
Bien, está bien eso de que "un servidor de la paz y de la seguridad" sea
inmune a la ley. Si aplicáramos esa lógica a todo, la delincuencia sólo
sería tal en casos aislados, porque, por ejemplo, un cura que ensalza la
castidad no puede ser castigado por abusar de un niño, un político que
pregona la honradez no va a serlo por robar a los ciudadanos, etc, etc. Es
más, este juez que dicta esta sentencia nunca será culpable de hacer una
interpretación muy personal de la justicia. ∆

Y los obispos tampoco son culpables de nada. Ahora sí,
tienen un morro que les llega hasta el Vaticano. O sea, primero sacan dinero
al Estado y a los fieles. Luego juegan con él a los juegos de los ricos.
Como su "dios" no les protege, van y lo pierden. Y ahora piden que el Estado
les indemnice como víctimas de Gescartera.
Vamos, de mear y no echar gota. ∆

Otros que tal. O sea, que la Organización Mundial de la Salud se equivoca
cuando dice que los licoreros están encantados con la creciente adicción de
los jóvenes a la bebida. Ellos, por supuesto, no tienen nada que ver en todo
ello. No fomentan la publicidad de bebidas entre los jóvenes, no sacan
bebidas nuevas que enganchen, aconsejan no beber. Qué hipocresía. ∆

Y hablando de alcohol. Vean qué forma más enrevesada de dar
una noticia. Destaca el porcentaje de abstemios, pero la realidad del
consumo hace que el número de abstemios sea ridículo.
La realidad es que el problema del alcohol en nuestro país es considerable y
preocupante. A esto se llama manipular la información. ∆

Hombre, en un país donde se fomentó el macho salido y siempre dispuesto,
admitir que a uno no se le levanta tiene que ser duro. Pero la realidad es
la realidad y, además, no es nada que no sea curable.
Siempre queda la opción, si la cosa no funciona, de aprovechar para cultivar
otras aptitudes, que no sólo de sexo vive el hombre. Bueno, es una forma de
hablar. ∆