
Bueno, pues menos mal, ya podemos dormir tranquilos. Porque andaba yo
preocupado con el tema, no fuera a ser que no me diera tiempo a terminar
ciertos proyectos, pero ahora, nada, tranqui tío.
Lo que me queda es la duda de cómo tan sagaces científicos pudieron advertir
la diferencia, porque es más difícil que contar así, a ojo, los pelos de un
perro y equivocarse en dos o tres. En fin, sabios son ellos. ∆

Sin embargo no existen sabios que solucionen historias como
ésta. Millones de personas condenadas a morir de hambre mientras otros
amasan fortunas y otros derrochan en guerras lo que salvaría a muchos del
sufrimiento. Y el mundo indiferente. Qué asco. ∆

Ya ven, soluciones sí que las hay, pero sólo falta buena
voluntad. El planeta es uno, y lo que hay en él es de todos. Pero si unos se
quedan con mucho, muchos se quedarán con poco. Es sencillo.
Pero con poco que se desprendan los unos, bastará para aliviar a los muchos.
Sólo que la ambición ciega. El egoísmo atrofia.
Pero la vida da muchas vueltas y la Justicia es sabia. ∆

Y estos, los teóricos, los que hablan mucho y no dicen
nada, los que vendieron su alma al diablo con tal de tener poder, sólo se
preocupan de ganar más, de sus arcas. Son los fariseos del templo.
Lo que es triste es que aún existan cómplices de tamaña burla, "fieles"
aborregados que aún creen en el "dios" que anida en el Vaticano. ¡Qué
desengaño se van a llevar! ∆

Y hablando de borregos. Medio millón
de pesetas por un mechón de pelo que, supuestamente, perteneció a un
escritor, con la cantidad de gente que podría comer con ese dinero, y que
además se va a usar para arreglar una iglesia. O sea, uno llega a la
conclusión que cualquier cosa que le pase a esta humanidad es lógica, justa
e insuficiente. Vamos, que esto necesita un arreglo urgente. ∆