
Y qué esperaban...? Desde que el PP subió al Gobierno, demostró claramente
que el movimiento de las ONG no era lo suyo. Son parcelas sin controlar,
espacios en los que no se puede meter mano. Por eso, optó por ignorarlas y
desatenderlas. Nada sorprendente en un gobierno facha con pinceladas
fascistas.
Pero las ONG también tienen su culpa por pretender ignorar lo evidente, por
no querer entrar en política, como dicen, por creerse que se pueden mover
fuera de las corrientes políticas.
Para frenar la apisonadora del PP hace falta algo más que buenas
intenciones. ∆

Esta es una de esas cosas que uno se pregunta por qué aún
permanece medio ignorada. Porque el hecho de que aún no sea delito maltratar
a un animal, sólo se justifica con el hecho de que muchas veces todavía no
lo es maltratar a una persona, sobre todo si es mujer.
De todos modos, alguien debería explicarnos qué tipo de persona es la que
saca placer maltratando a un animal indefenso. ∆

Pero claro, hay problemas mayores. Por ejemplo el del alcohol. El español
bebe mucho, demasiado, y eso es cuestión cultural, tradicional, y también
grandes dosis de ignorancia.
¿Qué se busca en la bebida? ¿A qué sustituye? ¿De qué se escapa?
Muchas preguntas, pocas respuestas. Lo que es evidente es que quien se
siente bien consigo mismo no necesita refugiarse en nada extra. ∆

Otra que tal. Comer sin medida ni control es otra válvula
de escape, otra forma de desviar necesidades internas que se temen
enfrentar.
En un mundo, donde las tres cuartas partes de la humanidad pasan hambre, ser
obeso, a menos que sea consecuencia de enfermedad, es síntoma de pasotismo,
de despreocupación, de carencia de conciencia social y de autoestima de uno
mismo.
La comida, el alimento, es para cuidar nuestro cuerpo, no para dar salida a
frustraciones o miserias internas. ∆