galipote, de la dedocracia, el miedo y los
bigotes autoritarios. Porque no quiero que nunca más mis palabras suenen
como ahora. Esta rabia con la que hoy tecleo mi carta a quien me lee,
sinceramente, no me la lleva más el cuerpo, así que algo habrá que hacer.
Se admiten sugerencias. ∆
e-mail:
martafmorales@hotmail.com
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