De los de la Revista Fusión se ha dicho frecuentemente
que sois en general muy partidarios de ideologías como las de Herri
Batasuna y similares. Tenéis una postura ambigua en cuanto habláis acerca
de ETA si es que no la apoyáis directamente. ¿Es verdad todo eso? Dejad
claro quiénes sois antes de nada. Alberto. San Sebastián, España.
Verá Ud. En sus cuatro líneas de texto existen tantas ambigüedades que
sólo son comprensibles si las encuadramos dentro del asunto que Ud. toca y
todo lo que se está diciendo y escribiendo en torno a él.
En primer lugar he de decirle que en los nueve años que llevamos de
existencia es la primera vez que alguien nos quiere involucrar
ideológicamente con ETA o Batasuna, con lo cual su "frecuentemente" para
nosotros, como medio de comunicación, no tiene sentido.
En segundo lugar, eso de "ideologías como Batasuna y similares", es meter
en un mismo cajón algo indefinible, porque dudo mucho que ni Ud. mismo
sepa definir la ideología de Batasuna, aunque para poder dialogar más
sobre el asunto habría que definirla claramente, sin ambigüedades.
Y en tercer lugar, no tenemos ninguna necesidad de dejar claro ante nadie
quienes somos, sencillamente porque para cualquier persona medianamente
inteligente, y que lea todos los meses Fusión, nuestra línea, nuestra
forma de pensar y nuestras pretensiones, son evidentes.
De todas formas sí quiero aclararle algo. Para cualquier sistema fascista
lo ideal es dividir a los ciudadanos en buenos y malos, y luego los que
apoyan o piensan como los buenos y los que lo hacen como los malos. A
partir de ahí vienen las represalias, las amenazas, los escarmientos, etc,
etc.
Para nosotros, y para mucha más gente, afortunadamente, Bush es un
fascista que trata de imponer su ley en el mundo. Aznar sigue fielmente a
Bush y se ha declarado públicamente partidario de su política.
Ahora bien, Bush pidió colaboración a Aznar después del 11-S y Aznar se la
dio, pidiéndole a cambio ayuda contra el terrorismo de ETA. ¿Me sigue...?
Nosotros, Fusión, condenamos el terrorismo, todo el terrorismo, el de las
bombas y el de Estado. Y si para eliminar el terrorismo de las bombas, hay
que implantar el terrorismo de Estado, pues alguien tiene que decirlo,
denunciarlo.
Verá Ud. No existen sólo dos vías para llegar a la verdad, existen otras
muchas. No se trata de apoyar a Batasuna y a ETA o de estar en contra, eso
es ambiguo. Se debe estar en contra de quien mata, de quien quita la vida,
pero también de quien quita la libertad, de quien trata de imponer sus
ideas a los demás, de quien no respeta los derechos humanos, de quien se
cree dueño y señor de la verdad.
Algo que no consigo entender es cómo se olvidan tan pronto las técnicas,
los métodos, el tufillo del fascismo. Porque ese es el verdadero enemigo
de todos, y se viste con muchos y muy diferentes ropajes, incluso
aparentemente opuestos.
Con todos los respetos le recomiendo que en vez de andar mirando quién
apoya a quién, analice en profundidad su propio pensamiento, mire a ver si
es suyo o implantado por alguien, mire detrás de lo aparente, sepa leer
entre líneas, analice lo que se está moviendo en el planeta y no separe o
aísle el problema vasco de la situación internacional.
Es todo uno.
El 11-S fue el pistoletazo de salida para algo que estaba retenido,
deseando ponerse en marcha.
Hace años la disculpa era el comunismo, ahora lo es el terrorismo.
Condenemos el terrorismo, pero no caigamos en el error de darle con ello
cancha a un fascismo mucho peor, mucho más abarcante, mucho más peligroso.
Hablo de algo que la humanidad ya conoce.
Y para terminar quiero decirle que Ud. desde su anonimato, nos exige que
dejemos claro quienes somos, cuando nosotros estamos ahí, públicamente,
dando la cara todos los meses, mientras que Ud. no es nadie definible,
identificable, y no tiene, por tanto, ningún peso ni valor para exigir
nada a nadie.
Para nosotros existen dos tipos de personas, las que dan la cara y las que
se esconden, Todo lo demás es consecuencia.
Saque Ud. mismo las conclusiones.