
Algunas personas necesitan
demostrar ante los demás, quizá para creer en sí mismos, que su
personalidad puede con cualquier desafío y que eso de engancharse a las
drogas es cosa de mentes débiles |
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¿POR QUE TE DROGAS?
POR RAQUEL BUZNEGO (PSICOLOGA)
P ara bien o para mal siempre hay una o
varias causas que justifican nuestros comportamientos. En ocasiones las
desconocemos y no podemos explicar por qué actuamos de una u otra forma,
simplemente lo hacemos, sin embargo conoceremos si realmente lo deseamos y
descubriremos qué razones, insatisfacciones, resquemores e ilusiones nos
guían. Si deseamos cambiar nuestras conductas en alguna medida,
necesariamente hemos de conocer qué pensamientos las suscitan. En las
drogas, como en todo, hay razones para consumirlas, no se consumen sin más,
algo busca el organismo en ellas que no ha encontrado en otra parte, quizá
porque no ha buscado suficientemente. Son muchos los factores que han
llevado, y llevarán, a la gente al pozo sin fondo que son las drogas, cada
organismo es único, irrepetible, diferente, sus causas serán las suyas y las
propias de sus circunstancias, no obstante podemos esbozar algunas por las
que la gente coquetea con las drogas y que finalmente pueden conducir a la
adicción.
-Por curiosidad:
Muchas personas, hoy enganchadas a las drogas, comenzaron su andadura
adictiva con el único deseo de experimentar el efecto de unas u otras
sustancias desoyendo las opiniones de expertos, psiquiatras, psicólogos y
padres, la curiosidad invita a repetir aquello que fue placentero y las
drogas placen, en principio, a quien las consume. Si la repetición es
frecuente el individuo corre el riesgo de quedar enganchado, dependerá de su
personalidad y sus circunstancias, pero quien bordea el precipicio corre el
riego que precipitarse en sus abismos.
-Introspección:
Muchos utilizaron y utilizan las drogas para conocerse mejor, para explorar
su emociones, para atrapar sus sentimientos, para "abrir la mente", dicen.
Escritores, pintores, músicos, artistas, etc, utilizaron con este fin las
drogas, otros les imitan, creen que así captarán mejor lo que leen, lo que
sienten, lo que experimentan, el mundo en definitiva.
-Por vivir en un ambiente agresivo:
Quizá, desde mi punto de vista, sea la razón más lógica para consumir
drogas. Aquellos niños sometidos a torturas, a injusticias, a la incultura,
a la marginación y a la miseria es humano que busquen el placer inmediato,
nadie les ha instruido en el cuidado de sí mismos, ni en cómo alimentar el
espíritu, ni en el amor a la superación, ni en nada. Nada tienen a qué
aferrarse, son los hijos de la calle, de las guerras, de padres enfermos o
incapaces, son los niños de los que apartamos a nuestros hijos. Buscan en
las drogas lo que la realidad les niega.
-Por rebeldía:
El ejemplo del movimiento hippie todos lo conocemos, quisieron acabar con un
estilo de vida y las drogas acabaron con muchos de ellos. Hoy se siguen
utilizando las drogas en grupos, en pandillas, en tribus urbanas, juntos
ríen, juntos protestan, juntos se destruyen; creen que así construyen algo,
quizá un sueño, se alzan contra lo que creen que les agrede y terminan
agrediendo en muchas ocasiones a personas o enseres, han perdido el norte y
no saben hacia dónde se dirigen, hacia quién manifestar su propia
disconformidad porque en el fondo sólo están descontentos con ellos mismos.
-Para demostrar la propia capacidad de correr riesgos:
También para esto se drogan algunos, quieren probarse y demostrar que pueden
salir inmunes, es algo así como apretar el acelerador a fondo o circular por
el carril contrario, un buen día la propia vida, frágil cuando se la
desafía, se hace añicos y ya no se puede recomponer.
-Por imitación:
La gente imita a sus líderes, a los mitos, a los artistas, a cualquiera con
tal de no parecerse a sí mismo. Y es que, a veces, creemos que cualquiera es
más importante que nosotros mismos y no caemos en la cuenta, ofuscados como
estamos, que cualquiera, sea quien sea y ocupe el lugar que ocupe, tiene sus
virtudes y defectos, sus éxitos y sus fracasos, sus problemas y alegrías.
Algunos imitan a los famosos, otros imitan a cualquiera, cada cual desea ser
alguien que no es, a veces las imitaciones incluyen no sólo la forma de
vestir, de peinarse o de moverse sino que se imitan sus adicciones, es así
como la gente se siente identificada, integrada, disculpada.
-Por buscar paraísos artificiales:
No son pocas las personas que buscan el placer en las drogas, en ellas
ahogan sus penas, en ellas encuentran energía para vivir sin pensar. Vivimos
en una sociedad en la que todo ocurre a gran velocidad, los cambios nos
exigen estar a la altura, en cualquier circunstancia, no podemos perder el
tren y tampoco debemos aparentar debilidad, ni manifestar el dolor o la
enfermedad, todo lo humano se esconde, hay que estar en forma, estar siempre
bien o, en último caso, parecerlo. La gente desea anestesiarse ante
cualquier problema, ocultamos el sufrimiento y buscamos el placer por encima
de todo. Mucha gente usa y abusa de fármacos para todo: para dormir, para
despertarse, para rendir, para olvidar... ¡Pobres marionetas! Traídas,
llevadas y tiranizadas por los enlaces químicos de sustancias externas.
Desconocen que nada hay en las drogas que no esté presente en los sueños o
en la imaginación.
-Para aguantar más:
Tanto en el ámbito laboral como en el festivo. La dama blanca es la panacea
para este fin, los ejecutivos, políticos, artistas, etc la consumían y
consumen para rendir más, para dar lo mejor de sí mismos, incluso estaba
bien visto, se disculpaba su uso como un mal necesario para poder mantener
la energía en su óptima intensidad, nadie los tachaba de drogadictos, era la
droga de los prestigiosos. Lo mismo ocurre con las pastillas mágicas del fin
de semana, permiten aguantar más, bailar más, eliminan el cansancio físico y
psíquico, la factura no tardará en llegar, será además de alta cuantía; el
cerebro de quienes las consumen de forma regular sufre daños irreversibles,
daños que les producirán demencia a edades muy tempranas. Estas son algunas
de las razones por las que la gente se inicia en el consumo de las drogas,
algunos seguirán su proyecto de vida sin ellas, otros vivirán enganchados,
encarcelados, incapaces de romper su vínculo con las mismas. El organismo
dispone de opiáceos suficientes como para utilizarlos en beneficio propio
sin necesidad de recurrir a ninguna sustancia. Si deseas experimentar
sensaciones nuevas prueba a hacer un deporte que nunca has hecho, o a pintar
un cuadro, o a explorar un paisaje desconocido; si necesitas excitaciones
fuertes haz puenting o montañismo; si quieres conocerte mejor, acceder a
rincones ocultos de tu mente, lee libros, acude a un psicoanalista...
Hay muchas ideas que pueden producir los muchos efectos que se buscan en las
drogas y, en definitiva, serán más económicas y más saludables. No te la
juegues con las drogas. Acabarás perdiendo. ∆ |