
Pues ya ven, un país aterrorizado por lo del 11-S que sin embargo aplaude la
pena de muerte y donde cualquier espectáculo que conlleva violencia tiene el
éxito asegurado. Qué contradicción ¿no?
Ahora, y adelantándose al futuro, lo que priva es el robot violento. Dicen
que como los gladiadores romanos. Sólo falta que Bush se ponga la corona de
laurel y baje el dedo índice. Si no lo ha hecho ya. ∆

Y hablando de violencia, algún gracioso manipuló esta
báscula y amargó la pesada a unos cuantos. Porque no es lo mismo que unos
números fríos e insensibles te indiquen que estás gordo, a que una voz te lo
eche en cara o aproveche para insultarte.
Las máquinas, calladitas, como siempre, que sino pueden ser muy sinceras. ∆

La que sí pasó un mal trago fue esta pasajera, con el culo al aire
durante horas, succionada por el retrete. Además la vergüenza que pasaría
con el personal del avión tratando de desatascarla, tirándole del culo. Qué
cosas.
Esta no vuelve a mear en un avión en toda su vida. ∆

Y ya ven lo que dice este estudio. Pues qué bien. Si le
damos la vuelta, quien quiera ligarse a una moza que vaya primero a oler a
su padre para luego incorporar dicho olor. Lo malo es que no sabes con qué
te puedes encontrar, porque hay alguno que no sabe qué significa la palabra
"desodorante".
Pero todo sea por la causa, y por la moza, si está buena, claro. ∆

Y quien fuera perro en Singapur. ¿No?, restaurantes con tres platos,
aperitivos, postres. El único problema está en servirles y que queden
contentos con el menú, porque imagínense a un Pit Bull enfadado con el
camarero porque no le gustó el servicio, o porque el hueso estaba poco
hecho.
Uno se pregunta cuánta gente pasará hambre en Singapur. ∆