Si lo dicen ellos, que lo sufrieron y lo sufren aún, pues está claro
que es cierto. Pero, a pesar de testigos claros y de primera fila, los
gobiernos siguen negándolo, demostrando con ello una vez más que son el
primer enemigo de los ciudadanos, porque su política se basa en la mentira,
en jugar con la vida de los demás y en hacer gala de una descomunal
hipocresía.
Cuando un pueblo no puede fiarse de su gobierno... ¿Qué queda? ∆

Pues a lo mejor esto, que manda la mafia, que se haga con
el control de todo, que se compre a los políticos, a los jueces, a los
banqueros y a la Iglesia.
Es la ley del dinero, el imperio de la corrupción, el vale todo.
¿Quién o qué va a parar todo esto? ∆

De momento este ciudadano chino se prepara para la escasez de alimentos.
Menudo estómago que debe de tener.
Quién sabe, a lo mejor se pone de moda y resulta un alimento de primera
fila y rico en calorías. Y a lo mejor hasta ahorramos en estufas.∆

Ya ven, quién se iba a imaginar que un pijo con el
teléfono al oído y gesticulando en mitad de la calle, iba a resultar sexy
para una mujer. Además, si es cortito mejor.
Indudablemente, el macho está en decadencia, en vías de extinción.
∆

Y los listos del negocio porno lo aprovechan todo. Caperucita, tan niña,
tan inocente ella, mezclada con historias libidinosas, quién se lo iba a
imaginar.
A lo mejor el culpable es el lobo, que de tanto acosarla se le despertó el
instinto. Además, según la historia, la esperaba en la cama ¿no?
Se veía que no podía acabar bien la cosa. ∆