Revista Fusión

 Subscripción RSS

FUSION también eres tú,  por eso nos interesan tus opiniones,  tus reflexiones y tu colaboración  para construir un  mundo mejor

Recibe nuestras noticias en tu correo

 


 

 

PSICOLOGIA Y SOCIEDAD

 

No podemos dejar en manos del gobierno lo que nosotros no somos capaces de hacer y conseguir, porque si culpamos a los demás de nuestro infortunio dejamos en ellos nuestra autonomía y nuestro hacer, y eso, a fin de cuentas, es nuestra vida.

psico.jpg (26337 bytes)
A UN LECTOR DE CADIZ
POR RAQUEL BUZNEGO (PSICOLOGA)

Tu reflexión sobre la sociedad en que vivimos, que he leído en el número anterior de esta revista, ha puesto el dedo en la llaga al definir perfectamente la injusta realidad en que vivimos, que en definitiva no potencia más que la desigualdad y la marginalidad.
Sí, todo lo que dices es la pura y dura verdad, una verdad que insulta, agrede y humilla a los que día a día luchamos por vivir dignamente, aprendiendo más, retomando la voluntad que nos abandona ante la injusticia y cultivando, sin tregua, la motivación que necesariamente hemos de tener para alcanzar las pequeñas metas que vamos diseñando.
Y en este deambular vemos, con desagrado, con rabia y con impotencia, que lo que conseguimos con esfuerzo sin límites son simples migajas comparado con lo que otros muchos consiguen por el morro, por salir en la tele, o por su nacimiento.
Estamos de acuerdo en esto, pero a partir de aquí empieza el desacuerdo. Tú consideras, esperas o sueñas, que quizá un gobierno honesto pudiera cambiar el curso de los acontecimientos. Yo no lo creo porque los gobiernos están formados por personas y mientras de las personas no quede desterrado el afán de poder, la envidia, el egoísmo, la competitividad, que tristemente ha desplazado a la colaboración, la avaricia y, en definitiva la necesidad de ignorar, marginar y, si acaso, pisotear al más débil, nada se podrá conseguir.
No podemos dejar en manos del gobierno lo que nosotros no somos capaces de hacer y conseguir, porque si culpamos a los demás de nuestro infortunio dejamos en ellos nuestra autonomía y nuestro hacer, y eso, a fin de cuentas, es nuestra vida.
Yo creo, estoy convencida que podemos, si queremos, contribuir a que la sociedad cambie, podemos rebelarnos contra muchas cosas, podemos decir sí o no a otras, podemos consumir lo que nos venden sin pensar si nos conviene o, por el contrario, podemos consumir aquello que necesitamos y podemos buenamente adquirir.

Podemos hacer mucho, más de lo que pensamos, al menos podemos negarnos a jugar cuando a ello se nos invita por interés solamente. Veamos algunos ejemplos.
Neguémonos rotundamente a ver algunos programas de televisión: De un tiempo a esta parte, referido al tema que nos ocupa, o sea, la injusta distribución de las riquezas, algunos programas televisivos están embolsando billones y algunos sujetos millones, muchos, más de lo que tú y yo probablemente vayamos a ganar en toda nuestra vida, a costa de contar sus miserias, sus cuernos, sus noches de pasión con algún que otro famosillo de tres al cuarto. Otros, como los de Gran Hermano, cobran cifras sorprendentes por aparecer en determinados eventos y lugares, y ello porque la masa borreguil, no me retracto, los aclama como si fueran grandes estrellas.
Otros adivinan el futuro a través de frutas, hortalizas, eructos y no sé que más majaderías y la gente ve y escucha porque si no fuera así no estarían ahí.
La gente normal y corriente, que habla y tanto critica, ensalza, a la vista está, a la categoría de estrella a putas, travestis, caraduras, adivinos y mangantes y pisotea al que vale, al que lucha por su justo lugar y esto es, sin duda, porque adorando a sujetos imbéciles y anodinos cualquier día, visto lo visto, puede ser su día.
No conseguiremos que el mundo sea perfecto, ni conseguiremos que el trabajo sea repartido equitativamente pero, al menos, dejaremos a los inútiles y aprovechados donde estaban y así quizá el trabajo que ellos hoy desempeñan podría ser desempeñado por una persona capaz, válida y preparada.
El grano no hace granero pero ayuda ¿quién lo duda?

No vayamos al fútbol hasta que este deporte sea algo más serio, porque sin quitar méritos a los profesionales, yo les quitaría parte del sueldo. Me parece un agravio a muchos seres humanos que un jugador cobre por temporada cientos o miles de millones. Con algo menos viviría, digo yo. Un sueldo digno y a currar como todo quisqui.
No compremos revistas que solamente se ocupan del cotilleo y otras basuras, no nos sirven de nada, no nos enseñan nada y no colaboran a nuestro bienestar, solamente colaboran a hacer la piscina o el chalet de quien vende su vida y amores.
El producto existe y enriquece a gente sin escrúpulos solamente porque hay gente que lo consume.
No adulemos a algunos en detrimento de otros, no abandonemos a los que siempre fueron amigos porque ahora nos han surgido otros que tienen más o aparentan más.
Neguémonos a comprar tantos bienes de consumo como se nos ofrece para dar el pego, porque si no es para parecer ¿por qué comprar, por ejemplo, cada teléfono móvil que sale al mercado si el viejo, si es que se necesita, cumple perfectamente la función que es, sin más, la comunicación? Nosotros empobrecemos para aumentar los beneficios de quienes ya tienen las arcas llenas.
Ya ves ¡qué ironía!
Podríamos negarnos a muchas cosas y bloquearíamos, sin duda, el sistema, no sé si sería más justo pero pondríamos a muchos entre las cuerdas y tendrían que pararse a reflexionar y, desde luego, a considerar a los demás de otra manera.
Pero las cosas son así porque el pueblo es así, porque sigue el juego y consiente, porque aquí a nadie conmueve la injusticia, ni la miseria, ni el hambre, siempre que sean los demás quienes la padecen.
Y para despedirme, amigo de Cádiz, también te digo que has hecho una buena reflexión, muy buena, pero se te ha olvidado la otra parte del mundo, tú no tienes piscina pero tienes un grifo y una habitación donde dormir, otros se acuestan en el suelo y muchos se mueren de sed.
¿Acaso ellos no tienen derechos? ∆

 

   

   
INDICE:   Editorial Nacional, Internacional, Entrevistas, Reportajes, Actualidad
SERVICIOS:   Suscríbete, Suscripción RSS
ESCRÍBENOS:   Publicidad, Contacta con nosotros
CONOCE FUSION:   Qué es FUSION, Han pasado por FUSION, Quince años de andadura

    Add to Google Reader or Homepage
Revista Fusión.
I  Aviso Legal  I  Política de privacidad 
Última revisión: octubre 27, 2008. 
FA